Diez escenas top de comida en el cine


Diez escenas top de comida en el cine


Hola queridos amigos, y bienvenidos a Español Podcast. Hoy, con Ana y con Mercedes, para hablar de cine y gastronomía. Vamos a divertirnos un poco, recordando diez escenas de comida en películas famosas, escenas que son especiales, o divertidas, o frikis, o divertidas, o simplemente sorprendentes. 

Ana y Mercedes quieren desearos Feliz Navidad, y desearos también un nuevo año en el que tengan cabida vuestros más queridos deseos. 

Os deseamos tambien muchas mejoras en vuestro español y que sigáis avanzando en fluidez, vocabulario y dominio de la lengua. Y que sigamos juntos en esta guapa aventura de conocer más y más esta lengua tan querida por todos: el español.

Hello dear friends, and welcome to Spanishpodcast. Today with Ana and Mercedes to talk about cinema and food. We want to get some fun remembering ten famous food scenes really special or freak, terrifiying or just amazing.

Ana and Mercedes want to wish you as well merry Christmas and a new year where your best wishes come true. We wish you as well that you can improve your Spanish and go forward with your fluency, vocabulary and mastery of the Language and that we stay together in this adventure to know more and more of this beloved language for all of us, that is Spanish.

Episode 162nd: Ten top food scenes of world cinema. Let´s go.


Episodio nº 162: Diez escenas top de comida en el cine. Vamos a ello.



Mercedes:Bueno, pues empezamos. Amigos, amigas, ¿recordáis a un personaje de cine comiéndose una bota, una bota hervida, en una noche del Día de Acción de Gracias? ¿Tú lo recuerdas, Ana?


Ana:Sí, lo recuerdo perfectamente, pero explícanos un poquito más.


Mercedes:Vale, pues esta es la escena en la qe Charlot -Charlie Chaplin-, en mitad de una crisis de hambre brutal, estimula su imaginación como puede y, a falta de cualquier otro alimento, o de cualquier otra posibilidad, pone una bota en una olla de agua hirviendo, y la deja ablandarse durante un buen rato, ¿para qué?, ¿podéis imaginar para qué? …¡Exacto! Para comérsela, presuntamente…

Supongo que, como ya habréis imaginado, estamos hablando de una de las obras maestras de Charles Chaplin, de la película titulada La Quimera del Oro, The Gold Rush, en inglés. 

Es una película muy, muy antigua; de hecho sólo le faltan trece añitos para cumplir un siglo de vida puesto que es de 1925. Y…es una película en la que se cuenta la historia de un buscador de oro que se va hasta Alaska, en busca de fortuna, en mitad de aquella delirante fiebre del oro de principios del siglo XX.

Pues bien, el azar quiere que una fuerte tormenta de nieve y ventisca, lleve a Charlot a refugiarse en la cabaña de un delincuente muy peligroso con el que compartirá la cena del Día de Acción de Gracias, una cena que consiste justo en lo que os acabamos de explicar en esta escena cumbre del cine mudo -aunque después se hizo una versión sonora en 1942-, y que curiosamente está considerada por los más fans como la primera escena gastronómica famosa de la historia del cine.

Pues, bueno, es eso,…que están ambos en la cabaña y…y ni el bandido, ni este ocasional huésped que es Charlot, no tienen nada que llevarse al diente, pero nada. Y el hambre está haciendo estragos en los dos. ¿Qué hacer? ¡Algo hay que comer!  

Pues eso. Hay que estimular la imaginación y poner algo en la olla. Y así es. Nuestro amigo sugiere al bandido poner un bota en la olla, hacerla hervir largo rato, y después intentar hincarle el diente, o sea, comérsela, con sus cordones incluidos.


Ana:Yo recuerdo que sirve los cordones como si fueran espaguetis y los enrolla en el tenedor para comérselo. La bota no sé si la parte…, la parte con cuchillo y tenedor...  


Mercedes:Lo intenta...


Ana:Pero creo que la bota es suya porque  el resto de la película está caminando sin el zapato, que se ha comido.


Mercedes: Pues, ¿verdad que es una escena magistral? Porque tanto las caras como los gestos, o las miradas, los ademanes de Chaplin, intentando otorgarle realidad de manjar comestible a esta vieja y sucia bota que está hirviendo en la olla, pues…la verdad es que no tiene parecido con ninguna otra escena que hayamos visto en el cine, de estas características.

Y curiosamente hay otro detalle “gastronómico” bastante divertido, y es que mientras la bota hierve y se ablanda, el bandido sufre un episodio de alucinación en el que Charlot se convierte en un gigantesco pollo comestible…ja ja ja…y lógicamente, el bandido lo persigue implacablemente para poderle hincar el diente y saciar su hambre, ¿no?

Bueno. Son momentos inolvidables de…de todo un poco, ¿no? De ternura, de hambre, de delirio, y también el toque de esperpento con el que realmente no puedes estar serio, viendo esta escena que es tragicómica. Y tampoco puedes mantenerte insensible a…pues, a la sensación de indefensión que nos muestra el protagonista, Charlot.


Ana:Bueno, pues vamos ahora con otra escena muy conocida del mundo del cine.

