Octubres en España I


Octubres en España I

(Barcelona)


Hola queridos amigos, y bienvenidos a Español Podcast. Hoy, Michael Curtin y Mercedes os hablan desde Spanishpodcast. Michael es un gran amigos de Spanishpodcast, vive en Chicago, pero ha viajado a España en tres ocasiones y estríamos encantados de que nos explicase un poquito sus experiencias en mi país.


Episodio nº 163: Octubres en España I (Barcelona)


Mercedes:

 

Hola Michael. Estoy muy contenta de que puedas estar de nuevo en Spanishpodcast (ya estuviste aquí hace un tiempo para grabar el episodio 133 Hazte una mamografía, lo recordamos todos), ésta vez para contarnos un poquito de tus viajes a España, cómohan sido tus experiencias con la cultura española, con la gastronomía de mi país, con el arte, etc. Y también para que nos expliques tu experiencia a raíz del contacto directo con la Lengua Española, en España. 

Bienvenido y gracias por prestarte a charlar con nosotros para que los amigos de Spanishpodcast puedan conocer estas experiencias.

Michael:

Hola, Mercedes. Yo también estoy muy contento de estar aquí de nuevo. Y la verdad es que estoy encantado de poder explicar estos viajes a España a todos los oyentes de Spanishpodcast.

Mercedes:

Sí, pero igualmente, agradecemos mucho tu generosidad. Michael, ¿cómo surgió la idea de venir a España?

Michael:

Pues la primera vez que me planteé viajar a España fue entre 2008 y 2009. ¿Por qué? Pues porque llevaba ya cuatro años estudiando español y lógicamente leía frecuentemente sobre España, su Historia, su cultura y su gente.

Mercedes:

Lógico. Cuatro años estudiando español y mucha información sobre el país, te despiertan las ganas de viajar a ese país en el que se habla español y del que ya conoces muchas cosas. 

Michael

Exacto. Además, ese año, 2009, yo tenía que hacer un determinado número de horas de CME (Educación Médica Continuada) como médico. A raíz de esto, a mi mujer se le ocurrió una idea estupenda.

Mercedes:

¿Ah, sí? 

Michael:

Me sugirió que buscase un Congreso Médico en España que me permitiría matar dos pájaros de un tiro: visitar España y al mismo tiempo cumplir mis horas de Educación Médica Continuada.

Mercedes:

¡Una buena idea, realmente! Un Congreso, me imagino, de tu área médica, la Radiología.

Michael:

Sí, la Radiología, y dentro de ella, la exploración radiológica del seno de la mujer, la Mamografía. Así fue, encontré un Congreso sobre Mamografías, en Barcelona.  Evidentemente, al asistir a un Congreso, no puedes hacer todo el turismo que te gustaría, pero pude diseñar, no obstante, un viaje en el que pudiera visitar la mayoría de los sitios famosos de la ciudad.

Mercedes:

¡Qué buena planificación, no? ¿Cómo lo hiciste?

Michael:

 Lo hice gracias a las guías de Internet y algunos de los datos de Spanishpodcast, entre los que se incluyen las fotos comentadas de Barcelona.

Mercedes:

¿Y en qué época del año te coincidió que se celebraba el congreso?

Michael:

En otoño. Bueno, esto ha sido una constante en mis viajes a España, siempre he venido en otoño.

Mercedes:

Bueno, es una época excelente para viajar.

Michael:

Mira, te voy a contar una anécdota. Probablemente, tanto tú, Mercedes, como nuestros amigos de Spanishpodcast, hayáis oído hablar de una película de 1969 titulada: Si hoy es martes, esto es Bélgica.

Mercedes:

Sí, la recuerdo, se trataba de  un viaje turístico por Europa, a un ritmo frenético.

Michael:

Eso es. Recordaréis que, en esta película, un grupo de estadounidenses viajan por siete países europeos, a lo largo de 18 días. Para algunos de ellos, es verdaderamente difícil llevar la cuenta de en cuántos países han estado. Por ello, en un determinado momento, uno de ellos exclama: “Si hoy es martes, entonces debemos estar en Bélgica”.

Mercedes:

Ja, ja, …aritmética turística, ¿no?

