Navidad en España



Navidad en España


Hello dear friends and welcome to Spanish Podcast. I am Mercedes speaking to you from Barcelona. In our 183th episode (Spanish Christmas) we are going to know how many Christmas Celebrations there are in Spain, how are they called and what are they about. We will review the most important dates and the traditional events that everybody enjoy.

You are going to know the whole peculiarities of our Christmas Festivities, the whole and specific vocabulary, as well as the most  listened and repeted Christmas phrases to.

Hola queridos amigos y bienvenidos a Español Podcast. Soy Mercedes y os hablo desde Barcelona. En nuestro episodio nº 183 (Navidad en España) vamos a conocer cuántas fiestas navideñas celebramos en España, cómo se llaman y en qué consisten. Repasaremos las fechas más señaladas y los acontecimientos tradicionales con los que más disfruta todo el mundo. 

Vais a conocer toda la idiosincrasia de nuestras fiestas navideñas, así como el vocabulario más característico de las mismas y las frases más dichas y oídas en estas fiestas.


Estamos en casa de la familia López, una familia típica española en la que viven 2 abuelos (el abuelo materno -o padre de la madre- y la abuela paterna -o madre del padre), el matrimonio López-Borrell (José López y Ana Borrell) y sus cuatro hijos: Alberto (de 17 años), Mónica (de 15), David (de 11) y Alex (de 3).

Toda la familia está planificando las fiestas navideñas, ya que toda la familia se hará cargo de unas u otras cosas, para ayudar todos a que las fiestas navideñas sean, un año más, unas fiestas entrañables.


Ana (la madre) :A ver, chicos, ¿por dónde empezamos?

Abuelo:Pues…por donde cada año…¡por la lotería! El día 22 es sagrado. Es el día de la suerte. Yo compraré lotería para toda la familia, pero tenéis que dejarme ver el sorteo en la tele, de principio a fin.

David (3er hijo):Jo, abuelo, cada año lo mismo: hay que aguantar toda la mañana la cantinela de la lotería. No mola nada.

Abuelo:Calla, niño. Si nos toca el gordo, entonces cambiarás de opinión.

Ana (la madre) :De acuerdo, papá, puedes ver el sorteo en la tele, pero bajito, ¿vale?

Abuelo:Claro, bajito. Y eso que este año tengo yo la corazonada de que me va a tocar el gordo…

José (el padre) :Venga, vamos a ver cómo celebramos la Nochebuena. Yo puedo preparar el segundo plato, un pescadito al horno de esos que quitan el hipo: doradas con hierbas, patatitas, aceite de oliva,…Bueno, ya sabéis que me queda muy rico. ¿Os apetece? Lo iré a comprar el día antes al mercado del barrio.

Ana (la madre) :Fenomenal, José. Yo me encargo del primero: haré un pastel de verduras, el de cuatro colores, que está requetebueno. Lo puedo hacer el día antes y así cuajará bien en la nevera, hasta el momento de comerlo.

A ver, tú, Alberto, y tu hermana, os encargaréis de dejar preparados los postres por la tarde. Preparáis una bandeja con turrón de almendra, mazapanes y barquillos.

Alex (el pequeño):¿Y yo que hago? Yo quiero hacer cositas…

Ana (la madre) :Claro que sí, Alex, cariño, ahora te vamos a decir lo que tienes que hacer. Hay que poner el árbol de Navidad. Y de eso os vais a encargar vosotros cuatro, chicos. Hay que ponerlo ya, esta semana. Hay que sacar las cajas del armario donde están todos los adornos del árbol y el árbol también. A ver, fijemos fechas: ¿el próximo fin de semana, sí? Adjudicado, por unanimidad.

Bueno, a ver, que hemos ido saltando de aquí allá y aún nos queda la comida del día de Navidad.

José (el padre) :Venga, listo, Alberto y yo prepararemos el marisco. A ver si os gusta la propuesta: prepararemos gambas a la plancha, cigalas, nécoras, almejas y mejillones a la marinera.

Abuelo:A mí me gusta todo eso, pero no comeré nécoras ni cigalas, que se me llevan los dientes…

David (el tercero):Abuelo, deja el tema, anda.

Ana (la madre) :Bien. Mónica, David y yo rellenamos el pavo y lo metemos al horno a las 11, para que esté listo hacia las dos. Había pensado en hacer un relleno de jamón, salchichas, orejones de melocotón, ciruelas pasas, …Bueno, ya sabéis, como el de hace tres años, que nos encantó. 

Abuela:Yo me encargo de los dulces del postre. Haré un variado de turrón de Jijona, de turrón de Alicante y de turrón de yema. Y pondré una bandeja de mazapanes y barquillos, que ya está todo comprado.

Alex (el pequeño): ¿Y el “pesebe”?

Abuela:¡Claro! ¿Y el pesebre? Lo vamos a poner tú y yo, Alex y la abuela. Y el abuelo nos ayudará.

David (11 años):Yo imprimiré los villancicos para que todos podamos cantarlos. Mamá, ¿dónde están guardadas las panderetas y las zambombas?