Antes de todo, disculpadme por la voz que oís hoy. Se debe a que estoy acatarrada y por eso tengo esta voz tan grave.

Vamos a comentar ahora la escena de los espaguetis que escurre Jack Lemon en una raqueta de tenis, en la película El Apartamento.

Yo no sé si habéis visto esa famosa película de Billy Wilder, El Apartamento


Mercedes:Varias veces.


Ana:Mercedes la havisto unas cuantas veces. Yo la he visto un par de veces. Y hay una escena bastante peculiar, entre un montón de escenas que son bastante peculiares, cómicas, estrafalarias, por decirlo de alguna manera, que es la escena en que Jack Lemmon prepara unos espaguetis con albóndigas para Shirley McLane y los escurre en una raqueta de tenis que tiene en la cocina. En ese momento, Shirley McLane está en el apartamente de él, porque su novio -que es el jefe de ambos- la ha abandonado en ese apartamento, para volver con su mujer. Ella ha intentado suicidarse y cuando despierta, Jack Lemmon la atiende, la ayuda a recuperarse y le prepara una cena.

Lo interesante de esta escena es que el hecho de que él escurra los espaguetis de esa manera, en esa raqueta, algo que, además cuenta que hace de forma habitual…, es decir, que lo hace siempre. No es que lo haga en ese momento, sino que siempre escurre los espaguetis de esa manera, nos permite ver el verdadero interior del personaje, que es algo excéntrico, mucho más divertido de lo que parece y mucho más libre de lo que lo vemos en su vida exterior, en la cual siempre intenta seguir las normas. Y es, bueno, un personaje muy temeroso de los jefes: intenta escalar socialmente, a través de los favores a sus superiores, etc.

Sin embargo, en el ámbito doméstico, descubrimos que es un hombre que se toma las cosas quizás de una manera más ligera, más divertida, y que nos cae simpático porque es un poco excéntrico y poco ortodoxo.


Mercedes:Curiosamente, también, a pesar de ser tal como lo has descrito, en el final de la película, hay una cosa que a mí me gusta mucho. Y es que el amor enorme que siente por Shirley McLane, en un momento dado, en los últimos diez minutos de la película, le hace rebelarse contra el poder y también contra los jefes que lo han estado somentiendo y chantajeándolo, para...para..., diciéndole que ascendería a base de favores. Y esta rebelión, que se concreta en despedirse de este trabajo, cambiarde de ciudad e irse con ella, ¿no?…, es una cosa bastante guapa, que el espectador está deseando que eso pase a lo largo de la película.


(pequeño fragmento de diálogo)


Ana:Pues, totalmente. Y de hecho, esta escena, de alguna manera, nos permite un poco anticipar lo que puede pasar con este personaje, porque lleva, digamos, ese potencial liberador, por decirlo…(tos), perdón, por decirlo de alguna manera, lo lleva dentro.

Por otro lado, finalmente, los espaguetis que prepara tienen una pinta estupenda. Hay que decir la verdad.


Mercedes: Ja ja ja…Vale, pues ahora, pues…bueno. Ahora vamos a recordar una escena un poquito truculenta, porque realmente pensad lo que sería…, poneos en la piel de alguien que se sienta con muchísima hambre y en un estado físico muy débil, delante de una bandeja con supuesta comida, abre la tapa del plato y encuentra…¡una rata muerta! En ese plato. ¿Os imagináis? Sí, da bastante asco, y te invita un poco, después de ver la peli, a ser vegetariano.

¿Sabéis de qué película os hablamos? En español es una película que se llama ¿Qué fue de Bay Jane? Y en inglés -a ver si lo sé decir…se llama What ever happened to bary Jane? Interpretada por Bette Davis y Joan Crawford y dirigida por Robert Aldrich en 1962, o sea que es una película que tiene ya cuarenta años, ¿no?


Ana:Bueno, cincuenta.


Mercedes:Eso es, cincuenta.


Ana:Una gran película.


Mercedes: Y es una gran película. Es una película que realmente da mucho miedo. No tiene ningún efecto especial, y ninguna historia más que la propia de la película, pero que…por ejemplo, uno de los ejes de la película es la interpretación de Bette Davis, que, en sí misma, es un papel que impone muchísimo, que da mucho miedo, que es muy siniestro. 

Es una mujer que está presa del delirio que supone haber sido muy famosa, muy querida y muy aplaudida durante la infancia, y que después, cuando es joven, un poco los papeles con la hermana (que era el patito feo del dúo, cuando eran pequeñitas)…, pues estos papeles se invierten. El patito feo que es Blanche -Joan Crawford- pasa a ser una fenomenal actriz de cine, muy bella, muy serena, adorada por el publico; y Baby Jane se convierte en el patito feo en su madurez: no es una buena actriz, no es una buena persona, y no es tampoco ni encantadora ni bella…todos los encantos de la infancia, se han ido.

Y ahí, en esta interacción entre las dos, que están viviendo en la misma casa y que, por una serie de circunstancias, Blanche ha quedado parapléjica, sentada en una silla de ruedas, eeeeh…empieza una relación muy degradada, en la que Jane pretende martirizar constantemente a su hermana haciéndola pasar hambre, desconectándola totalmente del mundo que la rodea, (pequeño fragmento de diálogo) y, entre otras cosas, aterrorizándola, sirviéndole bueno, pues…-esa es la escena-, sirviéndole en un primer momento un plato con el canario de Blanche, muerto (previamente, le ha dicho, como si nada, Jane le ha dicho que el canario se había muerto) y en la cena se lo sirve en el plato, ante el horror de su hermana.

