Vacaciones en España


Vacaciones en España


Dear friends, hello and welcome to Spanishpodcast. I am Mercedes speaking to you from Barcelona. In our 146th episode (Holidays in Spain), James, Spanish and living in Moscow, and Nadia, a Russian girl, are dated since a year ago. James went to work at the headquarters of his company in Moscow, and has been there four years, during which he could´nt return to Spain for various reasons, or see his family. Nadia and James are now planning their hollidays and they want to go to Spain. James wants to teach her the entire country from north to south and from east to west, but he knows that is not possible, not even half, would go crazy with the rush and see nothing in depth. So they make plans for the 10 days, talking about the most atractive areas for both and choosing a route.

Hola, queridos amigos, y bienvenidos a Español Podcast. Soy Mercedes y estoy hablándoos desde Barcelona. En nuestro episodio número 146 (Vacaciones en España), Jacobo, español y residente en Moscú, y Nadia, rusa, son novios desde hace un año. Jacobo se fue a trabajar a la sede de su empresa en Moscú, y lleva allí cuatro años, durante los que no ha podido volver a España por diversas circunstancias, ni ver a su familia. Nadia y Jacobo están ahora planeando ir a pasar 10 días de vacaciones a España. Jacobo quiere enseñarle a Nadia el país entero, de Norte a Sur y de Este a Oeste, pero sabe que eso no es posible, ni siquiera la mitad; sería volverse locos con las prisas y no ver nada a fondo. Así que hacen planes para los 10 días, comentan las zonas que más les atraen a ambos y deciden un itinerario.



Episodio número 146: Vacaciones en España. Amigas, amigos, acompañadnos un ratito y podremos saber un poquito más sobre este país y tener más datos por si también vosotros vais a hacer planes para pasar vuestras vacaciones en España. Escuchamos el diálogo a continuación.



NADIA:¡Qué ilusión ir a España! Me has hablado tanto de tu país que me muero por conocerlo.

JACOBO:Y yo por volver. Hace cuatro años que no voy a mi tierra. Echo mucho de menos mi Galicia natal. Además, tengo muchas ganas de que mi familia te conozca.

NADIA:Y yo de conocerles a ellos. Bueno, a ver, entonces empezamos por tu tierra, por Galicia, ¿verdad?

JACOBO:Claro. Si vamos diez días, lo mínimo para estar con la familia son 4 ó 5 días. Además, quiero enseñarte mi ciudad, Santiago de Compostela. Tenemos una catedral preciosa, etapa final para todos los peregrinos que hacen el Camino de Santiago. Quiero enseñarte todos los rincones de mi infancia. Santiago te va a encantar. Y vas a comer la mejor comida del mundo, sobre todo el mejor marisco. Ya verás…

NADIA:Mmmmm, qué bien suena todo eso. Así que…, estaríamos unos cuatro días en Galicia.

JACOBO:Sí, ¿te parece bien? Dos días en Santiago, para poder estar con la familia, y otros dos para ir a A Coruña y a Ourense, y volver a dormir a casa.

NADIA:Me parece una buena idea. Si estuviéramos menos tiempo, tus padres se enfadarían.

Bueno, nos quedan seis días, ¿cómo los distribuimos? Ya sabes que quiero conocer Barcelona y empaparme de Gaudí, quiero ir a Valencia, a Madrid, a La Mancha (la tierra de El Quijote) y, por supuesto, a toda Andalucía.

JACOBO:Nadia, tú sabes perfectamente que eso es imposible. Nos pasaríamos el tiempo yendo de un sitio a otro. Eso sería atravesar España de punta a punta. Demasiados kilómetros y poco tiempo para disfrutar de las cosas tranquilamente. Yo dejaría Cataluña y Valencia para un próximo viaje, y entonces conoceríamos toda la costa mediterránea. Y para otro La Mancha y otros lugares de Castilla y León, que son preciosos. 

NADIA:Me frustra mucho no ir, pero tienes razón, es imposible, no hay tiempo material para todo. 

JACOBO:En este viaje, el recorrido más lógico sería empezar por el Norte (Galicia) e ir hacia el Sur (Andalucía), pasando por el centro (Madrid).