Michael:

Sí, una manera de saber dónde estaban…

Bueno, pues haciendo una especie de juego de palabras sobre el concepto, yo siento, en consecuencia, lo mismo cada octubre, y así lo experimenté el octubre pasado. Casi me oía a mí mismo diciendo:

“Mmm, si es octubre, ¿no tendría que estar de nuevo viajando por España?"

Ya que pude viajar a España durante los meses de octubre de 2009, 2010 y 2011, en 2012 tuve casi síndrome de abstinencia de no estar en tu país.

Mercedes:

Ja, ja, ja...¡No me extraña!

Por otra parte, nuestros amigos entenderán, ahora, que hayamos titulado los episodios en los que narras tus viajes a España, como Octubres en España, precisamente porque los octubres de tres años consecutivos han sido la época del año que elegiste para conocer este país. O lo que es lo mismo, tres otoños sucesivos.

Michael:

Efectivamente.

Mercedes:

Así que, remontándonos a 2009, podemos decir que empezaste tu contacto con España, por Barcelona, ¿no? Bueno, a ver, empecemos por el principio. ¿Qué hiciste la primera noche en Barcelona? Cuéntanos.

Michael:

Pues, mira, pasearme por El Ensanche. 

Mercedes:

¡Genial, Michael!

Michael:

Afortunadamente, mi hotel era muy céntrico. De hecho, estaba sólo a unos pasos del Paseo de Gracia, que me recordaba mucho la Avenida Michigan de Chicago. Así que, después de irme por la mañana, en Metro, hasta la sede de la Convención y registrarme en el Congreso, volví a mi hotel y salí después, dispuesto a pasear por este barrio tan céntrico y típico de Barcelona.

 Mercedes:

O sea, que empezaste por uno de los paseos más bonitos y con más tesoros arquitectónicos y artísticos de mi ciudad, ¿verdad?

Michael:

Pues, sí. Figúrate, ese día cené a los pies de la casa Batlló, un edificio precioso, de Gaudí,  que está en el Paseo de Gracia y que es un referente universal del modernismo en arquitectura.

Mercedes:

¡Sí, es una pasada!

Michael:

Pero quiero decir que, además, quedé fascinado por los antiguos edificios de El Ensanche, y sobre todo por sus balcones, preciosos muchos de ellos. 

Mercedes: No me extraña, a mí también me encantan. ¿Hiciste fotos, verdad?

Michael:

Hice muchas fotos de estos edificios y de estos balcones y las colgué en un álbum de Flickr.


Mercedes:

Michael, me provoca curiosidad saber cuál fue tu primera impresión al entrar en contacto con la ciudad de Barcelona.

Michael:

Pues mi primera impresión fue la de una ciudad norteña: gente cordial, pero no especialmente cálida ni abierta. La mayoría de la gente estaba por sus asuntos. Se parecía mucho a Nueva York (Manhattan), e incluso a París o a Milán.

Noté que había mucho tráfico, así como un número increíble de motos, comparado con Estados Unidos.

Mercedes:

Claro, en las guías turísticas casi nunca se reflejan los aspectos menos bonitos de las ciudades, como por ejemplo el tráfico. Hay muchos coches en Barcelona, y las vías principales van muy cargadas de tráfico, sobre todo a las horas punta.

Michael:

No sólo el tráfico me impresionó. También me quedé impactado por la cantidad de mujeres que vi fumando, muchas, tantas como conductoras de motos.

Mercedes:

Sí, es cierto, mucha gente va en moto por Barcelona. Y...sí, a pesar de las campañas contra el tabaco, es todavía mucha la gente fuma, hombres, mujeres, y sobre todo jóvenes. Es cierto...

Vale. ¿Y después?

Michael:

Después disfruté mucho también paseando por la Plaza de Cataluña y observando varias de las esculturas que hay en ella, y que son francamente imponentes.

Mercedes:

Es verdad, son imponentes.

Así es que fuiste alternando entre el Congreso de Medicina y las visitas turísticas.

Michael:

Claro, tenía que hacer ambas cosas. Al día siguiente, por la mañana, trabajo, al Congreso.

Después, cogí el bus turístico de Barcelona, que hace tres rutas diferentes, que cubren prácticamente todos los sitios famosos de la ciudad. Eso me permitió tener muy buenas vistas de la ciudad y visitar todo lo que yo quería, en uno de estos buses Hop On Hop Off con los que puedes subir y bajar constantemente a lo largo de una ruta y visitar lo que a ti te interesa.