Ana (la madre) :En las cajas de los adornos de Navidad. Hay una que pone “árbol”, con todos los adornos del árbol; otra que pone “pesebre”, con todas las figuritas del belén; y otra que pone “Navidad”, donde están las panderetas, las zambombas y las luces de colores para la terraza.

Alberto:Oye, en Nochevieja, este año no ceno en casa. Nos vamos por ahí los amigos, tomamos algo fuera y nos vamos a la Plaza Mayor a tomar las uvas.

Mónica (15 años) :¡Hala, qué jeta! ¿Y yo, qué?

José (el padre) :Tú tienes 15 años y, de momento, cenas en casa y tomas las uvas con la familia.

Mónica (15 años):¡Menudo rollo!

Alex:Tengo pis…

José (el padre) :Mamá, ¿puedes llevarlo al baño? Anda. Alex, ve con la abuela. Bueno, ahora que no está el peque, en Nochebuena, cuando Alex ya duerma, ponemos los regalos bajo el árbol. Tiene que estar todo listo para el 25 por la mañana. Para Alex, Papá Noel viene el 24 por la noche, en Nochebuena y trae regalos para todos.

Sólo para Alex también vendrán lo Reyes Magos, pero eso queda para la noche del cinco de enero. Hasta entonces, delante de Alex, que a nadie se le escape nada sobre que nosotros ponemos los regalos. Todos callados como tumbas.

David (11 años):El día de los Inocentes, me iré con mis amigos. Hemos pensado unas cuantas inocentadas para pasar el día.

José (el padre) :Vale, pero sin pasarse. Que sean bromas para divertirse. No quiero bromas pesadas ni de mal gusto, ¿estamos?

David:Pero papá, si serán cosas muy inocentes. Haremos monigotes de papel para colgárselos a la gente, tocaremos algunos timbres y saldremos corriendo,…tonterías así.

Ana (la madre) :Bueno, el día de Año Nuevo comeremos en casa de los tíos, con todos los tíos y los primos.

José (el padre) :¿Qué prepararán?

Ana (la madre) :Tu hermana me ha dicho que van a preparar cordero asado, y de primero unos buenos platos de jamón del bueno, croquetas y canapés. Ya sabes que son mucho de carne…Nosotros llevaremos tiramisú de postre.

Ah, papá, Alex y yo nos vamos el cinco por la tarde a la Cabalgata de Reyes. Alberto, o tú Mónica, acordaos de comprar el roscón de Reyes en la pastelería de la esquina. Os dejaré el dinero antes de irnos a la cabalgata. José, tenemos que ayudar a Alex a hacer la carta a los Reyes.

Bueno, yo creo que…

Abuelo:Falta la lotería del Niño, falta la lotería del Niño. Yo volveré a comprar lotería, la del Niño, a ver si empezamos el 2015 con buena suerte.

Ana (la madre) :Papá, ya sabes que la suerte está en empezar el año con salud y con todos juntos.

Abuelo:Ya lo sé, hija, ya lo sé. Pero si me toca un buen pico, no le haremos ascos. A nadie le amarga un dulce.

Mónica (15 años):Abuelo,abuelo,…que te vas a gastar la pensión en lotería…





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Pues ya veis, queridas amigas y queridos amigos, estamos con una típica familia española preparando las fiestas navideñas. En esta familia hay ocho miembros: los dos abuelos, el padre y la madre, y cuatro hijos: ocho en total. Y  los hijos tienen muy diversas edades, por lo que hay que diversificar un poco las actividades.

La madre, Ana, prevé tantas cosas por hablar, que pregunta:


- A ver, chicos, ¿por dónde empezamos?


Pregunta típica cuando hay muchos temas y hay que abarcarlos todos y poner un orden.


El abuelo lo tiene claro, se empieza por la lotería. Sé que muchos de vosotros conocéis la tradición española de la lotería de navidad, pero es probable que otros muchos no sepáis de lo que hablamos. 

Mirad, la lotería es un juego público en el que hay una serie de premios en metálico (diversas cantidades de dinero) para un a serie de números que se sacan al azar de un bombo en el que están todos los números dentro.



La lotería de Navidad es, en España, una auténtica institución, una tradición muy, muy arraigada entre los españoles. Es un sorteo en el que hay muchísimos premios. Por ello, y previamente, millones de españolas y españoles compran lo que se llaman “décimos”, o lo que es lo mismo, la décima parte de un billete (que serían 10 décimos), por un precio de 20 euros el décimo.



Con este décimo puedes ganar un premio importante si te toca el famoso “gordo”, el premio que da más dinero. Pero hay infinidad de premios, segundos, terceros, cuartos premios. Después, cientos de premios en los que te tocan 100 euros al décimo, y cuyo conjunto se llama “la pedrea”. Terminaciones, reintegros (te devuelven lo jugado, los veinte euros),… en fin, en torno a los dos mil quinientos millones de euros en premios, repartidos entre muchísimos billetes.