Mira, el quinto día nos cogemos un avión hasta Madrid, y estamos allí dos días. Podremos conocer lo más importante de la ciudad.

NADIA:Por supuesto. Quiero ver el Museo del Prado, pasear por El Retiro, salir de tapeo por la noche…, porque ¿podremos ir de tapas en Madrid, no?

JACOBO:Ja,ja, ...¡Claro! Iremos de tapas en todos sitios, también en Santiago hay unas tapas que te mueres. Y no veas las de Sevilla, Córdoba o Granada, son una pasada, buenísimas.

NADIA:¡Qué ilusión! He leído tanto sobre el estilo de vida de tu país, y tú me has contado tantas cosas, que me muero de impaciencia por llegar allí. También tengo muchas ganas de comer paella y tomar sangría.

JACOBO:Yo también tengo muchas ganas de comerme una paella y tomarme un buen vino…, o una sangría contigo, tanto me da. Te voy a llevar a un sitio donde hacen una paella excepcional, riquísima, ya verás.

NADIA:¡Genial! Bueno, y los cuatro días restantes, ¿al Sur?

JACOBO:Ese sería el itinerario: Galicia, Madrid y las tres ciudades andaluzas. ¡No está mal para 10 días! Yo creo que si aprovechamos bien el tiempo, podemos estar un día en cada ciudad. Vas a alucinar con las ciudades andaluzas y con las construcciones árabes que nos legó ese pueblo, con el que convivimos ocho siglos.

NADIA:Lo sé, y estoy deseando conocerlas y ver todas esas maravillas que hay en las Guías Turísticas de España.

Oye, Jacobo, una cosita, ¿qué ropa hay que poner en la maleta?

JACOBO:La más fresca. Pantalones cortos, vestidos frescos, camisetas de tirantes para ti. Y mis bermudas y mis camisetas de manga corta para mí. De calzado, el más fresco, sandalias abiertas. Ah, y gorras para el sol. Pero no te preocupes, allí iremos de compras y ya compraremos algo si nos falta.

NADIA:Bueno, como son los últimos diez días de julio, tendremos tiempo de planificar en detalle lo que vamos a hacer en cada ciudad.

JACOBO:Sí, señora. En Galicia, no nos hacen falta guías porque es mi tierra y me la conozco al dedillo. De Madrid, Sevilla, Córdoba y Granada sí que tendremos que informarnos y planificar lo que queremos ver.

NADIA:En este momento no hay nada que me haga más ilusión que este viaje.

JACOBO:Lo sé, cariño. Lo vamos a pasar de miedo.




Nadia y Jacobo preparan su viaje a España. Nadia está muy ilusionada, por eso dice:


- ¡Qué ilusión ir a España!


En este caso, “¡qué ilusión!” alude al placer que sientes ante la perspectiva de ir a España. Usamos mucho esta palabra para expresar nuestro agrado ante un acontecimiento, en este caso, futuro. Y, en muchos casos, seguido de un infinitivo:




Lo decimos ante una cosa que esperamos con anhelo, con mucho deseo.


También podemos decir:


- Me hace mucha ilusión (…tal o tal cosa)

- Me hace mucha ilusión verte pronto

- Me hace mucha ilusión recorrer toda Europa este verano


O:


- Me hace mucha ilusión que me regales un anillo de compromiso

- Me hace mucha ilusión que nos casemos en el pueblecito de mi infancia

- Me hace mucha ilusión que hayas compuesto un poema para mí




Nadia le dice a Jacobo:



- Me has hablado tanto de tu país que me muero por conocerlo



En español, cuando te mueres por algo es que tienes muchas, muchas ganas de hacerlo, o de que llegue un momento muy esperado.

Me muero por conocer tu país” es como decir “tengo muchas ganas de conocerlo”, “tengo unas ganas locas de conocerlo”, “tengo muchos deseos de conocerlo, ¡qué impaciencia!”, …todo eso es:



  • Me muero por conocerlo




Otros ejemplos:


- Me muero por conocer al nuevo novio de Paula. Me han dicho que es un adonis…

- Me muero por ver tu regalo. No podré esperar al final de la cena...

- Me muero por tener un hijo. Llevamos dos años intentándolo...