Mercedes:

Sí, es cierto, estos autobuses se han convertido en un elemento imprescindible para cualquier turista. Subes y bajas constantemente allí donde más te interesa. Sube-baja, sube-baja, aunque te confieso que yo también lo digo en inglés: “¿Cogemos el hop on-hop off?” (Con su jota y todo, ja ja ja...). Mira, servidumbres del idioma más usado en el mundo...

Continúa, Michael, por favor.

Michael:

Pues, como te decía, así pude visitar el barrio Gótico, el histórico Museo de Cataluña, la Catedral de Barcelona, el Mercado de la Boquería,...

Mercedes:

¡Mmm, qué delicia!

Michael:

... Las Ramblas,… Al ser otoño, había pocas hojas en los árboles y parecía haber mucha más luz natural en las calles.

Mercedes:

Ya veo, Michael, que la visita turística dio para mucho…

Michael:

Sí, sí, y aún hay más. Como me encanta ver ruinas romanas, me interesan mucho, visité la Plaza de Ramón Berenguer, en la Vía Layetana. La verdad es que me encantó poder encontrar las Cuatro Columnas del Templo de Augusto en el pequeño patio medieval de la calle Paradís.

Mercedes:

Son columnas antiquísimas.

Michael:

Creo que estas columnas se erigieron en el siglo I A. de C., en la ciudad romana originaria, Barcino.

A propósito, uno de mis sueños es poder visitar la ciudad española de Mérida, que parece poseer las ruinas mejor conservadas de la Era Romana.

Mercedes:

Michael, yo sabía que una de las visitas que te hacía especial ilusión era la iglesia de Santa María del Mar, una preciosa iglesia gótica situada en el llamado barrio de La Ribera, que fue construida entre 1329 y 1383…¡Casi nada, ayer mismo!

Michael:

Efectivamente, tenía especial interés en visitar la basílica de Santa María del Mar, por ser una magnífica construcción gótica, pero también porque esta iglesia es uno de los protagonistas de la novela La Catedral del Mar, de Ildefonso Falcones, que yo había leído y que despertó en mí mucha curiosidad por los hechos que en esa novela se narran. 

Mercedes:

Michael, déjame decirte que me impresiona de verdad que te hayas leído La Catedral del Mar, en español.

Michael:

Es verdad que leí algunas partes de esta novela, en español, pero tengo que decir que la mayor parte la oí en el audio en inglés que tengo grabado de esta novela.

Mercedes:

Bueno, da igual que oyeras una buena parte en inglés, pero tiene mucho mérito que hayas leído un buen porcentaje de la novela, en español.

Michael:

A propósito, muchos de los personajes de la novela son estibadores. Por eso, tuve mucha suerte al toparme, poco después, con el Museo Marítimo, en el que hay una exhibición del Puerto de Barcelona, en la época Medieval.  

Mercedes:

Bueno, no está nada mal. Yo creía que me ibas a describir dos o tres visitas, pero veo que hiciste turismo intensivo para abarcar todo lo que te interesaba visitar, ¿no?

Michael:

Desde luego, aproveché el tiempo que tenía para conocer Barcelona. Figúrate que también pude visitar el Museo Nacional de Arte de Cataluña, el MNAC, en el Parque de Montjuic. Allí pude ver una serie de conjuntos de pintura mural, única en el mundo según la información del propio museo. Las pinturas proceden en gran parte de las iglesias románicas de Los Pirineos. 


Mercedes:

Ciertamente, Michael, ése es uno de los grandes tesoros de Cataluña: el patrimonio de iglesias románicas que puedes encontrar a lo largo y ancho del territorio catalán. Hay un conjunto de varias de ellas en el Valle de Bohí, declaradas Patrimonio de la Humanidad. También las hay bellísimas en el Ampurdán (l´Empordà), y todo ello en medio de parajes naturales realmente espectaculares por su belleza y por la naturaleza que los rodea.

Bueno, volviendo a Barcelona, quería preguntarte otra cosita:

¿No te diste un paseíto por Montjuic? Es una montañita preciosa desde la que se puede ver una panorámica sorprendente de Barcelona. Además, en ella están parte de las construcciones que se hicieron para los Olimpiadas de Barcelona de 1992.

