Es agobiante, estoy agobiado




Es agobiante, estoy agobiado 

(Ser y Estar 10)



Hello and welcome to Spanishpodcast. I am Mercedes speaking to you from Barcelona. In our 214th episode (Es agobiante, estoy agobiado/ Ser y Estar 10), we are going to review all the adjectives that accompany to verb “ser” and frequently and commonly used in native Spanish conversations.


Hola queridos amigos y bienvenidos a español podcast. Soy Mercedes y os hablo desde Barcelona. En nuestro episodio nº 214: Es agobiante, estoy agobiado/ Ser y Estar 10, vamos a repasar todos los adjetivos que pueden acompañar al verbo “ser”, y entre los que se encuentran varios grupos importantes de ellos, todos usados con total normalidad y frecuencia en las conversaciones entre nativos españoles.







Lorena:Hola, David, hace tiempo que no hablamos.

David:Sí, es verdad, me ha sido imposible, he estado muy ocupado.

Lorena:¿Qué te ha pasado?

David:Bueno, he aceptado un trabajo de tarde y no tengo tiempo para nada.

Lorena:¡Huy, cuidado! Estudiar y trabajar al mismo tiempo es difícil, por no decir imposible, a veces.

David:Sí, es jodido.

Lorena:¡Chico...! Esa expresión es...

David:Sí, sí, ya lo sé, coloquial, vulgar más bien. Pero mis amigos españoles, aquí, la dicen constantemente.

Lorena:Sí, sí, aquí también se dice mucho.

David:Imagínate si estoy estresado, que he vuelto a fumar.

Lorena:¡David, por favor! Que fumar es muy chungo. No es bueno ni para nadie ni para nada. En serio, es importante que lo dejes.

David:Lo sé, lo sé, y lo voy a dejar ya mismo. La verdad es que ha sido incontrolable, ha sido un impulso repentino. Y sólo un cigarrillo. Pero me lo fumé entero.

Lorena:Ya, pero es peligroso. Yo estuve fumando un año, pero tomé conciencia de que el tabaco es dañino y enviciante. Y lo dejé.

David:Yo, casi igual. Fumé durante dos años y ahora llevaba más de un año sin fumar. Pero ahora, con el estrés...Pero sé que es fatal. Seré coherente conmigo mismo y lo dejaré. Y esta vez definitivamente.

Lorena:David, en serio, me gustaría que la próxima vez que habláramos, el tema “tabaco” estuviera olvidado. Oye, pero dime, el trabajo ¿en qué consiste?

David:Estoy de ayudante en un despacho de arquitectos. Eeeeh..., Lorena, lo siento, tengo que irme, te lo explico la próxima vez.

Lorena:Claro, David, tranquilo, nos hablamos en unos días. Chao, cuídate.

David:Lo haré, te lo prometo.


Mismo diálogo del anterior episodio.

Comenzamos con un asunto importante a raíz de estos adjetivos que acabamos de repasar justo en el anterior episodio. Y es que hay muchos de ellos en -ante o -ente que podemos diferenciar claramente de sus hermanos gemelos acabados en -ado e -ido, de la misma manera que lo hacemos en inglés. 

Me explico. ¿Recordáis la famosa diferencia entre “bored”: aburrido, y boring: que aburre, que causa aburrimiento? Pues mirad estas parejas de adjetivos: todos los acabados en -ado e -ido, van con el verbo estar y son resultado de un estado de ánimo. Y los terminados en -ante y -ente, van con el verbo ser y son el origen de esos estados. Pueden referirse a personas, situaciones o cosas. Es verdaderamente curioso e interesante para que los diferenciéis y los uséis con seguridad. Fijaos. Es un tema lingüístico divertido incluso:


  • está agobiado / - es agobiante (que da título a nuestro episodio)
  • está fatigado / - es fatigante
  • está avergonzado / - es vergonzante
  • está herido / - es hiriente
  • está deprimido / - es deprimente
  • está desesperado / - es desesperante
  • está indignado / - es indignante
  • está humillado / - es humillante
  • está interesado / - es interesante
  • está excitado / - es excitante
  • está emocionado / - es emocionante
  • está preocupado / - es preocupante
  • está decepcionado / - es decepcionante
  • está ilusionado / - es ilusionante
  • está alucinado / - es alucinante
  • está traumatizado / - es traumatizante


¿Guapo, verdad?

Como primer ejemplo con “es agobiante” y “está agobiado”, pensemos en nuestro hijo, Miguel, que está ahora mismo en época de exámenes.

Ya le he llamado dos veces para que venga a cenar con la familia y no viene. Su padre comenta:

  • La situación de los exámenes es agobiante para los chicos. Tienen que hacer un esfuerzo final que les agobia y les estresa.