Jacabo también se muere por volver:


- Y yo por volver (y yo también me muero por volver)


Hace cuatro años que Jacobo no ha ido a su tierra y dice:




- Echo de menos mi Galicia natal




Echo de menos es tengo nostalgia, tengo melancolía, me acuerdo mucho y con mucho cariño, necesito volver y estar allí de nuevo.


En su Galicia natal. Natal quiere decir procedente de un sitio, señala el lugar en el que has nacido, del que provienes. Jacobo es de Galicia, nació y se crió allí, el la Comunidad Autónoma gallega, al noroeste de España.


Por eso Jacobo tiene morriña (añoranza, nostalgia) de la tierra donde nació: Galicia, su tierra natal.


Jacobo le dice a Nadia, además, que tiene muchas ganas de que su familia la conozca. Ellos saben que sale con Nadia desde hace un año y están impacientes por conocerla.


Deciden que el primer destino de su viaje será Galicia y que esta etapa les llevará cuatro o cinco días.


Jacobo está impaciente por enseñarle su ciudad, Santiago de Compostela, a Nadia. Y enseñarle, entre otras maravillas, la catedral de la ciudad, a la que llegan todos los peregrinos que hacen el famoso Camino de Santiago, cuyo destino final es la catedral de la ciudad.


Jacobo quiere enseñarle a Nadia todos los rincones de su infancia. Así llamamos a los lugares en los que  tuvimos nuestras experiencias más importantes cuando éramos niños, cuando éramos chiquitines: los rincones de nuestra infancia, los sitios queridos en los que tuvimos vivencias significativas cuando éramos pequeños.


Jacobo le adelanta a Nadia que en Galicia va a comer muy bien, sobre todo el marisco gallego, famoso por su sabor y su  frescura.


El marisco es muy apreciado en España. El marisco es el conjunto de algunas especies marinas como puede ser:


- las almejas

- las ostras

- los mejillones

- las gambas

- los langostinos

- las cigalas

- las langostas

- los bogavantes

- las navajas

- las nécoras

- el buey de mar

- los cangrejos de mar

- los percebes


Y otros.


Aquí nos gusta mucho el marisco. No hay comida importante o celebración, donde no haya algo de marisco, sea una fuente de gambas o de langostinos, un plato de almejas, unas navajas, … en fin, nos gusta con locura. Durante años fue muy caro, imposible muchas veces para las familias con economías normales. Pero ahora se puede encontrar a precios mucho más asequibles, incluso a veces congelado, pero de muy buena calidad.


Bien, pues el marisco gallego es famoso por su frescura, por su calidad y por su sabor. No siempre es barato, pero a veces vale la pena hace una excepción y probarlo. ¡Toda una experiencia gastronómica!


Jacobo quiere enseñarle a Nadia otras ciudades de Galicia, como A Coruña y Ourense, porque él las conoce bien y sabe que le gustarán.


Nadia dice que le parece una buena idea pasar cuatro días en Galicia, porque:



- …si estuviéramos menos tiempo, tus padres se enfadarían



Uso del imperfecto de subjuntivo, en sentido hipotético, combinado con el condicional:


- No vamos a estar poco tiempo, puesto que cuatro días, de un viaje de diez, es más que razonable


- …pero en el hipotético -no será así- caso de que estuviéramos menos días...


La otra parte de la frase, es el resultado imaginario, hipotético, de esa acción y lo decimos con el modo condicional:


- …tus padres se enfadarían


(No se enfadarán -realmente- porque no estaremos menos días, pero si estuviéramos menos, se enfadarían…hipotéticamente hablando).


¿Hacemos unos ejemplitos más para reforzar este uso? Pues venga:




- Si no tuviéramos este dinero extra, no podríamos hacer ese fantástico viaje


- Si viviéramos en el sur, pasaríamos aún más calor


- Si no me cansara tanto de andar, me iría todos los fines de semana de excursión


- Si nos subieran el sueldo a los dos, podríamos comprarnos un piso


- Si no bebieras tanto alcohol, te sentirías mejor


- Si me contaras la verdad, yo podría ayudarte




Etc.


Ahora, nuestra pareja, se pone a pensar en como distribuir los restantes seis días de vacaciones que les quedan en España, después de su paso por Galicia.