Michael:

Sí, sí, visité el parque de Montjuic. De hecho, me monté en una de esas cabinas del teleférico del Puerto, que te suben a la montaña “por el aire”. Lo cogí en la torre de San Sebastián y me llevó hasta la estación de llegada, en el mismo parque de Montjuic.

Mercedes:

¡Ah, está muy bien! La gracia de las cabinas del teleférico es que, mientras vas subiendo a la montaña, a Montjuic, pues vas viendo la ciudad cada vez con más perspectiva, ¿verdad?

Michael:

Y sí, realmente, desde allí puedes disfrutar de una increíble vista de todo el puerto, bueno, y de la ciudad entera.

Bueno, la verdad es que, después de andar por la Ribera y pasear por la Barceloneta, al salir de la estación de llegada del teleférico, sólo quería encontrar el funicular para poder bajar de la montaña. Sin embargo, estaba un poco desorientado. 

Mercedes:

Claro, ¿y qué hiciste?

Michael:

Entonces, le pregunté a un señor mayor (como yo) por algunas direcciones, pero tengo que decir que me ignoró por completo.

Mercedes:

¿Qué me dices? ¿En serio? ¡Qué antipático!, ¿no! Pero siempre te puedes encontrar gente desagradable, claro.

Ah, y otra cosa, hay que decir que hay que ir con un poco de cuidado por Montjuic, ya que a veces, si el lugar está muy apartado o muy solitario, te puedes encontrar gente bastante desagradable, y entre ellos, algunos exhibicionistas que parecen sacados de un cuadro de Goya. 


Michael:

Menos mal que no me encontré a uno de esos exhibicionistas...

Mercedes:

Sí, ¡menos mal! Ja ja ja...

Michael:

No debe ser muy agradable toparte con algo así... 

Mercedes:

¡No debe serlo, no!

Michael:

Afortunadamente, otra persona me ayudó por fin a encontrar el funicular, y entonces pude bajar al otro lado de la montaña, hasta la parada del Metro del Paralelo.

Mercedes:

Ah, se me olvidaba... Michael, ¿pudiste ver el Park Güell?

Michael:

No, no pude ir ni al Park Güell ni a la Sagrada Familia. Pude ver la iglesia desde el bus y también  me quedé fascinado por la preciosa maqueta de madera tallada de esta iglesia, que había en el Museo de Cataluña.

Mercedes:

Bueno, pero fue un viaje bien aprovechado. Pudiste ver muchas cosas. ¿Cómo te despediste de la ciudad?

Michael:

Verás, Mercedes, durante mi última noche en Barcelona fui a cenar con un médico amigo con quien había hecho prácticas en el Johns Hopkins Hospital. Nos encontramos en el Centro de Convenciones. Él es originario de Cataluña y, aprovechando el Congreso, había ido a visitar a su familia en Girona. De cualquier forma, sugirió comer en la Casa Calvet, un restaurante de l´Eixample de Barcelona, donde pudimos degustar una excelente cena en un famoso edificio de Gaudí. Él insistió en que habláramos español y eso me dio una excelente oportunidad para practicar con un compañero de cena indulgente.

Mercedes:

Veo, Michael, que practicaste intensivamente tu español. Realmente, compartir esta cena con tu amigo en el idioma que estás estudiando, tiene mucho mérito.

¿Tuviste más intercambios en español en tu viaje a Barcelona?

Michael:

Verás, Mercedes, la verdad es que tuve dificultades para entender a la gente que iba en el Metro, o por la calle. 

Mercedes:

¿Ah, sí?

Michael:

Pues sí. Pero no me frustré, porque pude comprobar que mi español era suficiente para cosas importantes para mí.

Mercedes:

Explícanos qué tipo de cosas, Michael.

Michael:

Verás, Mercedes, cosas importantes tales como: registrarme en el hotel, pedir comida en los restaurantes, usar los transportes públicos, visitar museos, pedir información, preguntar por una dirección, etc. etc.

Mercedes:

 Claro, son cosas necesarias, las más básicas, pero necesarias para desenvolverte con soltura en un viaje.

Michael:

Claro. Tampoco puedo ocultar que algunos de los problemas que tuve para comunicarme en Barcelona se debieron a que mucha gente habla en catalán, y no en español, lo cual fue una dificultad añadida, en mi caso.

Mercedes:

Sí, es normal, en Cataluña se hablan las dos lenguas, el catalán y el castellano. Si te encuentras en un entorno en el que se está hablando catalán, es lógico que tengas dificultades puesto que tú estabas estudiando español. Pero la realidad de este país es así.