Ahora baja mi supuesto hijo. Le digo:

  • Siéntate a la mesa, hijo. He hecho lasaña, tu plato preferido. ¿Cómo lo llevas? ¿Estás muy agobiado?

Mi hijo responde:

  • Sí, mamá, no lo negaré, estoy agobiado, es mucho material y son exámenes finales.

Le digo:

  • Bueno, cena tranquilo y descansa un poco. Luego sigues con el agobio.

¿Veis, amigos? 

  • La situación genera agobio.
  • La situación es agobiante.
  • La situación agobiante provoca un determinado estado de ánimo.
  • El estado es el de “estar agobiado”.
  • Miguel está agobiado como consecuencia de esa situación agobiante.

La situación genera agobio, es decir, genera fatiga, angustia, preocupación, esfuerzo (que todo eso significa “agobio”). La situación de exámenes finales provoca desazón, cansancio, ansiedad,...La situación es agobiante, porque genera y produce agobio, porque genera y produce todos estos sentimientos y sensaciones que estamos describiendo, una situación generadora de preocupación y agotamiento.

Y todo ello genera a su vez un estado en Miguel, en nuestro hijo, un estado de sofocación, cansancio, estrés y ansiedad. Por eso decimos que Miguel “está agobiado”, y lo está como consecuencia de esa situación agobiante que le provoca su estado actual. Miguel está agobiado porque la situación de sus exámenes finales es agobiante y le provoca ese estado de ánimo.


Mirad qué curioso. Yo puedo decir:

  • A Olga y Luis les quieren embargar el piso por no pagar la hipoteca. Es una situación preocupada.

¡Nooooooorrr! (como dice el cómico español), nooo, así no. Lo que puedo decir es:

  • A Olga y a Luis les quieren quitar el piso por no pagar la hipoteca. Ellos están muy preocupados y verdaderamente la situación es muy preocupante.
  • Ellos están preocupados

Y:

  • La situación es preocupante

Ni ellos son preocupados ni la situación está preocupante, sino justo al revés:

  • La situación (el posible embargo del piso) es preocupante y, como resultado, ellos están preocupados.


O:


  • Julián ha recibido una subvención como emprendedor para abrir su pequeño negocio de alimentos ecológicos. Está muy ilusionado. Para él, éste es un proyecto ilusionante, en el que ha puesto todas sus esperanzas.

La posible subvención es la causa de que la situación sea ilusionante, genere ilusión, y en consecuencia, provoca -como resultado- que Julián esté ilusionado.

No son intercambiables los verbos y adjetivos. No puedo decir:

  • Julián es muy ilusionado porque este proyecto está ilusionante

Ni tampoco:

  • Julián es muy ilusionante porque este proyecto está ilusionado

Imposible. Noooor, que eso es machacar el español, eso es hablar feo y mal. Lo suyo es:

  • Julián está muy ilusionado

Y:

  • Éste es un proyecto ilusionante


Fijaos bien, queridas amigas y queridos amigos, porque esto, que parece una cuestión menor, es sin embargo muy importante para que estas frases tengan sentido. Si no, parecen...parecen frases extrañas, locas...ja ja ja..., sin sentido. De verdad.

Estamos con estos adjetivos, adjudicando estados de ánimo pasajeros a personas. Y estamos adjudicando también cualidades transitorias (a una persona, a veces) a un hecho, a una situación, a un acto, etc. Y esta vez con “ser”, conviertiéndose en situaciones origen y causa de determinados estados de ánimo.

Como decíamos antes, la posibilidad de que les quiten el piso a Olga y a Luis es preocupante. Si ellos pagan sus deudas y pueden asumir los pagos de la hipoteca de su piso, la situación ya no será preocupante y volverá a la normalidad, produciendo, como efecto, que dejen de estar preocupados.

En el caso de Julián, el proyecto es ilusionante, genera ilusión. Cuando le den la subvención y abra su negocio, el proyecto  se hará realidad, dejará de ser proyecto y recordaremos que fue ilusionante mientras duró. Y que Julián estuvo ilusionado mientras trabajó en ese proyecto.

Yo puedo decir:

  • Le hicimos una fiesta a mi abuelo por sus 90 años. Le leímos poemas, le cantamos canciones y le hicimos muchos regalos. La verdad es que fue muy emocionante.
  • ¿Y él, cómo estaba?
  • Puedes imaginarte, estaba muy emocionado. Lloró varias veces.


Evidentemente, el entrañable abuelo no estaba emocionante, sino que estaba emocionado. Y la fiesta fue (con “ser”) emocionante, o la situación, o el homenaje, o la celebración...Fue emocionante.