Nadia deja volar su imaginación y, por un momento, cree que esos seis días son elásticos, días-chicle, y que serán suficientes para visitar todo el país. Por eso dice, impaciente:




- Nos quedan seis días




Recordad este uso de “quedar” que significa lo que hay después de haber usado una parte, en este caso. O lo que falta para completar algo.





- Teníamos 10 días. Hemos estado 4 en Galicia, por lo tanto quedan (o nos quedan) seis días.


- Llevamos gastados dos mil euros en veinte días de viaje. Hemos destinado 2500 euros a todo el viaje, o sea que nos quedan 500 euros para los cinco días restantes.


- Dicen que en la vida tienes que hacer tres cosas: tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro...A mí sólo me queda la tercera, pero va para largo...


- Me quedan tres días de vacaciones durante los que no pienso hacer nada de nada: sofá, pelis, cervecita y bocata. Nada más. 


- Ha hecho todo lo malo y peor que puede hacer una persona. No le queda ni una pizca de ética.






Pues Nadia dice eso:


-  Nos quedan seis días, ¿cómo los distribuimos? (que es “cómo los repartimos”, cómo dividimos esos días entre los sitios que aún nos quedan por ver)


Y a Nadia se le va la olla, como decimos aquí coloquialmente, o sea, cree que la magia existe...Lógicamente, tiene muchas ganas de conocer toda España porque lleva mucho tiempo oyendo a Jacobo hablar de las maravillas de su país. Por eso quiere conocer Cataluña y recorrer todo lo que ha visto de Gaudí en las Guías de Barcelona; también quiere ir a Valencia y ver la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y comer paella en una de sus playas; se muere por conocer La Mancha (de Castilla-La Mancha) y seguir el itinerario que marca la maravillosa Ruta del Quijote; y quiere ver toda Andalucía, porque se sabe de memoria las cosas más bonitas de todas sus ciudades, y quiere tomar allí gazpacho fresquito, o un salmorejo con jamoncito y huevo duro, o los deliciosos pescaditos fritos, o el jamoncito de Huelva, o...Bueno, esa ya no era Nadia, era yo misma que me emociono cuando repaso la geografía de las distintas Comunidades Autónomas de España y la cantidad de atractivos que tienen todas. Chicos, es así, esta tierra vale su peso en oro, es una maravilla.




Jacobo pone tono de chico razonable para decirle a Nadia:




- Nadia, tú sabes perfectamente que eso es imposible. Nos pasaríamos el tiempo yendo de un sitio a otro. Eso sería atravesar España de punta a punta. Demasiados kilómetros y poco tiempo para disfrutar de las cosas tranquilamente. Yo dejaría Cataluña y Valencia para un próximo viaje, y entonces conoceríamos toda la costa mediterránea. Y para otro La Mancha y otros lugares de Castilla y León, que son preciosos. 



Nos pasaríamos el tiempo yendo de un sitio a otro”. A ver, un momentín con esta frase. Me la iba a saltar para ir más deprisita, pero es que no puedo, no puedo...porque hay de nuevo un uso del modo condicional en referencia a otra frase elidida, o supuesta, otra frase con imperfecto de subjuntivo, como explicábamos al principio del episodio. O sea, esta frase sería:


- Si fuéramos (o fuésemos) a todas esas ciudades, nos pasaríamos el tiempo yendo de un sitio a otro.


¿Lo veis?


- Si fuéramos (1ª pers. del pl. del imperf. de subj. del verbo ir) a Suiza, me gustaría ir a Interlaken.

- Si fuéramos a la playa, nos aburriríamos como el año pasado

- Si fuéramos (1ª pers. del pl. del imperf. de subj. del verbo ser) millonarios, daríamos la vuelta al mundo durante un año entero


Y:


- Nos pasaríamos el tiempo yendo de un sitio a otro


Yendo”, gerundio del verbo ir, fijaos bien, gerundio del verbo ir, usado aquí con la función de un adverbio de modo: ¿cómo, de qué manera pasaban el tiempo? Yendo de un sitio a otro.




