¡Que te zurzan!




¡Que te zurzan!


Hello, dear friends, and welcome to Spanish Podcast. I am Mercedes speaking to you from Barcelona. In our 141st episode  (Go to hell!), we studied the expression of both positive and negative desires. In addition, we will review how to express a wish with this structure (que + subjunctive) related to what just is said, or desires that became unchanged phrases we use and for situations that will explain in the episode.


Hola, queridos amigos, y bienvenidos a Español Podcast. Soy Mercedes y os hablo desde Barcelona. In our 141st episode  (Go to hell!), we studied the expression of both positive and negative desires. In addition, we will review how to express a wish with this structure (que + subjunctive) related to what just is said, or desires that became unchanged phrases we use and for situations that will explain in the episode.




Bien, amigos, para responder a vuestras últimas preguntas sobre el uso de estas expresiones de deseo, empezamos nuestro episodio con unos ejemplos de cómo usarlas haciendo referencia a lo que el otro acaba de decirnos. Es decir, adaptamos esa estructura de que + subjuntivo al tema y al vocabulario que tenemos entre manos. Vamos a revisar unos ejemplos.





Dos amigos se encuentran, conversan y uno le dice al otro que está buscando piso. Al despedirse, el otro le dice:

- Bueno, pues que todo te vaya bien y…¡que encuentres piso pronto!



- Esta misma noche salgo hacia Londres. Estaré un año trabajando y perfeccionando mi inglés.

- Oye, pues que te vaya muy bien en el trabajo y que vuelvas aquí hablando un inglés estupendo.



- Esta tarde tengo la entrevista de trabajo para ver si me dan el puesto en el Laboratorio de Química

- Pues que te vaya muy bien la entrevista y que consigas ese trabajo



- No, no saldré esta noche de marcha, estoy reventado y necesito descansar.

- Bueno, ya nos veremos mañana. Que descanses y que recuperes fuerzas. Hasta mañana.



- Este fin de semana nos vamos toda la peña de amigos a esquiar al Pirineo

- ¡Caramba, qué suerte! Pues…¡que te lo pases fenomenal!



- Bueno, pues nos encontramos todos a las 6, para preparar la fiesta sorpresa de Marta

- De acuerdo. Pero, sobre todo, que no se le escape a nadie ni una palabra, si no…¡adiós sorpresa!



- Estamos muy nerviosos, no sabemos si finalmente lograremos ese convenio con la empresa alemana. 

- Bueno, pues que firméis ese contrato y que la empresa recupere capital.



¿Veis? Frases relacionadas con el tema de la conversación, con sus verbos y su vocabulario.

 Pero también hemos incluido a continuación las expresiones de deseo que se han vuelto invariables y que somos nosotros los que tenemos que aprender a usarlas en las situaciones adecuadas. Por eso ahora os enseñamos estas frases y el contexto en el que se usan, y lo haremos mediante ejemplos que podáis comprender muy bien.




(Para desear suerte)

  • Que tengas suerte
  • Que tengas mucha suerte
  • Que te vaya muy bien
  • Que te vaya fenomenal


Ejemplos:

- Mañana tengo el examen final de Psicología

- Pues…¡que tengas mucha suerte y que ese examen te vaya muy bien!


O:

- Que te vaya muy bien el examen 




(En un cumpleaños):

- Que cumplas muchos más


Ejemplo:

- Feliz cumpleaños, Laura, y que cumplas muchos más.

- Gracias, Luis, me encanta tu regalo. Eres un cielo.





(Para desear que una intervención quirúrgica o una enfermedad inesperada tengan un buen final):

- ¡Que no sea nada!


Ejemplo:

- Voy al hospital. Me han llamado que han ingresado a mi padre con una insuficiencia respiratoria.

- Vaya, hombre, lo siento. Bueno, que no sea nada. Ya nos dirás…





(Para desearle a alguien que lo pase bien):

- ¡Que te diviertas!

- ¡Que lo pases fenomenal!