Y en la segunda escena, con previa advertencia de que había ratas en el sotano, cuando ya Blanche está débil, se está dando cuenta de que su hermana, pues de alguna forma quiere acabar con ella, pero totalmente desnutrida y hambrienta, se acerca, destapa el plato y encuentra una enorme rata muerta que le provoca -lógicamente- un ataque de terror y de desesperación realmente dramático. Mientras en el pasillo, Jane se ríe con grandes carcajadas, pues…de una forma muy cruel y siniestra.

Una historia, diríamos, de soledades, de decadencia y de sadismo que, francamente, amigos, no os podéis perder. Si podéis encontrar esta película, no os la perdáis porque es excelente.


Ana:Comentar un detalle más  acerca de la película de Baby Jane, Mercedes, y es cuando, en una de las escenas, Blanche -cuando recibe la comida que le pone Bette Davis- ni siquiera se atreve a abrir la tapadera, debajo de la cual hay el plato con comida que ella le sirve, que después se descrubre que es un sandwitch.  Pero es muy interesante porque después de recibir el canario vivo, que ni siquiera está preparado, está puesto tal cual, la siguiente vez ella presume que debajo de la tapadera puede haber algo tan terrible que ni siquiera quiere descubrir qué puede ser.


Mercedes:Y por esa razón sigue pasando hambre, sigue debilitándose, y cuando más o menos está convencida de que la hermana le va a dar realemnte comida, porque ya no puede más, es cuando se encuentra la terrible sorpresa que os hemos comentado, la rata muerta.


Vale. Otra película que…, la ponemos la tercera porque, por fechas, vamos a intentar hacer desde las más antiguas hasta las más modernas. Y esta que vamos a comentar ahora es de 1967.

Vale. Pues vamos a la escena. ¿Alguno de vosotros piensa que una persona es capaz de comerse cincuenta -he cicho bien:cincuenta- huevos cocidos, en… una hora, pongamos? Probablemente, muchos de vosotros pensaréis que eso no es posible, y que nadie es capaz de hacer una barbaridad semejante. Sin embargo, en esta escena, nuestro protagonista, se los come, se come cincuenta huevos duros, cincuenta huevos cocidos, en una hora, porque ha hecho una apuesta de que él será capaz de hacerlo. Sus compañeros, sus compañeros de celda (ahora os diremos de qué película hablamos) están apostando a favor y en contra de que podrá hacerlo o no podrá hacerlo. (Pequeño fragmento de diálogo). Y llega el día, efectivamente, y empieza la apuesta. El cocinero de la prisión ha hervido cincuenta huevos. Y el..., nuestro protagonista, que no es otro que el famosísimo Paul Newman, empieza a comerse sus cincuenta huevos.

Bueno…


Ana: Lo cual -disculpa, Mercedes- sale, prácticamente, a un huevo por minuto.


Mercedes: ja ja ja…


Ana:Hay diez minutos de margen para, bueno, pues para cuando uno ya está muy lleno, comer un poquito más despacio.


Mercedes:Exacto. Yo sólo de pensarlo, ya se me cierra un poco la garganta Pero, en fin…ja ja ja…

Lo curioso en la escena es que los primeros veinte son más o menos sencillos, se los come bastante bien. Los siguientes diez, o sea entre el veinte y el treinta, son ya un poco más lentos. Del treinta al cuarenta, la cosa se complica, estos huevos ya le resultan terriblemente pesados, lentos; lo tienen que pasear, le tienen que dar masajes en el estómago. Pero, amigos, los últimos diez, ¡ay, los últimos diez! Tienes la sensación de que Paul Newman va a explotar, entre otras cosas, -porque yo no sé cómo lo hicieron en la película- pero le hacen aparecer un estómago descomunal, gordo, lleno,… bueno, como cuando alguien se da una comilona inmensa, ¿no? Y…y bueno, los últimos tres huevos ya son una…una auténtica tortura porque se los empujan hacia dentro, le mueven las mandíbulas para que mastique, le dan masaje en el cuello para que trague, ja ja ja …en fin, es inenarrable. Pero, finalmente, vence en la apuesta y se los come todos. Y gana la apuesta.


Ana:¿Y de qué película estamos hablando?


Mercedes:Bueno, pues estamos hablando de una  película que, en español, se llama La leyenda del indomable; en inglés es…


Ana:Cool hand Luke


Mercedes:Eso es, …que la dirigió Stuart Rosenberg, que se hizo en el 67, como os hemos dicho y que está protagnizada por Paul Newman y por un montón más de otros muy buenos actores.

Y el argumento es la historia de este personaje interpretado por Newman, que es un joven inconformista, impulsivo, y que a causa de un delito menor, se ve obligado, sin embargo, a cumplir dos años de condena en una prisión estatal. Es una prisión donde la violencia de los guardas y la convivencia con los otros presos son, un poco, lo dos ejes de los que nos habla la película. 

