Beso esquimal (besos y culturas)





Beso esquimal (besos y culturas)


Hello dear friends and welcome to Spanish Podcast. I am Mercedes speaking to you from Barcelona. In our 236th episode: Eskimo kiss (kisses and cultures) we are going to talk about the different kisses in the different world´s cultures. There is a great interest in this  subjet from different listeners from different countries in the whole world. ¡Fantastic! I am happy to develop this interesting topic.



Hola queridos amigos y bienvenidos a Español Podcast. Soy Mercedes y os hablo desde Barcelona. En nuestro episodio nº 236: Beso esquimal (besos y culturas) vamos a hablar, de nuevo, de besos. En este episodio vamos a abordar los diferentes besos en función de las diversas culturas del mundo. Hay un gran interés en este tema, que nos ha llegado a través de las peticiones procedentes de varios países de todo el mundo: besos según el lugar, pero en español, por supuesto. Y la verdad es que nos parece fantástico. Yo, particularmente, estoy encantada de poder desarrollar este tema, tan popular como fascinante.





Episodio nº 236: Beso esquimal (besos y culturas). ¡Venga! Vamos a saber cosas muy, muy curiosas sobre cómo besan algunos de los diferentes ciudadanos y ciudadanas del mundo. 



Hola, amigos. En el episodio anterior tratamos los temas básicos  referentes al beso: definición, tipos de besos habituales, formas de nombrarlos, vocabulario relativo al acto de besar, diferencia entre besos inocentes y besos sensuales o eróticos, frases más habituales para hablar de ello, o verbos recíprocos como besarse.

Pero, ciertamente, no se besa igual en cualquier sitio del mundo, ni mucho menos.  Así que vamos a viajar un poquito por este hermoso mundo nuestro para ver cómo besa la gente.

Para introducir el tema, escuchamos la conversación entre dos amigas. Una de ellas, Patricia (oceanógrafa) ha estado un año en Alaska, formando parte de un equipo investigador de la fauna marina. Le cuenta a Lara, su amiga, sus experiencias profesionales. Y, en un momento dado -cuando llegamos nosotros-, la conversación gira en torno a temas más personales. Escuchemos:


Patricia:Sí estoy muy contenta, ha sido una gran experiencia para mi formación.

Lara:Bueno, ¿y qué tal los colegas alaskanos, o alaskeños, que no sé?

Patricia:Sí, sí, es alaskeños, con ka o con qu, da igual. Pues...bien...súper bien. De hecho, he mantenido, y mantengo aún, una relación con un colega de allá, alaskeño.

Lara:¿Pero qué dices? ¿Cómo se llama?

Patricia:Kenai.

Lara:Y...¿vais en serio?

Patricia:Bastante, pero...¡ya se verá! Él vendrá a España dentro de dos meses y entonces veremos realmente cómo va nuestra relación aquí.

Lara:¡No me digas que os besábais con la nariz, según el beso esquimal!

Patricia:Lara, Alaska es un estado muy grande, en el que la población esquimal es bastante reducida, un 14% del total. Nosotros estábamos en el Golfo de Alaska, en una de las bases de operaciones oceanográficas.

Kenai besa de película, pero son besos en la boca, como los nuestros, aunque algún día hemos jugado a darnos besos de nariz, pero era un juego nuestro, aunque muy erótico, puedo asegurártelo...

Lara:Bueno, bueno, bueno, estoy alucinada. Quién lo iba a pensar. Un novio en Alaska. Espero que me lo presentes cuando venga.

Patricia:Por supuesto, le conocerás. Además, vendrá con un amigo suyo que es bastante guapo. También te lo presentaré, y...¿quién sabe? A lo mejor tú también te enrollas con un alasqueño...

Lara:Ja ja ja ja...¡eso ya sería la repera!


Hemos asistido a este diálogo entre Patricia y Lara sobre un supuesto beso esquimal, porque es uno de los ejemplos de beso diferente que más nos choca, entre los diversos besos que se dan en el ancho y vasto mundo. Pero...empecemos por el principio.

Lara, tras charlar sobre la experiencia profesional de Patricia, le pregunta a ésta sobre los colegas alasqueños, que así es el gentilicio de los ciudadanos de Alaska. Se puede escribir con ka o con qu, pero suena igual:

  • alasqueño
  • alaskeño

Recordad que “gentilicio” es el adjetivo que indica el origen o la nacionalidad de las personas. Nos sirve, pues, para nombrar a los ciudadanos de un estado, como en estos casos:

  • español (de España)
  • neerlandés (de Países Bajos)
  • belga (de Bélgica)
  • taiwanés (de Taiwán)
  • nicaragüense (de Nicaragua)
  • estadounidense (de Estados Unidos)
  • mexicano (de México)
  • sueco (de Suecia)
  • danés (de Dinamarca)
  • británico (de Gran Bretaña)
  • costarricense (de Costa Rica)

Etc.