Ejemplo:

- Que te diviertas mucho en la fiesta, ya me contarás

O:

- Que lo pases fenomenal en ese baile y que ligues mucho





(Para desear un buen viaje o unas buenas vacaciones):

- ¡Que tengas buen viaje!

- ¡Que lo pases estupendo!

- ¡Que lo pases bien!

- ¡Que descanses en vacaciones!

- ¡Que te diviertas un montón!


Ejemplos:

  • Que tengas buen viaje, María

O:

  • Rodolfo, que tengas un buen viaje y que lo pases estupendo

O:

  • Que lo pases bien, hija

O:

  • Carmen, que lo pases muy bien en vacaciones y que descanses mucho

O:

- Bueno, colega, que te diviertas mucho en El Caribe. Mándame una postal





(Para desear mejoría en una enfermedad):

- Que te mejores

- Que te recuperes pronto

- Que te pongas bien prontito

- Que no sea nada

- Que te veamos pronto por aquí, cuídate

- Que sea leve



Ejemplos:

- Tengo una gripe de espanto. No sé si podré ir mañana al trabajo.

- Bueno, tranquilo, cuídate y que te mejores.

O:

- Vale, ya nos veremos. Que te mejores.

O:

- Bueno, que te recuperes pronto de esa caída. Cuídate

O:

- Que te pongas bien pronto, te echamos de menos

O:

- Bueno, que no sea nada lo del virus y que vuelvas pronto al trabajo

O:

- Venga, ánimo, que sea leve. 





(Para desear un buen descanso por la noche):


- Que descanses (muy usado)

- Que duermas bien

- Que tengas felices sueños (menos usado)





(Para expresar tu acuerdo con el otro, para que algo vaya bien)

- Dios lo quiera 

O:

- Dios te oiga  (sería: “que Dios te oiga”, pero aquí se elide el “que” y la frase es “Dios te oiga”)

O:

- ¡Y que lo digas


Ejemplos:

- Bueno, pues será genial si consigues ese trabajo de traductora tan bien pagado

- ¡Dios te oiga! Estoy deseando tener un trabajo estable

O:

- Bueno, parece que tu marido se va a recuperar del accidente de moto mucho antes de lo que parecía

- ¡Dios lo quiera! Lo estamos pasando fatal.

O:

- Estoy muy contento por Pedro. Ha hecho mucho por la empresa y se merece ese ascenso.

- ¡Y que lo digas! Ha trabajado muy duro y se lo merece.




O en sentido negativo:

- Dios no lo quiera


Ejemplo:

- Si Luis empeora, habrá que ingresarlo en el hospital

- ¡Dios no lo quiera! Ya verás como, pronto, se recuperará





(Para dar las gracias muy enfáticamente, ante una buena obra):

- Que Dios se lo pague

- Que Dios la/lo/le bendiga


Ejemplos:

- Tenga, cómprese un bocadillo y una bebida

- Que Dios se lo pague, señora


O:


- Traigo ropa usada y comida para el Hogar de los Sin Techo

- ¡Que Dios le bendiga! Se lo agradecemos mucho





(Para compartir una suerte futura):

- ¡Y tú que lo veas!


Ejemplos:

- Me alegro mucho de que te cases con Mario y espero que seáis muy felices

  • ¡Y tú que lo veas! Gracias por tus buenos deseos

O:


- ¡Menudo cochazo!, ¡que preciosidad!, ¡que lo disfrutes!

- ¡Y tú que lo veas!


(Para desear suerte ante una incerteza)

- ¡Que sea para bien!


 Ejemplo:

- Lo hemos pensado mucho, pero al final nos vamos a Suecia. El trabajo que le han ofrecido a Luis es una oportunidad.

- Bueno, pues….¡que sea para bien! Aunque os echaremos mucho de menos.





(Cuando una persona muere, se usan varias expresiones de pésame)

- Que en paz descanse

- Que Dios le acoja en su seno


O cuando no se tenía muy buena opinión del fallecido, se puede decir a alguien de confianza:

- ¡Que Dios le tenga donde se merezca!