Y a este personaje, a Luke, le encantan los retos. Y hace lo que sea por plantearse retos difíciles para salir de la rutina y escapar un poco a la sordidez que les impone la cárcel. Y uno de estos retos es el que os acabamos de explicar: la ingesta de cien huevos…¡ay!, de cincuenta, ya son bastantes cincuenta,…de cincuenta huevos hervidos que…, os digo amigos que después de ver esta película, te quedas un poco sin ningunas ganas de comerte un huevo duro en los próximos meses.


Ana:Pues vamos a pasar ahora, Mercedes, si te parece, del menú que comentabas, compuesto exclusivamente por huevos, por cincuenta huevos, a un menú bastante… bastante repugnante.

Te voy a decir el menú.


Mercedes:Ja ja ja…, vale.


Ana:De primero, se sirve serpiente con sorpresa.


Mercedes:Eeks…


Ana:La sorpresa son un puñado de culebras vivas que salen de la serpiente y que se comen crudas…

Mercedes:¡No lo resisto, me da mucho asco!


Ana:De primer plato, escarabajos bastante grandes, rellenos. Se sirve también en la mesa, una sopita de ojos y el postre es sorbete de sesos de mono.


Mercedes:Ufff!


Ana:Estamos hablando de la cena Indiana Jones en el Templo Maldito; en inglés, Indiana Jones in the Temple of Doom, que atienden Tacón, Willy e Indiana Jones.


Mercedes:Yo recuerdo que esta escena, la primera vez que la vi, me impactó, lo reconozco. Primero, porque las serpientes me dan un asco tremendo. Y cuando le rajan la tripa sin ningún tipo de miramientos y empiezan a salir culebritas, pero…¡a montones!, y se las comen con aquella tranquilidad, como si fueran manjares exquisitos…¡me impresionó! Y esto otro que has dicho también era divertido y repugnante al mismo tiempo, las… los escarabajos aquellos tremendos, que se comen con todo placer, y…¿qué es lo otro que has dicho? Ah, los cerebros, los cerebros, que le llaman “mousse…”


Ana:No, sorbete…


Mercedes:Ah, eso, sorbete de cerebro de mono. Y sí, sí, ja ja ja…


Ana:Exactamente. Pues este menú tan asqueroso, por decirlo de alguna manera…Aunque es verdad que en las culturas asiáticas, o…, incluso en Sudamérica, que también en algunos lugares se comen animales, o lo que aquí llamamos bichos (saltamontes, larvas, etc,) que aquí no estamos acostumbrados a comer, y que allí son alimentos habituales.

Sin embargo la película los presenta desde un punto de vista claramente grotesco. Porque el sorbete de sesos de mono está servido con la cabeza del mono, a la cual se le corta la parte superior para meter la cuchara.

Bueno, dentro de la película  esta escena funciona como una de las primeras pistas del lugar al que acaba de llegar el trío protagonista, que es el Templo Maldito, el templo en el que se está rindiendo un culto secreto a la diosa Cali, que es la diosa de la muerte, a la cual se ofrecen sacrificios humanos. Y además se explota a los niños de los poblados cercanos, para buscar la última piedra de Shankara. 

Y con esta cena de bienvenida, nos damos perfecta cuenta de que han aterrizado en un lugar que no es muy corriente y que, en realidad, puede ser bastante tétrico Por supuesto que puede ser un ambiente tétrico familiar, para niños, para adultos,  y con una buena dosis de comedia. 

De hecho quizás esta es una de las cosas más interesantes de la escena y es que funciona en dos niveles.

Por un lado está la entrevista, por decirlo así, que está haciendo Indiana Jones al coronel inglés y a esa especie de encargado del templo, que está cerca del pequeño, del niño que es un Majarajá, o algo parecido, y que está hablando de los cultos rituales antiguos y de alguna manera preguntándoles si ellos tienen a esos niños robados.

Y por otro lado están Willy -que es la rubia protagonista- con Tapón -que es el niño bajito, que siempre va con el gorro- que, pues, reaccionan de manera cómica a todos los platos que les van llegando.

Entonces, esos dos niveles, de comedia y, digamos, de misterio, por decirlo de alguna manera, hacen que la escena no sea una escena habitual de tensión en esa especie de interrogatorio que hace, en este caso, Indiana Jones, sino que sea una escena como muy amena, en la que llega una parte de información hablada, pero sobre todo nos está llegando muchísima informacón visual a través de la acción y a través de la comida, que nos informan de la verdadera naturaleza de ese templo, en contra de lo que las palabras están diciendo, ¿no? Porque los dirigentes del templo están negando lo que allí verdaderamente ocurre. 

Sin embargo, Spilberg plantea una escena en donde nos cuentan que algo pasa en las entrañas,  y nunca mejor dicho porque el postre son entrañas de mono, de ese templo.


Mercedes:¿De qué año es?


Ana:Pues no sé si es de finales de los setenta o de principio de los ochenta.


Mercedes:En este momento lo estoy mirando en internet…¿puede ser el 84? De 1984, sí. 



 

Bien, pues ahora…Bueno, esta película mejor la comentas tú, Ana, que la has visto hace poco. La hemos visto las dos, hace tiempo, pero tú la tienes mucho más fresca. Coméntala tú.