Es una tradición super popular, un sorteo en el que todo el mundo pone ilusiones, ya que por un décimo de veinte euros, si sale premiado con el primer premio, “el gordo”, te tocan 400.000 euros. Pero pueden tocarte muchos otros premios que, aunque de menor cuantía, pueden suponer una buena aportación económica.

Se dice así:

Me ha tocado la lotería


o


- No me ha tocado ni un euro en el sorteo de Navidad


Es un juego de azar público que depende, en última instancia, del Ministerio de Economía, por lo que la seguridad y los controles del mismo están garantizados. 

El sorteo navideño empieza a las 8 de la mañana del 22 de diciembre, y esto viene sucediendo desde 1892, desde hace más de un siglo, imaginaos. Y durante toda la mañana, los niños del Colegio de San Ildefonso, van cantando los números y los premios con una cantinela especialísima y peculiar, propia de la lotería de Navidad, y que está grabada en la mente de los españoles porque suena en los televisores de las casas, en las tiendas, en los bares, en todos sitios y durante toda la mañana.

Hay un bombo con los números y otro bombo con los premios. Primero, un niño canta el número y a continuación otro niño canta el premio correspondiente a ese número.

así:

* 54292………………………………………..1000 euros

Cuando sale un premio mayor, suben el tono de la cantinela. Supongamos que sale el tercer premio, pues lo cantan así:

* 03515………………………………………..500 000 euros

Y lo repiten tres veces, hasta que los jueces del sorteo han tomado debida nota del número y del premio.

Aquí tenéis un video de Youtube en el que los niños del colegio de San Ildefonso cantan el premio gordo del año pasado, de la lotería navideña de 2013.


https://www.youtube.com/watch?v=lt66hNNeF64


Y otro más para que apreciéis el soniquete del canto de la lotería:


https://www.youtube.com/watch?v=7qz9pphQHZc




Se acaba el sorteo cuando las bolas del bombo de los premios también se han terminado, es decir, cuando ya no queda ninguna.

Ya sabéis que, si queréis jugar a nuestra lotería, podéis hacer la compra online correspondiente. Parece ser, para mi sorpresa, que lo hace bastante gente que no reside en España. O sea que imaginaos si es famosa este lotería de Navidad.

Otra cosa muy típica son las campañas televisivas que se hacen para anunciar este gran sorteo navideño. Este año se ha hecho una que hace llorar a mucha gente. Aquí os dejo la dirección de Youtube en la que podéis ver este anuncio. Es bonito y podéis aprender más español viéndolo. Animaos, aquí está, y con subtítulos en español. Míratelo entero…:


https://www.youtube.com/watch?v=_lCvf3urdmc


Bueno, pues, como decíamos, el abuelo lo tiene claro. Las Navidades (que también lo decimos en plural) españolas empiezan por el sorteo de Navidad, como cada año.

Para el abuelo, ése es el verdadero día de la suerte, el día en el que si la suerte te favorece, puede cambiar muchas cosas de tu vida y hacértela más fácil. El abuelo se encarga de comprar lotería para toda la familia, pero a cambio pide que le dejen ver todo el sorteo, entero, toda la mañana, en la tele, porque a él le encanta estar pendiente de los premios que salen, de las ciudades en las que toca, de la reacción de los afortunados a los que la tele entrevista,… en fin, de todo lo que rodea al sorteo más importante del año, el sorteo de Navidad. Por eso dice:


-Pues…por donde cada año…¡por la lotería! El día 22 es sagrado. Es el día de la suerte. Yo compraré lotería para toda la familia, pero tenéis que dejarme ver el sorteo en la tele, de principio a fin.




David se queja un poquito, porque cada año oye durante toda la mañana del 22 la cantinela de la lotería que, a él, no le gusta lo más mínimo. Por eso dice:


- Jo, abuelo, cada año lo mismo: hay que aguantar toda la mañana la cantinela de la lotería. No mola nada.


No mola nada”, en jerga adolescente, es “no me gusta nada”, “no me gusta ni me interesa”.


El abuelo le dice que ya cambiará de opinión cuando le toque el gordo y reparta el premio entre todos.


José, el padre de familia, dice:

- José (el padre): Venga, vamos a ver cómo celebramos la Nochebuena. Yo puedo preparar el segundo plato, un pescadito al horno de esos que quitan el hipo: doradas con hierbas, patatitas, aceite de oliva,…Bueno, ya sabéis que me queda muy rico. ¿Os apetece? Lo iré a comprar el día antes al mercado del barrio.


La Nochebuena se celebra mucho en España, pero eso sí, siempre en familia. La Nochebuena es la noche del día 24 de diciembre, el día previo al día de Navidad.


Y los menús de Nochebuena son muy variados, dependiendo sobre todo de la zona de España en la que nos situemos.


Hay un menú de nochebuena muy típico consistente en una verdura tipo la borraja, o el cardo, de primero, hecho con bechamel y nueces; y como segundo plato, besugo al horno, u otros pescados que se cocinan al horno y quedan muy buenos. También es muy típico comer “gulas” en nochebuena, que son el sustituto de las angulas y con el que se ha logrado un producto rico y que todo el mundo acaba consumiento, con ajitos y guindilla, y están deliciosas.  