(Aunque esta frase no se le dice a la familia)





(Cuando ha sucedido algo grave, que asusta a la gente, pero para lo que hay una solución, se dice):

- Que no cunda el pánico


Ejemplos:

- Luis, el coche no arranca, y parece una avería seria. ¡Qué nervios! Nos esperan dentro de dos horas para la fiesta de Pilar

- ¡Que no cunda el pánico! Pensemos un poco…Mira, ya tengo la solución. Tomaremos el tren que nos lleva hasta el pueblo, dentro de una hora. Sólo tendremos un pequeño retraso.


O:


- Dios mío, tengo el examen dentro de una semana y yo creía que sería dentro de un mes. ¿Qué voy a hacer ahora?

- A ver, hija, que no cunda el pánico. Llevas mucho tiempo preparando este examen. Esta semana le das un repaso a todo y seguro que puedes aprobar.





(Cuando hacemos una advertencia en tono poco amigable):

- ¡Que lo sepas!



Ejemplos:

- Bueno, ya me has estropeado dos veces el coche. No te lo dejaré más, se acabó. ¡Que lo sepas!

O:

- Mira, Paco, si vuelves a pasarte las dos horas de la película durmiendo, yo no vuelvo al cine contigo. ¡Y hablo en serio!, ¡que lo sepas!





(Cuando nos lo hemos pasado fenomenal, pero después hemos estado cansados o enfermos a causa de esa situación):

- ¡Que me quiten lo bailao!

(Bailao es la forma coloquial del participio de bailar: “bailado”, pero esta frase hecha se dice siempre así, bailao).


Ejemplos:

- ¡Pero, Bruno, qué mal aspecto tienes!, ¿qué te ha pasado?

- Pues, nada, que hicimos ayer una fiestecita en el piso que duró hasta la madrugada…

- Pero, hombre, ¿cómo vas a poder trabajar así?

- Podré, podré,…yo estoy hecho polvo, pero…¡que me quiten lo bailao! Me lo pasé genial en la fiesta, genial…


O:


-  ¿O sea, que anoche volviste de las vacaciones y por la mañana, al curro?

- Pues, sí, estoy todavía con el jet lag…, pero ¡que me quiten lo bailao! He aprovechado las vacaciones hasta el último segundo…

- ¡Ya se nota!




(En una boda, cuando todos los asistentes les piden a los novios que se besen):

- ¡Que se besen, que se besen!

(Para que los novios se besen delante de todos)

O:

-¡Que hable, que hable!

(Para que algún familiar o amigo haga un discurso sobre los novios. O para que hable alguien en particular en una cena, un homenaje, etc.).





(Para desearles felicidad a los novios el día de la boda):

- Que seáis muy felices




(Cuando estamos de acuerdo con lo que dice alguien):

- Y que lo digas


Ejemplo:

- La vida es injusta, yo estoy loca por Pepe y él sólo tiene ojos para Maritxu

- ¡Y que lo digas, hija!, ¡qué injusta es la vida!


O:


- Cuando tienes tendencia a engordar, te pasas la vida deseando comer chocolate, pasteles,…cosas así, y sin poder probarlos

- ¡Y que lo digas! Toda la vida haciendo sacrificios y pasando envidia, total, por tres miserables kilos…






(Cuando queremos expresar un profundo disgusto por algo, invocando a Dios ante lo que consideramos una enorme injusticia):

- ¡Que venga Dios y lo vea!


Ejemplos:

- Esto es intolerable, las mismas horas y menos sueldo. ¡Que venga Dios y lo vea!, ¡un atropello!, ¡una inmoralidad!


O:


- ¡Claro que no hay quien lo aguante, Pedro es muy celoso! Pero si me pregunta qué he hecho y dónde he estado cuando llego a casa media hora después que él. ¡Que venga Dios y lo vea, si esto no es para separarse!