Bueno, pasando a otro tema, supongo que notaste una gran diferencia de clima en Barcelona, respecto a tu ciudad, Chicago.

Michael:

Así es. Hizo un tiempo estupendo durante mi viaje. 

Mercedes:

¡Qué bien! Y eso en otoño, ¡eh?...

Michael:

No parecía otoño. De hecho, aprendí un nuevo adjetivo para definir este tiempo cálido del otoño mediterráneo.

Mercedes:

¿Un nuevo adjetivo?, ¿cuál?

Michael:

Veraniego, un tiempo veraniego, en el que hace una temperatura más propia del verano que del otoño. 

Mercedes:

¡Cierto!, ¡sí, señor!

Michael:

Recordad, amigos, un tiempo veraniego.

Mercedes:

Bueno, amigos, hasta aquí nuestra conversación hoy con el doctor Michael Curtin, quien nos ha explicado su primer contacto con España, en 2009, año en el que viajó a Barcelona y que ha tenido a bien explicarnos.

En otros episodios, Michael, abordaremos tu viaje a Madrid y tu viaje a Andalucía y Valencia. 

Gracias por contarnos tus impresiones viajeras de ésta tu primera estancia en una ciudad española, hace ahora cuatro años. Un abrazo. Y hasta pronto.





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NOTAS.


Vamos a comentar, ahora, algunas de las expresiones que salen en el diálogo con Michael.

Empezaremos por cuando Michael dice:

“A raíz de esto, a mi mujer se le ocurrió una idea estupenda”.

Cuando a alguien “se le ocurre algo” es que piensa algo de forma repentina. Es decir, te viene una idea inesperada a la cabeza, te viene algo a la mente de forma espontánea, repentinamente. 

A la esposa de Michael se le ocurre, de pronto, que puede ser una buena idea “matar dos pájaros de un tiro” visitando Barcelona y asistiendo a un congreso médico.

Esta expresión, “matar dos pájaros de un tiro”, no tiene nada que ver con hacerles daño a los pobres pajaritos, y mucho menos, matarlos. Lo que quiere decir matar dos pájaros de un tiro es que con una misma acción (un sólo tiro) podemos obtener dos beneficios, o varios, según el caso. En este caso, viajar a Barcelona  sirve para lograr los dos objetivos del viaje: asistir al Congreso Médico sobre Mamografías y conocer la ciudad, entrar en contacto con España.

Se usa mucho en español esta expresión, como en este caso…Os pongo un ejemplito más:

- Aprovechemos que vamos a la ciudad para visitar a mis padres e ir al teatro por la noche. Así, matamos dos pájaros de un tiro.


En otro momento, Michael nos cuenta una anécdota. Creo que la mayoría de vosotros sabe lo que es una anécdota, pero recordemos que una anécdota es una pequeña explicación sobre algo curioso que ha sucedido, es decir, un relato breve sobre algo un tanto sorprendente, o divertido, o entretenido, o poco frecuente, curioso, en definitiva, que contamos para entretener.

En este caso, la anédota es que, a raíz del título de la película Si hoy es martes, esto es Bélgica, Michael -haciendo un juego de palabras- llega a la conclusión de que:

- Si ahora es octubre, yo debería estar viajando por España



Michael, en otro momento de la conversación, nos explica que su hotel era muy céntrico. Esta palabra la usamos mucho para decir que algo está en medio de una población, por ejemplo; que es de fácil acceso; que está bien comunicado, que está cerca de los principales transportes y que está situado en el núcleo más importante de esa población, por ejemplo.

Su hotel estaba cerca del Paseo de Gracia, cerca de paradas de Metro y autobuses varios, a poca distancia de la Plaza de Cataluña, las Ramblas, o los famosos edificios de Gaudí de l´Eixample barcelonés. Por lo tanto, era un hotel muy céntrico.


Michael nos explica que había mucho tráfico en Barcelona. El tráfico es el conjunto de los vehículos que circulan habitualmente por un determinado lugar, las calles de Barcelona, en este caso.