Pues eso, que Jacobo está asustadito por los planes de Nadia, pero le hace entender que es materialmente imposible atravesar España de punta a punta, de un extremo a otro del país, en seis días. Por eso dice que pueden dejar Cataluña y Valencia para un próximo viaje en el que conocerían toda la Costa Mediterránea, con las islas de Mallorca e Ibiza incluidas. Y para otro viaje más, Castilla-León y Castilla La Mancha, que son zonas realmente preciosas y llenas de atractivos históricos, gastronómicos y artísticos. En fin, y la maravillosa ciudad de Cáceres, y Cantabria, y el País Vasco, con San Sebastián como ciudad inolvidable, y el archipiélago de Las Islas Canarias, con sus playas volcánicas y su temperatura paradisiaca todo el año, y...bueno, es que no podemos hacer un repaso de todo, no ahora. Os prometo que un día haremos un podcast en el que explicaremos todas las cosas que podéis visitar en España y en sus islas. 





Nadia dice:


- Me frustra mucho no ir, pero tienes razón, es imposible, no hay tiempo material para todo.




Cuando dices que te frustras, estás diciendo que te sientes mal porque no tendrás algo que deseabas mucho. Frustrarse es desilusionarse, sentirse decepcionado porque algo anhelado no se cumple. También se dice “tener una frustración”, o ante algo frustrante, decimos:




- ¡Qué frustración!





Jacobo dice que el recorrido más lógico sería empezar por el Norte, por su tierra natal, Galicia, e ir luego hacia el Sur (Andalucia), pasando por la capital del estado español que está en el mismísimo centro: Madrid.







El recorrido sería la ruta de un viaje; también el itinerario; hay que aprenderse esas tres palabras para hablar del trayecto de nuestro viaje. Recordad:





- Recorrido

- Ruta

- Itinerario








Ejemplos:


- En nuestro viaje a Alemania, hicimos un recorrido muy interesante: desde Munich a Fulda y de allí a Berlín, pasando por un montón de pueblecitos preciosos



- Este año haremos un itinerario diferente para atravesar Francia: recorreremos toda la costa Azul y entraremos a Italia por San Remo



- La ruta que tenemos prevista para nuestro viaje en España será recorrer toda la costa mediterránea, empezando desde el sur, desde la costa del Sol (la de Granada, Málaga y Cádiz), subiendo por la costa Blanca de Alicante, por la de Azahar de Castellón y Valencia, continuando por la costa Dorada del sur de Cataluña, para acabar en la maravillosa costa Brava del norte catalán




Bien. La idea es estar dos días en Madrid. A Nadia le hace mucha ilusión ver el Museo del Prado, pasear por El Retiro, o salir a tomar unas tapas y unas cervecitas por la noche. Le pregunta a Jacobo, para estar segura:




- ...porque, ¿podremos ir de tapas en Madrid, no?




Y Jacobo la tranquiliza diciéndole que van a ir de tapas en todos sitios. Es que es así, amigos, aquí tomamos tapas en todos sitios. Nos encanta sentarnos en las terrazas al aire libre, sobre todo con el buen tiempo, y tomar unos pequeños bocados de cosas ricas (de jamón, de tortilla de patatas, de calamares, de queso, de pulpo a la gallega, de patatas bravas, de gambas a la plancha, de croquetas caseras,...). Y hay tal variedad de tapas españolas, que siempre puedes probar cosas diferentes y siempre buenas. Hay que reconocer que las tapas son una bendición para el paladar, para cenar rico pero informalmente; y te permiten comer poquito (tapa) o bastante (ración) de las cosas que más te gustan, y que te lo pases bomba cuando vas de tapas. 

Jacobo le dice que sí, que irán de tapas, porque en España:




  • Hay unas tapas que te mueres




Este “¡Que te mueres!” quiere decir  unas tapas que te morirás de gusto, unas tapas fantásticas, deliciosas, increíbles.





Recordad:




- Morirse por algo (no poder soportar la impaciencia por conocer algo, desearlo mucho): “Me muero por conocer tu país”.



- (Hay algo) ¡que te mueres! (que te encanta, que es genial, o que es enorme, depende del contexto): “¡Hay unas tapas que te mueres!”



- Morirse de impaciencia (no poder esperar más, tener unas ganas locas de algo): “Me muero de impaciencia por llegar”.