(Cuando queremos expresar que conocemos perfectamente el problema del otro, porque nosotros sufrimos un problema parecido, o peor):

- ¡Que me lo digan a mí!


Ejemplos:

- Sé perfectamente lo molestas que son las alergias de primavera

- ¿Lo sabes?

- ¡Huy, que me lo digan a mí! Soy alérgica al polen, pero alérgica de llorarme los ojos, la nariz tapada, estornudar todo el día,…un auténtico suplicio…


O:


- Chica, con la crisis, ya ni salimos fuera los fines de semana

- ¡Huy, pues que me lo digan a mí! He tenido que dejar el gimnasio y el yoga. Ya no voy de compras; sólo voy a comprarme algo si lo necesito. Y hemos vendido el Audi y nos hemos comprado un utilitario pequeño. Imagínate si sé de qué me hablas…




Como habéis podido ver hay numerosas frases invariables que podemos usar en multitud de ocasiones y cuyo significado es compartido por todos los hablantes, pero que hay que usar en la situación en la que esa frase encaja, para que tenga todo el sentido y toda la pertinencia en su uso. Las repasamos una vez para que os suenen un poquito más cuando acabéis el episodio:



- Que te diviertas

- Que te mejores

- Que te pongas bien

- Que te pongas bien pronto

- Que no sea nada

- Que sea leve

- Que se arregle todo

- ¡Que cante, que cante!

- ¡Que hable, que hable!

- ¡Que se besen, que se besen! (los novios)

- Que te lo pases bien

- Que tengas suerte 

- Que tengas buen viaje

- Que descanses

- Que duermas bien

- Que te vaya bien

- Que aproveche

- Que no cunda el pánico

- ¡Que lo disfrutes!

- ¡Y tú que lo veas!

- ¡Que lo sepas! (Advertencia)

- ¡Dios lo quiera!

- ¡Dios no lo quiera!

- ¡Dios te oiga!

- ¡Que venga Dios y lo vea!

- ¡Que Dios lo tenga donde se merezca!

- ¡Qué Dios le acoja en su seno!

- ¡Que Dios te bendiga!

- Que Dios te lo pague

- ¡Y que lo digas! 

- ¡Que me lo digan a mí!

- Que en paz descanse

- ¡Que tengas buen viaje!

- ¡Que no se diga!

- ¡Que cumplas muchos más! (En un cumpleaños)

- Que seáis muy felices (el día de vuestra boda)

- Que sea para bien (comprarte una casa, casarte, …)

- Que la fuerza te acompañe 

- ¡Que así sea!

- ¡Que me quiten lo bailao!






También hay deseos negativos que se expresan con la misma estructura que los que venimos viendo hasta ahora: que + verbo en presente de subjuntivo + el resto de elementos que la oración requiera. Algunas de estas expresiones son muy usadas tanto en segunda como en tercera persona (es decir, refiriéndonos a un tercero, a otro) y estas expresiones pueden ser, entre otras:


- ¡Que te parta un rayo! (¡Que le parta un rayo! ¡Que la parta un rayo!)

- ¡Que te den! (¡Que le den!) (Es frase completa es un insulto muy, muy fuerte y vulgar: “Que te den por culo”)

- ¡Que le den morcilla!

- ¡Que te zurzan! (¡Que la zurzan! ¡Que lo zurzan!)

- ¡Que se fastidie!

- ¡Que se aguante!



Estas expresiones de deseos negativos se dicen cuando estamos muy enfadados con alguien y queremos mostrarle nuestro desagrado, nuestro disgusto, nuestro deseo de no verle más o de que entienda que no lo soportamos, e incluso directamente para mostrarle nuestro odio y desprecio. Quizás las más fuerte de estas frases, e incluso la más vulgar es:

- ¡Que te den!