Ana:Muy bien. Pues…vamos a hablar de la película El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante. En inglés: The cook, the thief, his wife and her lover

Es una película de Peter Greenaway, del año 1989, y…¡atención spoilers, porque vamos a revelar el final de la película! Así que, los que no la hayáis visto, podéis saltar a la siguiente.

En esta película hay muchas escenas relacionadas con el mundo de la gastronomía. De hecho casi toda ella sucede en un restaurante llamado El Holandés, que lleva un cocinero francés, aunque es propiedad de un ladrón, de un…


Mercedes:...de un delincuente


Ana:… de un delincuente, en el cual se sirve cocina que hoy llamaríamos, pues, de diseño, o alta gastronomía, de alguna manera.

Pero la escena que nosotros vamos a comentar es la cena final de la película, en la cual el plato principal y único es un cuerpo humano cocinado, restostado y servido tapado con una especie de sudario. Ese ser humano cocinado es el amante, del título, que es el amante de la protagonista, cuyo marido es el ladrón que decíamos, que regenta ese restaurante y quien ha asesinado a ese personaje, al amante de ella. Antes de asesinarlo, el ladrón asegura que lo matará y luego se lo comerá. Sin embargo, lo asesina de una forma bastante cruel, y luego se olvida de la segunda parte de su promesa que es que lo cocinará.

Así que la mujer cuando descubre el cuerpo del amante prácticamente mutilado, destrozado por las horas de tortura que le han aplicado, lo lleva hasta el cocinero del restaurante y le suplica que lo cocine. La primera respuesta del cocinero evidentemente es negarse, porque es una petición… 


Mercedes:¡Inusual!


Ana:Inusual y bastante demente, ¿no?, bastante loca. Sin embargo, ante la súplica y el ruego reiterado de la mujer, el cocinero accede a cocinar al amante. Por como lo presentan, posiblemente lo hornean, porque aparece…pues eso…


Mercedes:Tostadito…


Ana:Tostadito, bastante tostadito…Y lo presentan entero, es decir, no va por partes, sino que es el cuerpo entero de este amante, que se sirve como cena, ante el evidente horror del personaje del ladrón que, cuando ve ese cuerpo cocinado,  ve a su mujer y a la troupe, a la plantilla de cocina, acercarse hacia él y obligarle a comérselo, no sale de su espanto porque se da cuenta de que algo terrible va a suceder. (Pequeño fragmento de diálogo). Y, efectivamente, después de tener que comerse a su propia víctima, con el asco lógico y subsiguiente que se refleja en su cara, su mujer saca una pistola y finalmente termina con él (disparo), lo asesina. Y ahi se cierra esta película.

Pero lo interesante de esta escena es que se utiliza el cuerpo humano cocinado como elemento de venganza moral, de alguna manera, ¿no? Ella le hace comerse a ese muerto para meter en su cuerpo, de alguna manera, el horror que él ha causado a través del asesinato, la violencia que practica durante toda la película sobre los demás, el dolor que infringe a todos los que le rodean. De alguna manera, le quiere devolver la pelota, moralmente,  haciendo que se coma a su propio amante. Con eso también le demuestra que ya no le tiene ningún miedo, y es el momento en el que ya toma la decisión de asesinarle. De hecho, cuando él ve el cadáver cocinado, se da cuenta de que su mujer le ha perdido el respeto que venía a través del miedo, y digamos que, de alguna manera, está fuera de control, porque  alguien que cocina a un ser humano, está fuera de control.


Mercedes:Hombre, la metáfora realmente es muy fuerte. Aquel que más odias, lo vas a incorporar a tu interior, y además te lo vas a llevar al otro mundo, será lo último que incorpores a tu interior en esta vida.

Es impresionante, porque además es verdad que esto que comenta Ana de esta pareja, realmente todo espectador que ve esta película, siente unas enormes ganas de venganza respecto al mafioso éste que lleva el restaurante, porque es un tipo prepotente, que humilla a sus trabajadores, a su mujer, y que abusa constantemente del poder que le dan los negocios y el dinero para humillar y para explotar a todos los que le rodean.

Pero, bueno, es una escena impresionante de canibalismo. Es uno de los temas tabúes del cine, que sin embargo Greenaway lo lleva -yo creo, verdad-con una estética impresionante a la pantalla y con una historia muy potente.


Ana:De todas formas es un canibalismo curioso porque no es un canibalismo de motu propio, por decirlo así, sino que es un canibalismo…


Mercedes:Inducido.


Ana:…obligado. Esa escena es efectivamente…(tos)…perdón, es una escena muy poderosa, muy fuerte, para terminar la película, que cuenta muchas cosas. Como decías, tiene una estética muy particular; en mi opinión, quizás demasiadooo…


Mercedes:Barroca.


Ana:…barroca y construida, demasiado amanerada en muchos sentidos, sin embargo, la escena final es muy contundente y cuenta mucho.