Veamos:

  • Eduardo es una persona con muchos problemas psicológicos. Pasó una infancia terrible, entre orfanatos y familias adoptivas. Está traumatizado por todas esas vivencias. Todos estamos de acuerdo en que una infancia así es traumatizante.

Veis que en este caso aparecen matices nuevos, puesto que usamos “estar” en estados de larga duración. Eduardo está traumatizado desde que vivió esa terrible infancia. Pero su estado podría mejorar, o solucionarse si tuviera una terapia adecuada, o una vida que le alejara de sus traumas. Podría dejar atrás ese estado. Todos estaríamos de acuerdo en que una situación así es traumatizante, es decir, provoca traumas, genera estados traumáticos en quien la sufre, causa dolor y traumas en la vida: es traumatizante.

Esto funciona con todas las parejas de adjetivos que estamos repasando, los acabados en -ado e - ido con el verbo estar; y los acabados en -ante o -ente con el verbo ser.

Aunque...¡ay, estos “aunque”! Aunque...hay veces, en conversaciones con nativos españoles, en las que vais a oír, por ejemplo, que alguien es deprimente:


  • No soporto a Sonia. Sólo sabe hablar de desgracias, muertes y accidentes. Es una tía muy deprimente.

Adjudicándole, en este caso, a una persona el adjetivo con el que solemos calificar un hecho o una situación. ¿Por qué? Pues porque Sonia, con su actitud, con su negro y deprimente discurso, se vuelve ella misma deprimente, ya que sus temas causan tristeza, generan momentos depresivos. Por lo tanto, no es que ella esté deprimida, nooooo, qué va, es que es deprimente; su actitud y sus temas de conversación son deprimentes y la contaminan a toda ella, que se vuelve también deprimente.

Veis que elegiremos “está” o “es” según si esta persona es víctima de un estado, o por el contrario genera ese estado, es la causa del mismo.

Si yo digo:


  • Estoy decepcionado con Carla. Cuando empezamos nuestra relación, todo era precioso. Luego, sus cambios de humor repentinos han ido provocando enormes problemas en nuestra relación. Ahora es decepcionante.


Este “es decepcionante” puede referirse sobre todo a la situación actual de la pareja, a la relación, etc. Y también podría referirse a Carla, causa y origen de esa decepción que siente su novio.

Aunque lo vamos a encontrar la mayoría de las veces como explicábamos al principio:

  • “Estar” + adjetivos en -ado e -ido, para expresar estados de ánimo personales.

Y:

  • “Ser” + adjetivos terminados en -ante y -ente para expresar la causa y origen que los provoca.


Repasad la lista, amigos, y consultad en el diccionario los que no concéis porque os van a ser enormemente útiles para seguir progresando con vuestro español.

Pero estos episodios contienen mucho material didáctico y podéis repasarlos por partes, practicar, repartirlos a lo largo de periodos de tiempo, y aprovecharlos para seguir acumulando buen material lingüístico.

Y por eso Lorena dejó el tabaco, porque era (porque es) dañino y enviciante.

Amigas, amigos, no era mi intención daros la vara ni ponerme pesada con el tema del tabaco, pero el episodio salió así...¡y salió así! De hecho, yo he fumado durante muchos años, demasiados. Y antes, cuando era muy joven, no era consciente de los enormes daños que puede provocar el hábito de fumar. Si hubiera sabido entonces todo lo que sé ahora sobre el tabaco, lo habría dejado mucho antes.

Pero soy de la opinión de que cada uno haga lo que le plazca con su propia vida. No soporto a los que se pasan el rato aconsejándote cómo debes vivir porque si no te pasarán cosas terribles. La información está al alcance de todos y tenemos diversas opciones sobre cómo vivir nuestra vida.

Sólo quería comentar esto. Que yo no soy quién para decir esto está bien o está mal, pero que el diálogo se consolidó en esos términos y así lo dejé.

David le contesta a Lorena:

  • Yo, casi igual. Fumé durante dos años y ahora llevaba más de un año sin fumar. Pero ahora, con el estrés...Pero seré coherente conmigo mismo y lo dejaré. Y esta vez, definitivamente.


- Seré coherente


“Ser coherente”, ahí tenemos nuestro verbo ser con los adjetivos en -ente que estamos estudiando.

A la pregunta de Lorena sobre ese nuevo trabajo de David, éste le responde:


  • Estoy de ayudante en un despacho de arquitectos. Eeeeh...Lorena, lo siento, tengo que irme, te lo explico la próxima vez.


Pero buenooo...¿no habíamos dicho que usábamos el verbo ser para identificar la profesión o el trabajo, o la ocupación de alguien?