En muchas casas también se come marisco en Nochebuena, pero en casi todas las casas hay marisco variado el día de Navidad, el 25 de Diciembre, marisco en todas sus variedades, fresco o congelado, hervido o a la plancha, marisco típico como las gambas, los langostinos, los bogavantes, las cigalas, las nécoras, las vieiras, las almejas, las bocas, ostras, etc. etc.



También suele haber suculentos platos de jamón recién cortadito, de jamón serrano bueno, o de jamón de jabugo, depende del bolsillo, que hacen las delicias de todos los comensales. 

Después, el segundo plato suele ser cordero al horno, cochinillo al horno, pavo relleno, solomillo de cerdo al horno con orejones secos de fruta, una olla de carne, verduras y hortalizas, o canelones caseros.



En casa de José y Ana van a tomar pastel de verduras de primero, pastel que tiene cuatro colores: blanco -por los nabos-, verde -por los guisantes-, anaranjado -por las zanahorias- y rojo -por los pimientos rojos asados y pelados. Luego se le pone nata, huevos, sal y pimienta, y se deja en el horno unos 40 minutos. Se come con mayonesa.

Prefieren un primero de verdura para poder digerir bien, tratándose de la cena. Y tomarán pescado al horno de segundo, de esos “que quitan el hipo”, dice José.

Algo te quita el hipo cuando te sorprende enormemente, cuando te gusta mucho, mucho, o cuando es una cosa extraordinaria. A veces, cuando hablamos de algo exquisito, decimos: si lo pruebas, te quita el hipo, está de miedo, buenísimo... 


Así lo planifican Ana y José, la madre y el padre:


José (el padre) :Venga, vamos a ver cómo celebramos la Nochebuena. Yo puedo preparar el segundo plato, un pescadito al horno de esos que quitan el hipo: doradas con hierbas, patatitas, aceite de oliva,…Bueno, ya sabéis que me queda muy rico. ¿Os apetece? Lo iré a comprar el día antes al mercado del barrio.


Ana (la madre) :Fenomenal. Yo me encargo del primero: haré un pastel de verduras, el de cuatro colores, que está requetebueno. Lo puedo hacer el día antes y así cuajará bien en la nevera, hasta el momento de comerlo.


La madre les encarga a Mónica y a Alberto que esa noche de la Nochebuena se encarguen de preparar los postres. Les indica que pueden prepararlos por la tarde, poner en una bandeja turrones variados, mazapanes, polvorones y barquillos, para celebrar esta festividad navideña en la noche del 24.


Alex, el pequeño de la familia, está observando con mucha atención todo lo que dicen sus padres, sus abuelos y sus hermanos. El también quiere participar. Y por eso dice:

- Claro que sí, cariño, ahora te vamos a decir lo que tienes que hacer. Hay que poner el árbol de Navidad. Y de eso os vais a encargar vosotros cuatro, chicos. Hay que ponerlo ya, esta semana. Hay que sacar las cajas del armario donde están todos los adornos del árbol y el árbol también. A ver, fijemos fechas: ¿el próximo fin de semana, sí? Adjudicado, por unanimidad.


-¿Y yo qué hago? Yo quiero hacer cositas...


Este comentario hace reír a todos, pero la madre rápidamente le encarga una serie de cosas -que hará con sus hermanos- que le van a encantar. Por eso la madre dice:


Y es que ahora, en la mayoría de familias españolas, se pone el árbol de Navidad y se adorna con las típicas bolas brillantes de colores, típicas de la Navidad, con lazos rojos y dorados, con luces pequeñitas que se encienden y se apagan, y bajo el cual se van a poner los regalos en Nochebuena, cuando los pequeños ya duermen, para celebrar que Papá Noel ha venido en Navidad para traer regalos a toda la familia.


Antes no era tan habitual lo de poner el árbol de Navidad en las casas españolas, pero se ha ido instalando poco a poco hasta llegar a ser una tradición ineludible también en nuestras fiestas.


Así que, los cuatro hermanos se dedicarán a poner el árbol de navidad, haciendo que el pequeño Alex se sienta muy feliz y muy protagonista de que el árbol quede espléndido, precioso.


La madre recuerda que están hablando de esto y aquello, saltando de aquí allá, pero que aún no han planificado la comida del día de Navidad.


El padre se compincha rápidamente con su hijo mayor, con Alberto, para preparar el marisco. Y el abuelo dice que todo eso le encanta, pero que no comerá marisco duro (como las nécoras o las cigalas) porque se le llevan los dientes…(el hombre se refiere a su dentadura postiza, claro).


Y David le dice:


- Abuelo, deja el tema, anda.


Porque no es un tema precisamente atractivo como para seguir dándole vueltas…


La madre pide la colaboración de Mónica y David para preparar entre los tres el pavo relleno:

- Bien. Mónica, David y yo rellenamos el pavo y lo metemos al horno a las 11, para que esté listo hacia las dos. Había pensado en hacer un relleno de jamón, salchichas, orejones de melocotón, ciruelas pasas, …Bueno, ya sabéis, como el de hace tres años, que nos encantó. 