Mercedes:De acuerdo. Bueno, amigos, ahora vamos a hablar de un gazpacho, exactamente de un gazpacho español que se convierte en uno más de los protagonisas de Mujeres al borde de un ataque de nervios, que sabéis que es una de las mejores películas, probablemente una de la más redondas, de nuestro director español más conocido, de Pedro Almodóvar. Así es el título: Mujeres al borde de un ataque de nervios, de 1988.

Y vosotros os preguntaréis por qué un gazpacho  español puede ser…, o cómo puede ser un gazpacho español el protagonista de una película. 

Bueno, en realidad es que no es un gaspach…, no es un gazpacho inocente, es un gazpacho “con plus”. El gazpacho, vosotros sabéis muy bien cómo se hace porque dedicamos un podcast entero a explicaros cómo se hacía un buen gazpacho, con tomate, con pepino, con pimiento, con un poquito de cebolla, con un poquitín de ajo, con aceite de oliva, vinagre, sal…y ,en principio, nada más. Todo batido en el vaso batidor, y poco más. Ah, sí, me olvidaba el pan, el pan remojado que lleva también para espesarlo.

Bueno, pues este gazpacho de Mujeres al borde de un ataque de nervios, decimos que no es inocente porque es un gazpacho que prepara la protagonista, al principio de la película, para dárselo a su ex amante como venganza por haberla abandonado. Y en ese gazpacho hay muchas más cosas que las verduras. Bueno, muchas más cosas…, hay treinta cosas más, que son treinta Orfidales, que es la marca de un fármaco que sirve para dormir. Son pastillas para dormir, o lo que normalmente conocemos por somníferos.

Y ese gazpacho se hace al principio de la película, y queda ahí a la espera de que aparezca el ex amante y se lo tome, y le pase algo, algo malo, claro. Pero en realidad el amante no se pasa por el piso. Y quien sí se pasa son toda una serie de personajes muy pintorescos, desde el hijo del amante, la mujer del amante, una amiga de la protagonista (que es Carmen Maura) que está perseguida por la policía porque ha establecido una relación con un chiíta…Bueno, van pasando toda una serie de personajes esperpénticos, al más puro estilo de la comedia de Almodóvar.

Y algunos de estos personajes, entre ellos dos policías que han ido a interrogar a la amiga de la protagonista, beben de este gazpacho y lógicamente se caen redondos porque está…ja ja…está lleno de somníferos.

(Pequeño fragmento de diálogo)

Es una escena muy larga. De hecho, el gazpacho interviene en varias escenas muy divertidas. Es una comedia que os recomiendo vivamente porque lo vais a pasar muy bien si veis esta película. Es muy buena película. Tiene un lenguaje coloquial delicioso. El lenguaje de los personajes es realmente el que se habla en la calle. Y todos los personajes de esta película de Almodóvar están llenos de matices y llenos de contrastes, que nos hablan del amor, del miedo, de la soledad, de la locura también, y del azar.

Si puedes conseguir esta peli en tu lugar de residencia, consíguela y míratela. Verás qué buen rato pasas.


Ana:Y te recomendamos que la veas disfrutando de un buen y fresco gazpacho.


Mercedes:Ja ja ja…Exacto.




Ana:Bueno, pues después de esta escena de gastronomía española, de gazpacho español, vamos a otra de una gastronomía un poco más universal, en este caso relacionada con lo que llamamos casquería.


Mercedes: Ja ja….


Ana:Para quien no sepa lo que es la casquería, llamamos casquería a todo lo referente a vísceras y órganos, digamos, internos que se cocinan: desde el hígado, hasta el riñón, los intestinos o, como en el caso de esta película, los sesos, que es como llamamos popularmente al cerebro.

Estamos hablando de la película Hannibal, protagonizada por Julianne Moore y Anthony Hopkins, en la cual tenemos esa escena final, en la cual Hannibal corta el cráneo de Ray Liotta, del personaje interpretado por Ray Liotta, para ir cortando sus sesos, freírlos en una plancha que tiene delante, y dárselos a comer.


Mercedes:A él mismo…


Ana:A él mismo, a él mismo, evidentemente. 

Es quizás la escena más interesante de la secuela de la película El silencio de los corderos (Silence of the lambs). Es una escena que bebe del llamado cine gore. quizás algunos de vosotros conocéis el cine gore por películas de otro estilo. Hay los clásicos de mal gusto, o aquellas películas que se llamaban Tu madre se ha comido a mi perro, o Mi madre se ha comido tu perro, algo así. Pero el gore, digamos, es algo mucho más amplio, que ha estado en películas de cine comercial, en películas de cine de autor, y en películas de serie B que es de donde provendría.

En este caso tenemos una escena de cine gore en una película de cine comercial, en la cual se abordan las vísceras, la sangre, lo abyecto, de alguna manera, y la ingesta del cuerpo humano, también evidentemente tiene que ver con el canibalismo que comentábamos antes en relación a la escena final de El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante. Digamos que reúne esos diversos elementos de canibalismo o de gore relacionados por supuesto con el personaje principal que es “Hannibal, el canibal”. Y lo hace, de alguna manera, oponiendo lo brutal de la acción que está sucediendo, que le están abriendo el cerebro a un ser humano y haciéndoselo comer…


Mercedes: ¡En vivo!