Comentamos que sí, que efectivamente, hay mucho tráfico en Barcelona, sobre todo a las horas punta. Así le llamamos a las horas más críticas del día, en las que se nota un aumento del tráfico en la ciudad. Por ejemplo, la hora de entrada y salida de los colegios, la hora en la que acaban la mayoría de trabajos, etc. Eso son las horas punta (la primera en plural y la segunda en singular). Y  en esas horas punta en cuando hay un mayor tráfico de vehículos.


Cuando Michael nos habla de la novela de Ildefonso Falcones que él ha leído, La Catedral del Mar, nos dice que muchos de los personajes de esta novela son estibadores. ¿Habíais oído alguna vez esta palabra? ¿Sabéis qué oficio es el de estibador? Pues los estibadores son los trabajadores que cargan y descargan los barcos, y los que se encargan de distribuir y organizar los pesos en esos mismos barcos. Esa es la palabra, recordad, estibador, mozo de carga y descarga de un buque.


Al explicarnos su visita a la montaña de Montjuic, Michael nos cuenta que cogió una de esas cabinas del teleférico, que te sube a la montaña por el aire, suspendida de un cable.

Pues sí, un teleférico es justo eso: un sistema de transporte aéreo formado por un conjunto de cabinas que viajan de forma aérea, suspendidas de uno o varios cables, y que normalmente se usan en muchos sitios para facilitar el transporte a montañas o a lugares altos a los que es difícil acceder. Es eso, un teleférico es eso, el conjunto de las cabinas que te transportan por vía aérea. Y  cada cabina es el habitáculo donde te sientas y en la que eres transportado hasta tu destino.


Después, para bajar, Michael coge el funicular, un medio de transporte que va sobre vías, como un tren, pero que se usa también para salvar grandes subidas, aunque por vía terrestre.


Cuando Michael pregunta a un señor, nos explica que éste le ignoró por completo, es decir, que no le hizo caso, que no le escuchó y no le ayudó. 


Por eso le digo que este señor era muy antipático, que es…¡justo lo contrario de simpático! Alguien antipático es alguien desagradable, hosco, áspero, un tanto grosero, incluso. Alquien nada cordial y poco sociable, en este caso.


Hablamos, luego, de que en algún rincón apartado de Montjuic, podrías llegar a encontrarte a un exhibicionista, a uno de esos sujetos un poco zumbados que buscan el placer enseñando sus órganos genitales a algún inocente que pasa por allí. En los manuales de psicología se puede leer que tanto más disfrutan cuanto más asustan a la pobre víctima accidental. Y debe ser cierto porque un amigo nos explicó que encontró a uno de estos desgraciados, una vez, y al verle abrir su gabardina y enseñar sus vergüenzas, este amigo se echó a reír, no pudo contenerse. Y ¿sabéis lo que hizo el exhibicionista en cuestión? Pues salió corriendo, pero corriendo como si se lo llevara el diablo. Ya veis, paradojas de las mentes…complejas, vamos a llamarles así, de momento.


En un par de momentos del diálogo, Michael nos dice que no le hubiera gustado toparse con uno de estos individuos. En otro momento, que se topó con un museo que le gustó mucho. ¿Qué significa “toparse”? Pues es encontrar algo, o a alguien, por casualidad, sin buscarlo. 

Por ejemplo:

- El otro día iba andando por la calle, y de pronto, me topé con la chica morena que estaba a nuestro lado en el restaurante. Me hubiera parado y la hubiera saludado, pero no me atreví…


Cuando nos habla de la maqueta de la Sagrada Familia que vio en el museo, se refiere a una reproducción en pequeño. Eso es una maqueta.


También os quería comentar lo que significa que algo “tiene mérito”, cuando le comento a Michael que el hecho de que se haya leido la novela en español, tiene mucho mérito. Pues eso es que algo tiene valor, que un hecho es digno de reconocimiento y alabanza, y en este caso, la dedicación y el esfuerzo para leer una buena novela en español, es digno de alabanza, tiene valía, tiene mérito.


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Bien, amigos, seguro que ha sido un placer escuchar el buen español hablado del Dr. Michael Curtin tras unos cuantos años de estudio. Su constancia y su esfuerzo para hablarlo cada vez mejor, es un estímulo para todos los que estáis en ese empeño de dominar, cada vez más, el español. Deseamos que vuestros progresos os animen a avanzar cada vez con mayor comodidad en el dominio de esta lengua. 

Hasta la próxima. Nuestros mejores deseos para todos. Chao. Nos vemos.

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