También lo usamos, el gentilicio, para nombrar a los integrantes de una comunidad:

  • catalán (de Cataluña)
  • andaluz (de Andalucía)
  • castellanoleonés (de Castilla y León)

Etc.

O de un continente:

  • europeo (de Europa) 
  • americano (del continente americano, de América)
  • africano (de África)
  • asiático (de Asia)
  • sudamericano (cono sur americano)
  • Etc.

O de una ciudad o pueblo:

  • barcelonés (de Barcelona)
  • parisino (de París)
  • londinense (de Londres)
  • romano (de Roma)
  • madrileño (de Madrid)
  • moscovita (de Moscú)
  • ateniense (de atenas)
  • varsoviano (de Varsovia)
  • lisboeta (de Lisboa)
  • bonaerense (de Buenos Aires)

Etc. Etc.

Y por eso, como no está segura, Lara pregunta:

  • Bueno, ¿y qué tal los colegas alaskanos, o alaskeños, que no sé?

En este caso, los colegas son los compañeros de profesión, aunque también se usa mucho para hablar coloquialmente de los amigos.

Patricia le dice que sí, que se dice alaskeño, con k o con q, porque de ambas maneras lo acepta el diccionario. Y habla de esa relación:

  • Sí, sí, es alaskeños, con k o con q, da igual. Pues...bien...súper bien. De hecho, he mantenido, y mantengo aún, una relación con un colega de allá, alaskeño.

Esa es la forma de hablar de una relación de pareja, durable en el tiempo:

  • mantener una relación

Patricia dice que ha mantenido -en ese reciente pasado del que hablan- e incluso que aún la mantiene en el presente, en la actualidad, una relación..., que ha mantenido y aún mantiene una relación con un colega alasqueño.

Lara se queda muy sorprendida:

  • ¿Pero qué dices?

Frase interrogativa que muestra una gran sorpresa ante las palabras del otro:

  • ¿pero qué dices?

Y pregunta por el nombre:

  • ¿Cómo se llama?

Patricia le dice que su chico alaskeño se llama Kenai, un nombre muy típico de estas tierras, de este Estado de los Estados Unidos.

Lara no sabe el alcance de esta relación, pero quiere averiguarlo. Por ello le pregunta si la relación “va en serio”. Decimos que:

  • una relación va en serio

cuando no es un rollete de una noche, ni un ligue de unos días, ni un contacto sexual esporádico. Una relación va en serio cuando hay amor, compromiso y planes de futuro. Por eso Lara pregunta:

  • Y....¿vais en serio?

Patricia, sin asegurarlo al cien por cien, dice que la relación con Kenai va bastante en serio.

Este “bastante”, adverbio de cantidad, puede querer decir:

  • suficientemente
  • no poco
  • ni mucho ni poco, regular

Y es como si dijera:

  • La relación va en serio, al menos parte, pero una parte importante

O:

  • Sí, la relación va suficientemente en serio

O:

  • Ni muy en serio ni poco en serio, lo suficiente para continuar

O:

  • La relación va más bien en serio, pero...ya se verá.

Y todo eso es equivalente a la respuesta de Patricia:

  • bastante
  • va bastante en serio
  • la relación va bastante en serio

Pero añade un matiz, una puntualización:

  • Pero...ya se verá...

Este “ya se verá” indica que falta saber cómo irá esta relación en el futuro. Habrá que ver cómo sigue funcionando en los próximos meses, qué pasará, como se mantendrá viva esa relación, cómo soportará la distancia, cómo podrán verse y estar juntos...Todo eso se resume en:

  • ¡Ya se verá!

Patricia añade datos:

  • Él vendrá a España dentro de dos meses y entonces veremos realmente cómo va nuestra relación aquí.

Y “entonces”, o sea, en ese momento, en ese tiempo en el que Kenai vendrá y se instalará en España, veremos realmente, veremos de verdad cómo va nuestra relación aquí...”Aquí” es, obviamente, en España.

Lara, un poco de broma, le pregunta a Pat cómo se besaban, por ese conocimiento que todo el mundo tiene de cómo son los besos esquimales, tan diferentes de los nuestros. Lara le dice en tono jocoso:

  • ¡No me digas que os besábais con la nariz, según el beso esquimal!

Ja ja ja...¡Hale! Todos los ciudadanos de Alaska se besan con la nariz...¡Venga, generalicemos a tope!