Ana: …en presente, en vivo, exactamente. Y la sofisticación con la que está llevando a cabo la acción, el personaje de Hopkins, que corta el cerebro y lo fríe como si fueran bocados exquisitos y delicados, lo que… posiblemente para él, lo son.

Por otro lado, anteriormente, en la película, se mencionan un par de notas sobre las motivaciones del personaje para comerse a otros seres humanos. Y el personaje de Clarice dice que está relacionado con la exteriorización de su desprecio hacia aquellos que considera vulgares, o gente de poco valor. Entonces, se los come para manifestar el asco que le dan, o el desprecio que le suponen, ¿no?

Esta escena se hizo muy famosa en la película. Posiblemente fue uno de los motivos que impulsó el boca a boca, en esta secuela que, en el resto de planos, es mucho más débil a nivel narrativo y a nivel visual, que su predecesora El silencio de los corderos.


Mercedes:Pues sí, déjame decirte, Ana, que para mí también ésta es una escena impactante por este contraste que tú comentabas, porque la recuerdo además enmarcada por una música clásica elegante, potente, mientras Clarice está totalmente drogada y horrorizada de ver lo que está haciendo Hannibal Lecter. 

Y cuando creemos que aquí está todo el horror de esta escena, tenemos que esperar sin embargo al final de la película, cuando Hannibal Lecter, con una mano cortada, escapa de nuevo a la persecución de Clarice y en la última, última escena de la película, lo vemos ya sentado en un avión, en el que abre su propio maletín de comida porque no quiere comer lo que dan en los aviones. Cuál no será nuestro espanto cuando vemos que en este maletín de comida, además de buenos quesos franceses y de un buen foie grass, caviar, etc. Ahí están de nuevo los sesos de Ray Liotta, a la espera de ser ingeridos por Hannibal. En ese momento se acerca un niño de unos siete u ocho años, y le dice;

-¿Qué comes?

Y él le dice:

- Me gusta traer mi propia comida, ¿quieres probar?

Y el niño dice:

- Bueno

Y justamente Hannibal le da una porción de los sesos que lleva en su maletín. El niño se lo come y cuando le pregunta:

- ¿Te gusta?

El niño dice:

- Sí, mucho


(pequeño fragmento de diálogo)


Ana:Aprovechamos para preguntaros si os gustan los sesos y la casquería, dado que hay gente que le encanta comer hígado, o que le encanta comer riñones al Jerez, que es un plato, por ejemplo, español…y…


Mercedes: Bueno, y los famosos callos madriñeños. Los callos con jamón, chorizo y picante. Son un plato riquísimo. Y los callos no son otra cosa que las tripas del animal, ¿no?


Ana:Exactamente, pero bueno, ¿os imagináis comiendo vuestro propio cerebro?


Mercedes:¡No, no, no, no! Yo no me lo imagino. Además esta escena, he de reconocer que me da muchísimo repelús.


Ana:Pues…si te parece, vamos a hablar mejor de nuestra siguiente escena, que es la sopa azul de El Diario de Bridget Jones.


Mercedes:Exactamente. Esto es mucho más liviano y mucho más suave. Está…, hemos escogido este escena porque realmente es una escena bastante divertida que se produce en la segunda mitad de esta película, en la que la protagonista que está interpretada por René Zelweger y que se estrenó…, se hizo y se estrenó en el año 2001.

Y todos sabéis que Bridget Jones es una treintañera soltera, que tiene muchos complejos, que tiene una vida sentimental un poquito precaria, a pesar de que el objetivo más importante de su vida es encontrar el amor verdadero.

El día de año nuevo estrena un diario en el que sus dos objetivos para ese año van a ser: adelgazar y encontrar al hombre de su vida, el verdadero amor. 

Sin embargo, su vida cada vez es más complicada entre dos posibles relaciones. Una con su jefe, que es un capullo arrogante, pero que es guapo, es sexy, y también es muy mujeriego y muy desleal. Y un viejo amigo de la familia que es bastante tímido y algo aburrido.

Digamos que esta escena que comentábamos se da en la segunda parte de la película, en la que Bridget celebra su cumpleaños y además un notable éxito que ha tenido en un programa de televisión.

Y el primer plato que prepara es una sopa de verduras, en la que el ingrediente principal son los puerros. Bridget echa a la olla dos manojos de puerros atados por un cordel azul, pero azul intenso, que por supuesto también echa a la olla a hervir.

Y en ese momento llega su amigo abogado, que es el amigo de la familia, que también se queda a cenar. 

Bueno. Cuando le echan un vistazo a la sopa para ver qué tal, qué tal va, descubren que el líquido de la olla se ha vuelto azul, pero azul, azul, azul intenso. (Pequeño fragmento de diálogo). A pesar de todo, esa sopa azul intenso va a la mesa y todos se la comen sin vomitar, (pequeño fragmento de diálogo), incluso haciendo comentarios graciosos, y nada ofensivos sobre la sopa azul (pequeño fragmento de diálogo).

El segundo plato del menú tenía que ser una tortilla de alcaparras, pero lo que se ve en el plato tampoco se sabe muy bien qué es, porque parece un amasijo verdoso, indefinido, que probablemente ni probarías, de encontrártelo en tu plato. Pero…¡ay, la amistad! Esa bendición que hace que nos divirtamos ante situaicones así.