Y la abuela, diligente y siempre dispuesta, se ofrece para preparar los postres del menú del día de Navidad, del 25:


- Yo me encargo de los dulces del postre. Haré un variado de turrón de Jijona, de turrón de Alicante y de turrón de yema. Y pondré una bandeja de mazapanes y barquillos, que ya está todo comprado.


Y es que, amigos míos, en las mesas españolas no pueden faltar esos dulces que acaba de nombrar la abuela:


- el turrón

- los polvorones

- los mazapanes

- los barquillos


Y toda una serie de dulces navideños típicos, riquísimos, llenos de almendra y azúcar, que hacen las delicias de chicos y mayores.


En la Guía Escrita he incluido todas las fotografías que he podido de algunas de las cosas que estamos nombrando, para que os sea más fácil identificarlas, aunque también podéis repasar el Blog y el Espacio de Vocabulario de la web de Spanishpodcast (www.spanishpodcast.org), en donde podréis encontrar mucho trabajo ya hecho con imágenes que hemos ido realizando sobre estos temas, a lo largo de los años.


El peque dice:


- ¿Y el “pesebe”?


Alex tiene tres añitos y la sílaba “bre” de la palabra “pesebre” aún le resulta complicada de pronunciar. Por eso, para preguntar por el pesebre, él pregunta por el “pesebe”.


Y la abuela, encantada, se ofrece a ponerlo con el abuelo y con el pequeño Alex, que disfruta muchísimo con esta tradición.


La escena del pesebre es lo más típico y genuino de los hogares españoles en la Navidad. Es verdad que ahora se pone mucho menos que antes, pero aún se conserva la tradición en muchas casas. Se suele poner una mesa con un mantel, sobre el que se va a reproducir la escena del nacimiento del Niño Jesús, en el pesebre de Belén, según cuenta la tradición cristiana.


El pesebre recibe todos estos nombres:


- el Pesebre

- el Belén

- el Portalico de Belén

- el Nacimiento

  • la Natividad


Los más conocidos y usados son “el belén” y “el pesebre”. Se hace con pequeñas figuritas de barro, de plástico, de madera,… entre las que está la escena del nacimiento, en un pesebre, con el niño en un jergón de paja, entre San José y la Virgen María. A un lado, una mula, y al otro, el buey. El ángel de la Anunciación, sobre el niño. Suelen ponerse los tres Reyes Magos (Melchor, Gaspar y Baltasar), montados en sus camellos, llegando al Portal de Belén para ofrecer al Niño Jesús sus ofrendas: oro, incienso y mirra, y adorarle. En el belén hay también figuritas de pastorcillos que llevan sus humildes regalos al recién nacido, regalos como queso, leche o dulces hechos por ellos. Hay también un molino con su molinero, un campesino arando el campo, una lavandera que lava su ropa en el río,…bueno, las figuritas pueden ser incontables, depende de cuántas tiene cada familia, o de cuántas has podido conseguir.


Cuando yo era pequeña, poníamos un pesebre en mi casa y hacíamos las montañas nevadas con carbón usado, sobre el que echábamos polvos de talco para crear la nieve. El río, con papel de plata recortado en forma de río. Y salíamos al campo a buscar musgo fresco, verde, precioso, para tapizar toda la mesa, como si fuera un escenario natural. ¡Qué recuerdo tan maravilloso!


David se ofrece a juntar unos cuantos villancicos, cuya letra imprimirá para tenerlos a mano durante las navidades, y que todos puedan cantarlos sin excusas, ya que todos tendrán las letras.



Esa es otra de las preciosas tradiciones de las navidades en España. En la Nochebuena, el día de Navidad, o en Nochevieja incluso, se cantan muchos villancicos en las familias, acompañándose de las sonoras panderetas y de las peculiares zambombas (miras la guía para ver las fotos), haciendo las delicias de mayores y pequeños. En el siguiente episodio, pondremos las letras y las músicas de estos villancicos para que podáis aprenderlos, escucharlos y disfrutarlos.



Después, Alberto avisa que el pasará la Nochevieja fuera, con sus amigos, y tomará las uvas en la Plaza Mayor. La Nochevieja es la última noche del año, la noche del 31 de diciembre.


Eso es lo que pasa en todas las ciudades españolas. Una serie de gente se reúne en la plaza Mayor de la ciudad, o en una plaza emblemática elegida por los ciudadanos,  pero donde haya un reloj y se oigan las campanadas, y allí despide el viejo año que termina y da la bienvenida al nuevo año que empieza con el ritual de las uvas.


Y eso es lo que pasa también en la práctica totalidad de las familias españolas, que despiden el año que se va y saludan al que viene con el ritual de las doce uvas de la suerte.


¿Y en qué consiste el ritual de las 12 uvas? Pues consiste en que tomamos, o nos comemos, doce uvas según van sonando las doce últimas campanadas en los relojes de las plazas de todas las ciudades, y desde la tele, en los hogares de las familias españolas.