La cosa es que eso es lo que suele producir un tópico. Fijaos, tópicos similares: todos los españoles duermen la siesta; todos los británicos tienen ese típico humor inglés; todos los alemanes son estrictos; a todos los sudamericanos les gusta la salsa; todos los alaskeños besan con la nariz...; tópicos y más tópicos que, a veces, poco o nada tienen que ver con la realidad a la que se refieren.

Y sí, ciertamente, en la cultura occidental, un beso esquimal (digo “esquimal”, no alaskeño) es un frote de las respectivas narices, es decir, el acto de presionar la punta de la nariz propia con la del otro, un saludo inuit tradicional llamado kunik.

Parece ser que hay una razón contundente que justifica este beso, en lugar del que se da con los labios o con la lengua. Si lo pensáis bien, en las frías y nevadas regiones de Alaska y de Canadá, no te puedes arriesgar a juntar dos zonas frágiles y húmedas como son los labios, la lengua y la boca, con una temperatura de muuuuchos grados bajo cero. ¿Y por qué? Porque quedarían inmediatamente congelados y pegados, provocando una traumatismo imponente en esas bocas, un auténtico desastre.

A este factor físico, hay que añadir además que, para los esquimales, inhalar el aliento del amante, aspirar el olor que exhala su boca, es erótico, a diferencia de nosotros que preferimos intercambiar y mezclar nuestras salivas. Olerse, aspirar sus olores corporales y bucales, para la cultura esquimal es muy erótico.

Así pues, los kuniks frotan sus narices y se huelen mutuamente como un acto romántico. Pero también nosotros, aquí, o en otros países, lo practicamos como un beso tierno, amoroso e inocente, como es el caso del beso de la madre a su bebé, frotando su nariz con la del chiquitín.

Por eso podemos afirmar que los besos de los diferentes lugares del mundo, vienen determinados por los usos y costumbres que la cultura de esos lugares ha impuesto. 

Sirva también como ejemplo lo que ya dijimos en otro momento respecto a cómo se usa el beso o besos en las mejillas como saludo en países como España, Portugal, Francia, Argentina, Brasil o Paraguay. El dar dos besos en las mejillas como saludo es práctica común en estos países.

Observemos, sin embargo lo que pasa en Japón. He leído (no sé si es cierto o sólo lo es en parte) que los besos apasionados se dan en el cuello o en las manos, nunca en los labios.

O viajemos ahora por Holanda, Suiza, Alemania o Bélgica, donde es usual darse tres besos en la cara, empezando siempre por tu derecha. Aunque en Holanda es habitual también un leve y seco beso en los labios (un pico, un piquito) entre mujeres y hombres que se conocen.

Si nos alejamos un poquito de nuestro entorno, encontraremos que antiguas tribus africanas consideraban un gran peligro besarse porque consideraban que el alma se les podía escapar por la boca. Esas comunidades consideran que la boca es la puerta de acceso al alma, por lo que el otro puede robártela.

O el caso de algunas zonas de la Polinesia, en Oceanía, donde las chicas nunca besan a sus amantes en la boca. No. Pegan su nariz a la de su pareja y aspiran sus alientos durante unos instantes. Eso es lo verdaderamente erótico para ellas.

Vamos a Rusia ahora. En Rusia es típico saludarse con un beso seco en la boca, un pico, o también en la mejilla, incluso tratándose de hombres. Recordemos aquel famosísimo cartel en el que se besaban el socialista Erich Honecker y el líder soviético Leonidas Brezhnez, en el 30 aniversario de la República Democrática Alemana, en 1979.

Por no hablar de los países en los que no está bien visto besarse, incluso directamente prohibido, como es el caso de China, Bangladesh o Colorado, éste último en EE UU.

Y claro, nuestro protagonista, el beso esquimal, que implica un frote de narices, por esa razón tan clara: porque los labios están compuestos por una delgada membrana húmeda. Al ser tan frágiles, son extremadamente sensibles al frío extremo. Si en esas condiciones climáticas, besas a alguien en la boca, corres el riesgo de quedarte literalmente pegado a él y romperte los labios (y los suyos, claro) al intentar separar las bocas.

A mí, la verdad es que me chocó mucho la concepción del beso en China. Allá, en China, en otras épocas, se llegó a decir que el beso rozaba el canibalismo. Expliquémoslo. Parece que en 1990, un periódico chino publicó que la costumbre de besar había sido importada por los invasores, y definía este acto como una práctica vulgar rayana en el canibalismo. Pero sí, hace no tanto tiempo todavía, en las décadas de los setenta y de los ochenta, una pareja podía tener problemas con la policía china si decidía besarse públicamente. Si se les sorprendía besándose, se les condenaba a unos cursos de “reeducación” por “conducta inmoral”. En algunos casos, incluso, se dictaba prisión para la pareja. Afortunadamente, en 1997 se abolió esta ley y hoy en día puede verse a las parejas besándose en público.