Por eso Nadia dice:



- ¡Qué ilusión! He leído tanto sobre el estilo de vida de tu país, y tú me has contado tantas cosas, que me muero de impaciencia por llegar allí. También tengo muchas ganas de comer paella y tomar sangría.


(Recordad que tenéis un post en nuestro blog con la receta de una sangría buenísima. Atreveos a hacerla en casa y a disfrutarla sin límite. Está en el espacio del Blog: “¡Que aproveche!”).



Jacobo dice que él también tiene muchas ganas de comerse una paella y de tomarse un buen vino, o una sangría, que le gustan por igual.



Finalmente, acaban por definir el itinerario de su viaje: Galicia, Madrid y las tres ciudades andaluzas, Sevilla, Córdoba y Granada.





Jacobo dice:



- Yo creo que si aprovechamos bien el tiempo, podemos estar un día en cada ciudad. Vas a alucinar con las ciudades andaluzas y con las construcciones árabes que nos legó ese pueblo, con el que convivimos ocho siglos.




Aprovechar el tiempo” es rentabilizarlo al máximo. Aprovechar el tiempo es distribuirlo lo más racionalmente posible y sacarle el mejor partido posible. Es hacer un buen uso del tiempo y obtener el máximo de beneficio y de utilidad.



Acaban de concretar el tipo de ropa y de calzado que van a poner en la maleta. En los próximos días, acabarán de planificar los detalles del viaje, sobre todo de Madrid y de las ciudades andaluzas. Sobre Galicia no tienen nada que preparar ya que Jacobo se la conoce al dedillo.





Conocer algo al dedillo o saber algo al dedillo es conocerlo muy bien, conocerlo perfectamente, saber una cosa a fondo y con todo detalle. Por ejemplo:





  • Da gusto salir con Jorge a pasear por Barcelona. Te explica mil historias interesantes de la ciudad. Se la conoce al dedillo.




  • Sergio es un ligón. Conoce al dedillo todas las técnicas cutres de ligue y se pasa la vida probando suerte. Pero nunca consigue establecer relaciones que valgan la pena…



  • Juan se sabe la historia de su familia al dedillo. Conoce a todos sus antepasados, incluso a los de hace siglos.



  • Ya basta, llevo una hora haciéndote preguntas de Historia para tu examen. Pero no hace falta, te lo sabes todo al dedillo



  • Ese niño tiene una memoria descomunal. Se sabe todas las capitales de todos los Estados del mundo. Y tan sólo tiene siete años, el angelito...







Etc.









Se dice:


- Saber algo al dedillo


- Conocer algo al dedillo


- Conocer algo como la palma de la mano





Jacobo termina este primer diálogo, ilusionado. Por eso dice:



- Lo sé, cariño. Lo vamos a pasar de miedo.





Pasarlo de miedo” es pasarlo muy bien, disfrutar mucho con algo, vivir una situación inolvidable y placentera, en fin, divertirse mucho y pasarlo genial. Así se dice también, pasarlo de miedo.












Vamos a escuchar a nuestros amigos de nuevo, y ahora oiremos sus planes de vacaciones en España con muchos más elementos para comprender mejor su conversación. Pon atención:






NADIA:¡Qué ilusión ir a España! Me has hablado tanto de tu país que me muero por conocerlo.

JACOBO:Y yo por volver. Hace cuatro años que no voy a mi tierra. Echo mucho de menos mi Galicia natal. Además, tengo muchas ganas de que mi familia te conozca.

NADIA:Y yo de conocerles a ellos. Bueno, a ver, entonces, empezamos por tu tierra, por Galicia, ¿verdad?

JACOBO:Claro. Si vamos diez días, lo mínimo para estar con la familia son 4 ó 5 días. Además, quiero enseñarte mi ciudad, Santiago de Compostela. Tenemos una catedral preciosa, etapa final para todos los peregrinos que hacen el Camino de Santiago. Quiero enseñarte todos los rincones de mi infancia. Santiago te va a encantar. Y vas a comer la mejor comida del mundo, sobre todo el mejor marisco. Ya verás…

NADIA:Mmmmm, qué bien suena todo eso. Así que…, estaríamos unos cuatro días en Galicia.