Una campanada, una uva, una campanada, una uva,…y así, hasta doce campanadas y doce uvas. Doce campanadas que son las últimas de ese día, del 31 de diciembre de ese año que acaba, la Nochevieja.


No hay que hacerlo a la ligera, hay que tomar cada uva con la campanada que le corresponde y no atragantarse. Atragantarse notar que no puedes tragar porque se te ha quedado algo en la gargante que te impide tragar. Si te las comes muy deprisa, o muy despacio, y estás riendo o hablando, o lo que sea, es posible que unas cuantas uvas no quieran pasar para adentro y te atragantes. Pues la tradición dice que hay que evitar atragantarse y que hay que intentar comer cada uva con su campanada. Es así como se convierten en las doce uvas de la suerte. De hecho, se dice que por cada uva bien comida, tienes asegurado un mes de buena suerte; y que por cada uva a destiempo (fuera de su campanada) o que se te ha atragantado, una racha de mala suerte se te va a venir encima. Yo, por si acaso, las pelo y les quito las pepitas. Además, las escojo pequeñitas y suaves, y cada año procuro no hablar mientras escucho las doce campanadas y me como las doce uvas. Así consigo comerme bien la mayoría y no darle tregua a la mala suerte...


Bueno, cuando Alex dice que tiene pis y va al baño con la abuela, los padres y los hermanos mayores aprovechan para hablar de los regalos que pondrán bajo el árbol de Navidad el día 24 y que Alex y el resto de la familia abrirán el 25 por la mañana. 


Hablan también de la noche de Reyes, la noche del 5 al 6 de enero, conocida así, como la noche de Reyes. En muchas familias españolas funcionan esas dos fechas para hacer regalos: en Nochebuena y Navidad, regalos para todos, para los más pequeños, los que ha traído Papá Noel en su trineo y ha repartido entre todos los árboles que estaban puestos en las casas. Y la noche de Reyes, para los más pequeños, que creen que también los Reyes Magos les traen algún regalo más y se lo dejan en el balcón, donde previamente el peque ha puesto sus zapatitos y ha dejado agua para los camellos de los reyes.


El día 5 de enero, por la tarde, los Reyes Magos y sus pajes desfilan ante los atónitos ojos de los niños, en todas las ciudades y pueblos de España, en lo que se llama la Cabalgata de Reyes. Los Reyes, con sus carrozas llenas de regalos para los niños, hacen un brillante y luminoso recorrido por las principales vías de las ciudades y anuncian a los niños que esa noche les llevarán regalos a casa.

Durante los días previos, los niños han podido entregar su carta con sus peticiones de regalos, a los pajes o a los Reyes que han estado diversos días en diversos puntos de cada ciudad.


La tradición dice que a los niños que se han portado bien y han sido buenos, los Reyes les traerán regalos. A los que se han portado mal, pocos regalos y carbón, el regalo-castigo para los más traviesos. Las cosas de las leyendas…


Por eso el padre dice:


- Mamá, ¿puedes llevarlo al baño? Anda. Alex, ve con la abuela. Bueno, ahora que no está el peque, en Nochebuena, cuando Alex ya duerma, ponemos los regalos bajo el árbol. Tiene que estar todo listo para el 25 por la mañana. Para Alex, Papá Noel viene el 24 por la noche, en Nochebuena y trae regalos para todos.

Sólo para Alex también vendrán lo Reyes Magos, pero eso queda para la noche del cinco de enero. Hasta entonces, delante de Alex, que a nadie se le escape nada sobre que nosotros ponemos los regalos. Todos callados como tumbas.


Todos “callados como tumbas” quiere decir, como podéis imaginar, que a nadie puede escapársele ninguna información sobre que Papá Noel o los Reyes Magos son una invención de los adultos, y que quien deja los regalos bajo el árbol o en el balcón son los padres. Momento habrá de decirle al niño la verdad y provocarle el mayor de los desencantos.



David alude a otra tradición de las fiestas navideñas, la del día de Los Santos Inocentes, que se celebra el 28 de diciembre y que suele servir más de diversión que de otra cosa.


Es el día en el que la gente gasta inocentadas

¿Y qué es una inocentada? Pues una broma, o un chasco, que se le da a alguien justo en ese día, el 28 de diciembre, llamado el día de los inocentes.



La inocentada más típica es la de colgarle a alguien en la espalda un muñeco de papel, sin que se dé cuenta, claro, hasta que alguien le avisa de que lo lleva colgado y todos se ríen. Hay otras inocentadas como son cambiar por la noche la sal por el azúcar, para que todos por la mañana se pongan sal en el café o en el chocolate, y se lleven el gran chasco. Los niños son especialmente aficionados a tocar el timbre de los pisos por los que van pasando y salir corriendo después a todo meter.  Hay quien se levanta y cambia la hora en todos los relojes de la casa, incluído el de los móviles, provocando el caos y la sorpresa total de los inocentes que han caído en la trampa. Hay artículos de broma para la ocasión, como los polvos pica-pica que, echados en una reunión, provocarán cientos de estornudos en los asistentes. O la mano falsa de silicona, que al darla a alguien, se le queda colgando en la suya, con el correspondiente susto. O asustar a alguien saliéndole de pronto de detrás de una puerta, o similar, con el grito correspondiente que hace que al otro se le hiele la sangre en las venas. O los chicles picantes. O la flor que echa agua a la cara de quien la huele. O las bombas fétidas que se tiran en un lugar cerrado y propagan un insoportable olor a huevos podridos. En fin, son incontables y hay infinidad de posibilidades de gastar o de hacer una inocentada.