También en Indonesia está penalizado por la ley el beso en público. Si pescan a extranjeros besándose en público, delante de gente, estos podrían ser condenados hasta con cinco años de prisión y multas de hasta 35 000 dólares. Si pillan besándose a los naturales de allí, a los ciudada nos indonesios, pueden condenarlos hasta a 10 años de cárcel.

En Dubai hubo, en 2010, una condena a Charlotte Lewis, británica, de 25 años, por besar en la mejilla a un amigo suyo y acariciarle la espalda. Contradicciones culturales entre modernidad y conservadurismo en  el país del lujo extremo.

Así que, queridas amigas y queridos amigos, veis que el beso puede ser un tema tabú en muchos lugares y hay que conocer los usos y costumbres de cada sitio.

Ahora recuerdo que también en India no está bien visto que una pareja se bese en la calle, a la vista de todo el mundo. En Delhi, por ejemplo, te pueden multar con 12 euros si te pillan. Es difícil encontrar el sitio donde besarse. En los hoteles te piden el certificado de matrimonio. Así es que sólo les quedan los parques públicos donde a las parejas se arriesgan a besarse, pero también a ser sorprendidas por la autoridad y a ser multados.

En la cultura occidental que conocemos, es más habitual la práctica del beso, de todo tipo de besos: a nuestros amigos, a nuestros padres, a nuestros hijos, a nuestra pareja, besamos en la mejilla, damos piquitos, besamos en la boca o damos apasionados besos de amor, dependiendo de la relación.

Pero los besos y las diferentes formas de besar, están sujetos a las culturas de las diversas partes del mundo. 

Por eso miramos también la situación del beso en Tailandia. Como turistas, cuando pensamos en Tailandia, nos imaginamos ese paraiso exótico y sensual donde los colores, los perfumes de sus flores y especias o su exhuberante naturaleza, nos evoca noches de luna llena con eróticas fiestas en la playa donde todo está permitido.

Pero la realidad no es solo eso. La sociedad talilandesa es una sociedad conservadora, en la que tocarse, por ejemplo, al saludarse, está considerado como un tabú. Lo mismo que dar un beso en la mejilla, un tabú. Los tailandeses saludan con una inclinación, un wai o saludo budista con las manos en el pecho. El beso en público no está bien visto. Los tailandeses lo ven como una costumbre forastera, extranjera, propia de turistas.

En los países del cono sur americano, es muy otra cosa. En Argentina puedes ver besos apasionados de parejas en el parque, en los bancos de una plaza, en la calle, en la cafetería o en el transporte público.

Sabemos también, como curiosidad, que a los ciudadanos de los Estados Unidos no parece gustarles mucho el beso en la mejilla como saludo. Les hace sentir incómodos. Sin embargo, el beso de amor apasionado es el beso hollywoodense por antonomasia y algo normal y habitual en la sociedad americana.

En Etiopía, curiosamente, los etíopes se saludan con tres besos en las mejillas. Si la relación es muy intensa, llegan a intercambiar hasta 10 besos. Sin embargo, los besos en la boca y en lugares públicos, están muy mal considerados.

En Irán, las normas impuestas por el Islam, prohiben besarse en público; está prohibido tanto para personas solteras como para casados. Besarse en público es un verdadero tabú social.

También en algún lugar de USA encontramos normas sorprendentes para regular el acto de besarse en público. Por ejemplo, en la ciudad de Halethorpe, Maryland, los besos en público sólo pueden durar un segundo...ja ja ja ...; si duran más, una milésima de segundo más, los “culpables” pagarán una multa, un castigo económico, e incluso podrían pasar unos días en prisión.

También en Iowa, el estado que más soja produce, los hombres con bigote tienen prohibido besar a una mujer en público. Aunque parece ser que, en la actualidad, esta ley ya no se aplica con la misma severidad que antes...¡Uf, menos mal! Ja ja ja...

Queda claro: los besos, y las diferentes formas de besar, están sujetos a las diversas culturas y tradiciones de las diversas partes del mundo.

Y volviendo a la pregunta de Lara:

  • ¡No me digas que os besábais con la nariz, según el beso esquimal!