Expresión acortada de una frase-insulto, que es: “¡Que te den por culo!”. Decirle a alguien “que te den!” es expresarle que nos cae fatal, que lo despreciamos, que no le deseamos nada bueno, e incluso que lo odiamos. Se usa en segunda persona o en tercera para referirnos a otra persona. Se usa indistintamente con “anda” o sin él en la frase (que te den o ¡anda y que te den!) Por ejemplo:


- Eres un chivato. Te ha faltado tiempo para contarle al jefe que he llegado tarde porque estuve de marcha. Eres despreciable y no quiero saber nada más de ti, so chivato, ¡anda y que te den!

O:

- No te preocupes más por Toni, no se lo merece. Es un tío muy inmaduro, bastante irresponsable, e incluso infiel si se le pone fácil. ¡Que le den!



“Que le den morcilla”, sin embargo, no es tan vulgar como decir solamente “que le den”. Es mucho más usado, a medio camino entre lo coloquial y lo vulgar, pero no es tan ofensivo.

Por ejemplo:

- No hay derecho, trabajo más horas de las que me tocan, no pido nada, y encima el capullo del jefe se pasa el día echándome la bronca…

- No le hagas ni un solo favor más, es un idiota y un prepotente, ¡que le den morcilla!



 “¡Que te zurzan!” es una forma de decirle a alguien que se vaya al infierno, que no nos interesa, que lo queremos lejos de nosotros, que se vaya a freír espárragos o a hacer puñetas. Se puede decir “¡Que te zurzan!” o “¡Anda y que te zurzan!”, son igual de usadas.

Por ejemplo:

- Oye, las últimas cuatro veces que te he llamado no has querido ponerte al teléfono, ¿qué te pasa?

- Pues…no sé qué decirte…, es que…

- Oye, guapo, ¡anda y que te zurzan! Encima de grosero, ni una mala explicación. Hasta nunca.

O:

- Oye, si en este trabajo te explotan y te pagan tan mal, mándalos a paseo. Búscate otro trabajo y a estos, que los zurzan.




“¡Que te parta un rayo!” viene a ser muy similar a “¡Que te zurzan”!, es un deseo muy negativo hacia alguien, y se le dice cuando le expresamos nuestro deseo de perderlo de vista y de que desaparezca de nuestro mundo. Decirle eso a alguien es decirle que nos cae muy mal, que lo odiamos y que no le deseamos nada bueno, desde luego.

Por ejemplo:

- Ya no puedo más con esta nueva compañera. Se pasa el día haciéndole la pelota al jefe contándole chismes de todos los trabajadores.

- ¡Que la parta un rayo!, ¡será asquerosa!




“¡Que se fastidie!” o “¡Que se aguante!”, ambas, quieren decir que alguien debe conformarse con su suerte, o que alguien se merece lo malo que le pasa. Ambas expresiones se dicen mucho, muchísimo, y las oirás con muchas frecuencia en las conversaciones en español. Unos ejemplos para que captes mejor su sentido:


- ¿Dices que Lola quiere volver al trabajo? Pues que se fastidie, que su puesto ya lo ha ocupado otra persona. Se despidió muy deprisa cuando le denegaron el aumento de sueldo sin pensar lo difícil que sería conseguir otro curro. Pues, ahora que se aguante, haberlo pensado mejor.

O:

- Maribel siempre se está quejando de que está muy sola, de que no tiene novio, de que si tal y que si cual. Pero es que cuando sale con un chico sólo le encuentra defectos. Pues…¡que se aguante! , y que tenga paciencia para conocerlos mejor, como hacemos todas.


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Bien, amigos, ya veis que de todo hay y para todos los gustos. De todas formas, repasad bien cuándo podéis construir vosotros mismos una frase de deseo con esta estructura relacionándola con lo que estábais hablando con vuestro interlocutor, y aprended asimismo las frases invariables que tienen unas situaciones muy claras en las que usarse. Ya veréis cómo así podréis disfrutar de estas frases con mucha más comodidad y flexibilidad.


Seguir practicando y que tengáis una semana muy provechosa con vuestros español. Un abrazo para todos y hasta prontito. Nos vemos. Chao.






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