Y finalmente, lo que tendría que ser un helado de mandarina, acaba siendo un montoncito de mermelada de naranja puesto sobre el plato, ya que las habilidades culinarias de Bridget no han podido llegar hasta el postre. 

Bueno, es una escena bastante divertida, muy esperpéntica, en la que los horrores gastronómicos de la protagonista, se convierten en la excusa para hacer bromas impagables sobre la cena. Y la verdad es que te ríes.


Ana:A mí, el personaje de Bridget Jones me recuerda un poco al de Ally McBeal, que era un poco el retrato de la mujer urbana neurótica que se hacía en los noventa. Igual que en los sesenta se hacía otro retrato de la neurosis, y en los setenta otro, en los noventa, digamos, se puso un poco de moda este retrato así,  de la mujer acomplejada que hace el ridículo en todas las situaciones que puede, pero que, a la vez, es muy verdadera, ¿no?, y muy…etc. 

Y cuando vimos la película, bueno, cuando la vi el otro día, me recordó un poco al personaje de Ally McBeal.

Y, de alguna manera, el color de la sopa refleja un poco, el color de donde está Bridget Jones, que está entre varios lugares de diversos colores…


Mercedes:Y, por útlimo, ya estamos en la número diez de nuestras escenas top de comida en el cine; vamos a comentar una…, yo creo que de las más divertidas que se pueden ver. Vamos a ello.


Ana:Pues bueno, para terminar y despedirnos, hemos elegido la escena del tren de la primera película de Harry Potter, Harry Potter y la piedra filosofal, en la cual se conocen Harry, Ron y Hermione.

Antes de que llegue Hermione al vagón, pasa la mujer con el carrito de dulces, y Ron dice que él ya trae algo de casa, pero Harry compra el carrito entero. Es evidentemente un carrito de dulces mágicos, son los dulces del tren que va a la escuela de Hogwarts.

Bueno, pues ese carrito de dulces mágicos nos parece muy divertido, muy original y muy simpático, porque, por ejemplo, uno de los dulces que hay son grageas, grageas de todo tipo, incluidas las de tripa, las de hígado, las de vómito, y Ron dice que alguien una vez se encontró una con sabor a moco…


Mercedes:¡Huyyyy qué ascoooo…!


Ana:¡Asqueroso! Y también Harry abre una chocolatina que es una ranita de chocolate, que simplemente salta y se escapa por la ventanilla del tren. Lo importante, le dice Ron, es la foto, la tarjeta en la que aparece Dambeldorf, aunque se retira rápidamente porque no puede estar ahí todo el día.

Yo creo que la escena capta muy bien el espíritu de cuando somos niños, que nos hace mucha gracia todo esto de los mejunjes extraños : decir que algo tiene sabor a vómito, sabor a pedo, sabor a moco….Yo creo que es, incluso, para niños un poco más pequeños de la edad de los que salen en el tren, pero que, por algún motivo, en la infancia, pues yo creo que todos hemos pasado por algo parecido, y es que nos hacen mucha gracia las guarrerías.


Mercedes: Ja ja ja…


Ana:Y en este caso, la idea de mezclar dulces con guarrerías, pues parece que es bastante exótico, y entre dentro de ese universo mágico de Harry Potter, en donde un dulce o un chocolate puede tener sabor de cualquier otra cosa.


Mercedes:Sí, realmente, estoy contigo, Ana, que es una de las cosas más divertidas porque en la infancia, estas palabras, todo lo que tiene que ver con lo escatológico, es una cosa que divierte muchísimo a los niños. Y que el hecho de pronunciar esas palabras les parece que es transgredir ya las normas de los adultos, que siempre están diciendo:

- ¡Eso no se dice!

- ¡No digas palabras feas!

Entonces, los niños aprovechan cuando no están los adultos para decir todo tipo de guarradas, ja ja ja… Si eso, encima, lo pueden ver en una película encarnado por sus héroes más queridos, como son Harry Potter y toda su troupe, pues realmente se convierte en la diversión del siglo.

Cuando veáis Harry Potter, sobre todo esta primera entrega que comentaba Ana, no dejéis de fijaros en los nombres tan divertidos de los alimentos mágicos que salen en la película.


Ana:Pues, nada, amigos y compañeros, hasta aquí nuestra selección de escenas particulares de la Historia del Cine, de escenas de comida, como os decíamos al principio. Esperamos que os hayan gustado. Deciros también que no hace falta que probéis todos los menús que hemos comentado aquí, pero que si probáis alguno, no dejéis de comentarnos qué tal os ha sabido.


Mercedes:Exacto, eso querríamos. Y esperamos que os haya gustado y que os hayáis divertido, como de costumbre, tanto como nosotras. 

Agradecemos de nuevo, especialmetne, su presencia en Spanishpodcast, además, y con más razón, en esta ocasión, que está muy resfriada, y con una voz muy grave, y no ha querido dejar de colaborar con nosotros. Muchas gracias, Ana.


Ana:Gracias, Mercedes.


Mercedes:Y Feliz Navidad para todos y un estupendo año 2013.


Ana:¡Feliz Navidad!


Mercedes:Adiós, hasta la próxima. Chao.



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