Patricia, divertida por la pregunta, responde:

- Lara, Alaska es un estado muy grande, en el que la población esquimal es bastante reducida, un 14% del total. Nosotros estábamos en el Golfo de Alaska, en una de las bases de operaciones oceanográficas.

Kenai besa de película, pero son besos en la boca, como los nuestros, aunque algún día hemos jugado a darnos besos de nariz, pero era un juego nuestro, aunque muy erótico, puedo asegurártelo...

Pues eso..., Patricia dice que se besaban de la manera habitual para nosotros y que también han jugado a los besos de olfato, a los besos con frote de narices, han jugado a aspirarse, a dejar  que su olfato juegue su papel erótico, a besarse rozando nariz con nariz, oliendo sus alientos, sus mejillas, sus cuellos...Y sí, eso también es erótico.

Lara alucina en colores:

- Bueno, bueno, bueno, estoy alucinada. Quién lo iba a pensar. Un novio en Alaska. Espero que me lo presentes cuando venga.

Usamos esta frase:

  • ¡Quién lo iba a pensar! 

Para expresar nuestra sopresa ante algo inesperado. Por ejemplo:

  • ¿Que te marchas a Estocolmo a trabajar? Yo creía que no serías capaz de irte 2 años fuera de Barcelona. ¡Quién lo iba a pensar! ¡Qué sorpresa!
  • ¿Que dejas a Diego? Pero...yo creía que estábais super enamorados. ¡Menuda sorpresa! ¡Quién lo iba a pensar!

¿De acuerdo?

Patricia le dice que sí, que podrá conocer a Kenai porque se lo presentará cuando llegue a España. Y le da aún más información:

- Por supuesto, le conocerás. Además, vendrá con un amigo suyo que es bastante guapo. También te lo presentaré, y...¿quién sabe? A lo mejor tú también te enrollas con un alasqueño...

Terminan las dos riéndose a carcajadas. Lara comenta:

  • Ja ja ja ja...¡eso ya sería la repera!

Ser la repera o ser algo la reoca (expresiones similares) significa que algo se sale totalmente de lo normal. Cuando algo es increíble, muy sorprendente, extraordinario o se sale de lo corriente, decimos que es la repera. En este caso, Patricia tiene una relación con un colega alaskeño. Vendrá con un amigo guapetón, y, claro, sería la repera que Lara ligase con este amigo, y las dos tuvieran novios alasqueños. Sería la repera.

Otros ejemplos:

  • Ese tío es la repera, baja cada mañana en pijama a pasear a su perro.
  • María es una máquina: ha aprobado todo el curso, ha terminado el máster y ha ganado la medalla de oro en natación. ¡Es la repera! Es extraordinaria.
  • No tiene portátil, ni Facebook ni Twitter, y el móvil sólo lo usa para hacer llamadas. Este tío es la repera.

Bien, amigos, oigamos de nuevo el diálogo entre Patricia y Lara, ahora com más ritmo y velocidad de elocución, para que podáis comprender todo lo trabajado en el episodio:

Patricia:Sí estoy muy contenta, ha sido una gran experiencia para mi formación.

Lara:Bueno, ¿y qué tal los colegas alaskanos, o alaskeños, que no sé?

Patricia:Sí, sí, es alaskeños, con k o con q, da igual. Pues...bien...súper bien. De hecho, he mantenido, y mantengo aún, una relación con un colega de allá, alaskeño.

Lara:¿Pero qué dices? ¿Cómo se llama?

Patricia:Kenai.

Lara:Y...¿vais en serio?

Patricia:Bastante, pero...¡ya se verá! Él vendrá a España dentro de dos meses y entonces veremos realmente cómo va nuestra relación aquí.

Lara:¡No me digas que os besábais con la nariz, según el beso esquimal!

Patricia:Lara, Alaska es un estado muy grande, en el que la población esquimal es bastante reducida, un 14% del total. Nosotros estábamos en el Golfo de Alaska, en una de las bases de operaciones oceanográficas.

Kenai besa de película, pero son besos en la boca, como los nuestros, aunque algún día hemos jugado a darnos besos de nariz, pero era un juego nuestro, aunque muy erótico, puedo asegurártelo...

Lara:Bueno, bueno, bueno, estoy alucinada. Quién lo iba a pensar. Un novio en Alaska. Espero que me lo presentes cuando venga.

Patricia:Por supuesto, le conocerás. Además, vendrá con un amigo suyo que es bastante guapo. También te lo presentaré, y...¿quién sabe? A lo mejor tú también te enrollas con un alasqueño...

Lara:Ja ja ja ja...¡eso ya sería la repera!



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Hasta la próxima, un abrazo. Chao, amigos. Julio de2017.

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