Es cierto que siempre se reivindican inocentadas que no sean pesadas, que no sean bromas de mal gusto o que acaben en disgusto directamente. Las inocentadas tienen que ser simpáticas, divertidas, sorprendentes, pero no bromas pesadas, o crueles, o de mal gusto; en esos casos, pierden su esencia peculiar de algo divertido.


También suelen darse inocentadas en los medios de comunicación. Las radios, periódicos y televisiones suelen dar noticias sorprendentes, surrealistas o increíbles para gastar su propia inocentada. Al día siguiente, dicen cuál ha sido la inocentada. Por ejemplo, el año pasado, Spilber anunciaba que rodaría un remake de Tiburon; al día siguiente, declaró que era una inocentada. En 1986, un periódico parisino anunciaba que la torre Eiffel sería derribada para poner en su lugar un parque de atracciones Eurodisney…Imaginaos las reacciones de nuestros amigos franceses ante tal información; al cabo de unas horas, todo el mundo sabía que era una inocentada. Seguro que internet está lleno de inocentadas famosas…


Hablan ya del día 1 de enero, el día de Año Nuevo, en el que van a comer dos familias juntas, y también podrán degustar una típica comida del periodo navideño: platos de jamón, croquetas y canapés. Después, cordero asado al horno. La familia de Ana y José llevarán tiramisú de postre.


En todas las comidas de Navidad se pueden tomar buenos vinos españoles, y también brindar con cava o con champán, sobre todo con los postres, con los turrones y los mazapanes, haciendo entonces brindis por la buena salud, el amor y la buena suerte.


El abuelo termina como empezó.  Dice que también comprará la llamada “Lotería del Niño”, el sorteo que se lleva a cabo el día de Reyes, el 6 de enero, no tan famoso como el sorteo del día de Navidad, pero que también tiene muchos seguidores.


Ana le reprocha a su padre que quiera empezar el año apelando al dinero. Ella cree que lo importante es empezarlo con salud y todos juntos.


Pero el abuelo, muy gracioso, dice que sí, que ya lo sabe, pero que si le toca un buen pico (así se le llama a una cantidad de dinero que no está mal) nadie le hará ascos, nadie lo rechazará. Y dice esa frase hecha tan precisa y sabia, esa de que:


- A nadie le amarga un dulce


Nadie prueba un suave y delicioso dulce y dice que está amargo, ¿verdad que no?


Mónica acaba diciéndole al abuelo que se va a gastar toda su pensión (su sueldo de jubilado) en lotería. Pero seguro que el abuelo volverá a jugar, no lo puede evitar, le encantan las loterías de navidad.


Escuchemos de nuevo el diálogo. 



Ana (la madre) :A ver, chicos, ¿por dónde empezamos?

Abuelo:Pues…por donde cada año…¡por la lotería! El día 22 es sagrado. Es el día de la suerte. Yo compraré lotería para toda la familia, pero tenéis que dejarme ver el sorteo en la tele, de principio a fin.

David (3er hijo):Jo, abuelo, cada año lo mismo: hay que aguantar toda la mañana la cantinela de la lotería. No mola nada.

Abuelo:Calla, niño. Si nos toca el gordo, entonces cambiarás de opinión.

Ana (la madre) :De acuerdo, papá, puedes ver el sorteo en la tele, pero bajito, ¿vale?

Abuelo:Claro, bajito. Y eso que este año tengo yo la corazonada de que me va a tocar el gordo…

José (el padre) :Venga, vamos a ver cómo celebramos la Nochebuena. Yo puedo preparar el segundo plato, un pescadito al horno de esos que quitan el hipo: doradas con hierbas, patatitas, aceite de oliva,…Bueno, ya sabéis que me queda muy rico. ¿Os apetece? Lo iré a comprar el día antes al mercado del barrio.

Ana (la madre) :Fenomenal. Yo me encargo del primero: haré un pastel de verduras, el de cuatro colores, que está requetebueno. Lo puedo hacer el día antes y así cuajará bien en la nevera, hasta el momento de comerlo.

A ver, tú, Alberto, y tu hermana, os encargaréis de dejar preparados los postres por la tarde. Preparáis una bandeja con turrón de almendra, mazapanes y barquillos.