JACOBO:Sí, ¿te parece bien? Dos días en Santiago, para poder estar con la familia, y otros dos para ir a A Coruña y a Ourense, y volver a dormir a casa.

NADIA:Me parece una buena idea. Si estuviéramos menos tiempo, tus padres se enfadarían.

Bueno, nos quedan seis días, ¿cómo los distribuimos? Ya sabes que quiero conocer Barcelona y empaparme de Gaudí, quiero ir a Valencia, a Madrid, a La Mancha (la tierra de El Quijote) y, por supuesto, a toda Andalucía.

JACOBO:Nadia, tú sabes perfectamente que eso es imposible. Nos pasaríamos el tiempo yendo de un sitio a otro. Eso sería atravesar España de punta a punta. Demasiados kilómetros y poco tiempo para disfrutar de las cosas tranquilamente. Yo dejaría Cataluña y Valencia para un próximo viaje, y entonces conoceríamos toda la costa mediterránea. Y para otro La Mancha y otros lugares de Castilla y León, que son preciosos. 

NADIA:Me frustra mucho no ir, pero tienes razón, es imposible, no hay tiempo material para todo. 

JACOBO:En este viaje, el recorrido más lógico sería empezar por el Norte (Galicia) e ir hacia el Sur (Andalucía), pasando por el centro (Madrid).

Mira, el quinto día nos cogemos un avión hasta Madrid, y estamos allí dos días. Podremos conocer lo más importante de la ciudad.

NADIA:Por supuesto. Quiero ver el Museo del Prado, pasear por El Retiro, salir de tapeo por la noche…, porque ¿podremos ir de tapas en Madrid, no?

JACOBO:Iremos de tapas en todos sitios, también en Santiago hay unas tapas que te mueres. Y no veas las de Sevilla, Córdoba o Granada, son una pasada, buenísimas.

NADIA:¡Qué ilusión! He leído tanto sobre el estilo de vida de tu país, y tú me has contado tantas cosas, que me muero de impaciencia por llegar allí. También tengo muchas ganas de comer paella y tomar sangría.

JACOBO:Yo también tengo muchas ganas de comerme una paella y tomarme un buen vino…, o una sangría contigo, tanto me da. Te voy a llevar a un sitio donde hacen una paella excepcional, riquísima, ya verás.

NADIA:¡Genial! Bueno, y los cuatro días restantes, ¿al Sur?

JACOBO:Ese sería el itinerario: Galicia, Madrid y las tres ciudades andaluzas.¡No está mal para 10 días! Yo creo que si aprovechamos bien el tiempo, podemos estar un día en cada ciudad. Vas a alucinar con las ciudades andaluzas y con las construcciones árabes que nos legó ese pueblo, con el que convivimos ocho siglos.

NADIA:Lo sé, y estoy deseando conocerlas y ver todas esas maravillas que hay en las Guías Turísticas de España.

Oye, Jacobo, una cosita, ¿qué ropa hay que poner en la maleta?

JACOBO:La más fresca. Pantalones cortos, vestidos frescos, camisetas de tirantes para ti. Y mis bermudas y mis camisetas de manga corta para mí. De calzado, el más fresco, sandalias abiertas. Ah, y gorras para el sol. Pero no te preocupes, allí iremos de compras y ya compraremos algo si nos falta.

NADIA:Bueno, como son los últimos diez días de julio, tendremos tiempo de planificar en detalle lo que vamos a hacer en cada ciudad.

JACOBO:Sí, señora. En Galicia, no nos hacen falta guías porque es mi tierra y me la conozco al dedillo. De Madrid, Sevilla, Córdoba y Granada sí que tendremos que informarnos y planificar lo que queremos ver.

NADIA:En este momento no hay nada que me haga más ilusión que este viaje.

JACOBO:Lo sé, cariño. Lo vamos a pasar de miedo.







Bien, amigos, venid a mi país si tenéis la oportunidad. Os va a gustar y vais a poder practicar español y elevar un poquito más vuestro nivel y vuestra fluidez. Ojalá podáis viajar hasta España en vuestras vacaciones y ojalá lo paséis estupendo. Desde Barcelona, con mis mejores deseos, chao y hasta prontito.



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