Lo correcto era:

  • José es profesor
  • María es peluquera
  • Jorge es vendedor
  • Rosa es oficinista
  • Miriam es pintora
  • Sergio es traductor
  • María es conductora de autobús
  • Alvaro es informático
  • Teresa es asistenta del hogar
  • Paco es mecánico
  • Lucía es oftalmóloga
  • Miguel es anestesista
  • Laura es psicoanalista
  • Fernando es lampista
  • Raquel es panadera

Etc.

¿Por qué ahora Mercedes quiere complicar las cosas -os preguntaréis- e introducir profesiones, ocupaciones o trabajos con “estar”?

Pues...¡porque es así! Mirad, cuando alguien trabaja en algo temporal, transitorio o provisional, se usa:


  • Verbo estar + de + nombre del trabajo.


Vamos a suponer que los trabajos que hemos mencionado antes no son los trabajos definitivos de esas personas, sino que los están haciendo provisionalmente hasta que puedan lograr otro definitivo.

Sería:

  • José está de profesor de matemáticas, pero sólo este curso. Es una sustitución.
  • María está de peluquera para pagarse la Formación Profesional como Asesora en Estética.
  • Jorge está estudiando Derecho, pero los veranos está de vendedor para poder ayudar económicamente a sus padres.
  • Rosa estudia y trabaja. Ahora está de oficinista porque son pocas horas y no pagan mal.
  • Sergio es Licenciado en Filología española, pero como no encuentra otro trabajo, de momento está de traductor, aunque el trabajo no es continuado.
  • Teresa se está preparando para Auxiliar de Enfermería, pero mientras, está de asistenta del hogar por horas.

Etc.

¿Veis la diferencia, queridas amigas y queridos amigos? Usamos el verbo ser para indicar una profesión, si ésta es la habitual y definitiva de alguien. Usamos el verbo estar + de + la ocupación, si indicamos un trabajo u ocupación provisional de alguien, no una ocupación o una profesión definitiva.


Bien, reproducimos de nuevo el diálogo, ahora con más ritmo y con un poquito más de velocidad que lo acerque a la normalidad.

Lorena:Hola, David, hace tiempo que no hablamos.

David:Sí, es verdad, me ha sido imposible, he estado muy ocupado.

Lorena:¿Qué te ha pasado?

David:Bueno, he aceptado un trabajo de tarde y no tengo tiempo para nada.

Lorena:¡Huy, cuidado! Estudiar y trabajar al mismo tiempo es difícil, por no decir imposible, a veces.

David:Sí, es jodido.

Lorena:¡Chico...! Esa expresión es...

David:Sí, sí, ya lo sé, coloquial, vulgar más bien. Pero mis amigos españoles, aquí, la dicen constantemente.

Lorena:Sí, sí, aquí también se dice mucho.

David:Imagínate si estoy estresado, que he vuelto a fumar.

Lorena:¡David, por favor! Que fumar es muy chungo. No es bueno para nadie ni para nada. En serio, es importante que lo dejes.

David:Lo sé, lo sé, y lo voy a dejar ya mismo. La verdad es que ha sido incontrolable, ha sido un impulso repentino. Y sólo un cigarrillo. Pero me lo fumé entero.

Lorena:Ya, pero es peligroso. Yo estuve fumando un año, pero tomé conciencia de que el tabaco es dañino y enviciante. Y lo dejé.

David:Yo, casi igual. Fumé durante dos años y ahora llevaba más de un año sin fumar. Pero ahora, con el estrés...Pero sé que es fatal. Seré coherente conmigo mismo y lo dejaré. Y esta vez definitivamente.

Lorena:David, en serio, me gustaría que la próxima vez que habláramos, el tema “tabaco” estuviera olvidado. Oye, pero dime, el trabajo ¿en qué consiste?

David:Estoy de ayudante en un despacho de arquitectos. Eeeeh..., Lorena, lo siento, tengo que irme, te lo explico la próxima vez.

Lorena:Claro, David, tranquilo, nos hablamos en unos días. Chao, cuídate.

David:Lo haré, te lo prometo.


Bien, amigos, vamos superando etapas. Con estos 10 episodios dedicados a los diversos usos de los verbos ser y estar, conexiones y diferencias, vamos incorporándolos a nuestro español, a nuestras conversaciones y a nuestros conocimientos sobre la lengua. Aún nos quedan unos cuantos episodios, con temas francamente interesantes que acabarán de despejar cualquier duda que aún podáis tener sobre este tema. Y como veis, estudiamos el tema “ser y estar” en profundidad, pero siempre unido a otros temas que os interesan y a diálogos y ejemplos que os motiven y os hagan pasar un buen rato.

Nos vemos prontito. Que os vaya genial y que sigáis con ese entusiasmo que os hace progresar y disfrutar con vuestro español.

Chao y hasta pronto. Un abrazo.

Junio de 2016.


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