Alex (el pequeño):¿Y yo que hago? Yo quiero hacer cositas…

Ana (la madre) :Claro que sí, cariño, ahora te vamos a decir lo que tienes que hacer. Hay que poner el árbol de Navidad. Y de eso os vais a encargar vosotros cuatro, chicos. Hay que ponerlo ya, esta semana. Hay que sacar las cajas del armario donde están todos los adornos del árbol y el árbol también. A ver, fijemos fechas: ¿el próximo fin de semana, sí? Adjudicado, por unanimidad.

Bueno, a ver, que hemos ido saltando de aquí allá y aún nos queda la comida del día de Navidad.

José (el padre) :Venga, listo, Alberto y yo prepararemos el marisco. A ver si os gusta la propuesta: prepararemos gambas a la plancha, cigalas, nécoras, almejas y mejillones a la marinera.

Abuelo:A mí me gusta todo eso, pero no comeré nécoras ni cigalas, que se me llevan los dientes…

David (el tercero):Abuelo, deja el tema, anda.

Ana (la madre) :Bien. Mónica, David y yo rellenamos el pavo y lo metemos al horno a las 11, para que esté listo hacia las dos. Había pensado en hacer un relleno de jamón, salchichas, orejones de melocotón, ciruelas pasas, …Bueno, ya sabéis, como el de hace tres años, que nos encantó. 

Abuela:Yo me encargo de los dulces del postre. Haré un variado de turrón de Jijona, de turrón de Alicante y de turrón de yema. Y pondré una bandeja de mazapanes y barquillos, que ya está todo comprado.

Alex (el pequeño): ¿Y el “pesebe”?

Abuela:¡Claro! ¿Y el pesebre? Lo vamos a poner tú y yo, y el abuelo nos ayudará.

David (11 años):Yo imprimiré los villancicos para que todos podamos cantarlos. Mamá, ¿dónde están guardadas las panderetas y las zambombas?

Ana (la madre) :En las cajas de los adornos de Navidad. Hay una que pone “árbol”, con todos los adornos del árbol; otra que pone “pesebre”, con todas las figuritas del belén; y otra que pone “Navidad”, donde están las panderetas, las zambombas y las luces de colores para la terraza.

Alberto:Oye, en Nochevieja, este año no ceno en casa. Nos vamos por ahí los amigos, tomamos algo fuera y nos vamos a la Plaza Mayor a tomar las uvas.

Mónica (15 años) :¡Hala, qué jeta! ¿Y yo, qué?

José (el padre) :Tú tienes 15 años y, de momento, cenas en casa y tomas las uvas con la familia.

Mónica (15 años):¡Menudo rollo!

Alex:Tengo pis…

José (el padre) :Mamá, ¿puedes llevarlo al baño? Anda. Alex, ve con la abuela. Bueno, ahora que no está el peque, en Nochebuena, cuando Alex ya duerma, ponemos los regalos bajo el árbol. Tiene que estar todo listo para el 25 por la mañana. Para Alex, Papá Noel viene el 24 por la noche, en Nochebuena y trae regalos para todos.

Sólo para Alex también vendrán lo Reyes Magos, pero eso queda para la noche del cinco de enero. Hasta entonces, delante de Alex, que a nadie se le escape nada sobre que nosotros ponemos los regalos. Todos callados como tumbas.

David (11 años):El día de los Inocentes, me iré con mis amigos. Hemos pensado unas cuantas inocentadas para pasar el día.

José (el padre) :Vale, pero sin pasarse. Que sean bromas para divertirse. No quiero bromas pesadas ni de mal gusto, ¿estamos?

David:Pero papá, si serán cosas muy inocentes. Haremos monigotes de papel para colgárselo a la gente, tocaremos algunos timbres y saldremos corriendo,…tonterías así.

Ana (la madre) :Bueno, el día de Año Nuevo comeremos en casa de los tíos, con todos los tíos y los primos.

José (el padre) :¿Qué prepararán?

Ana (la madre) :Tu hermana me ha dicho que van a preparar cordero asado, y de primero unos buenos platos de jamón del bueno, croquetas y canapés. Ya sabes que son mucho de carne…Nosotros llevaremos tiramisú de postre.

Ah, papá, Alex y yo nos vamos el cinco por la tarde a la Cabalgata de Reyes. Alberto, o tú Mónica, acordaos de comprar el roscón de Reyes en la pastelería de la esquina. Os dejaré el dinero antes de irnos a la cabalgata. José, tenemos que ayudar a Alex a hacer la carta a los Reyes.

Bueno, yo creo que…

Abuelo:Falta la lotería del Niño, falta la lotería del Niño. Yo volveré a comrprar lotería, la del Niño, a ver si empezamos el 2015 con buena suerte.

Ana (la madre) :Papá, ya sabes que la suerte está en empezar el año con salud y con todos juntos.

Abuelo:Ya lo sé, hija, ya lo sé. Pero si me toca un buen pico, no le haremos ascos. A nadie le amarga un dulce.

Mónica (15 años):Abuelo,abuelo,…que te vas a gastar la pensión en lotería…



Hasta pronto, amigos. El próximo episodio, llenos de villancicos preciosos, por si queréis cantar la navidad también en español. Saluditos y buenos deseos.




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