Alice se confiesa

 

Alice se confiesa

 

 

 

  Hello and welcome to Spanishpodcast. I´m Mercedes, from Barcelona. Today we are going to learn and to review one of the uses of the imperfect tens in spanish, with explanations and exemples that able you easier to underestand it.

Hola amigos, y bienvenidos a Españolpodcast. Soy Mercedes. En nuestro episodio de hoy vamos a aprender y a repasar el tiempo pasado del indicativo, llamado imperfecto. Vamos a abordar uno de sus usos y os vamos a proporcionar explicaciones sencillas que os permitan comprenderlo fácilmente, así como ejemplos que os permitan generalizar su uso e incorporarlo a vuestro lenguaje habitual.

 

Samantha: - Pasa Alice, te estaba esperando.

Alice       : - Hola Samantha, ¡qué ganas tenía de verte!

Samantha: - Acabo de hacer té, ¿te apetece una taza?

Alice       : - Sí, con limón, por favor.

Samantha: - Bueeno, y... ¿qué es de tu vida? Ahora apenas te veo. Antes nos íbamos a menudo a tomar algo después del trabajo, pero ahora desapareces como un fantasma.

Alice: - Es que… tengo que contarte una cosa.

Samantha: - ¡Huy, huy, huy…! ¡Qué misteriosa! Venga, dispara.

Alice       : - Estoy saliendo con alguien.

Samantha: - ¡Vaya! Eso sí que es un sorpresa. ¿Le conozco?

Alice       : - ¡Y tanto! Es Toni.

Samantha: - ¡No me digas! Esto es más que una sorpresa…¡Es una bomba!

Alice       : - Hace semanas que quería decírtelo.

Samantha: - ¿Semanas? ¿Pero desde cuándo estáis saliendo?

Alice       : - Desde tu fiesta.

Samantha: - ¿Desde mi fiesta? Pero si ya hace…

Alice       : - Sí, tres meses exactamente. ¡Eh, no me mires así! ¿Qué quieres? Simplemente, pasó. Sin planificarlo.

Samantha: - No, pero… pero si estoy encantada. Es sólo que estoy muy sorprendida.

Alice       : ¿Por qué?

Samantha       : - Bueno, es que Toni…

Alice       : - Ya sé, ya sé. Hace mucho tiempo que no tenía una relación estable.

Samantha: - Sí, y que…

Alice       : - Ya sé, Samantha, ya sé. Que no quería comprometerse. Pero tendrías que verle ahora. Soy yo la que tengo que frenarle, la que quiere ir más despacio. Es como si lo tuviera todo planificado y como si nada le diera miedo: ni el compromiso, ni que esto pudiera salir mal…; no sé..., ¡es como un ciclón!

Samantha: - ¡Me dejas de piedra! Pero…¡cuenta, cuenta!

 

                            *     *     *     *

 

 

Alice ha telefoneado a Samantha para charlar. Hace semanas que no se ven. Son muy amigas y Alice está deseando explicarle su relación con Toni.

Sam la invita a pasar a su casa, diciéndole:

- Pasa, te estaba esperando.

Alice le corresponde, diciéndole:

- Hola, Samantha, ¡qué ganas tenía de verte!

Hay varias cosas en las que fijarse en este intercambio de saludos, y una de ellas es el tiempo del verbo que usan nuestras dos amigas.

Empecemos por Sam. Ella dice:

- Pasa, te estaba esperando.

¿Por qué “te estaba”? Ella usa aquí el pretérito imperfecto del indicativo para describir la circunstancia en la que estaba durante el tiempo previo a la llegada de Alice. Describe lo que hacía inmediatamente antes de que Alice llegara.

De hecho, no nos importa el tiempo exacto durante el cual Samantha ha estado esperando a Alice, aunque uno supone que es el tiempo lógico de espera en estas situaciones : quince minutos, quizás media hora, cinco minutos,… tanto da.

Pero, vamos al detalle. ¿Por qué no decir : “Te estuve esperando…”? Pues porque decir “te estuve esperando” o “te esperé”, implicaría un principio y un final de esa situación pasada, y ya no tendría sentido como saludo.

Fijaos en la diferencia; ahora, en indefinido:

- Hola Alice. Te esperé (o: te estuve esperando) durante una hora, pero como no viniste, me fui al cine.

O:

- Te esperé (o: te estuve esperando) toda la tarde de ayer, pero no apareciste. Podrías haberme telefoneado.

O:

- Te esperé (o: te estuve esperando) entre las cinco y las seis. Pero sólo disponía de una hora.

Con el indefinido, especificamos cuándo, y si comunicamos a alguien que le esperamos, es porque no llegó, y le decimos cuánto tiempo le esperamos,  y porqué, en un momento dado, dejamos de hacerlo.

Tenéis otros varios ejemplos, con pretérito perfecto también, en nuestra guía didáctica, en el documento en PDF (I)

Pero, en nuestro caso, cuando Samantha le abre la puerta a Alice, le dice que “la esperaba” o que “la estaba esperando”; en el momento de abrir la puerta, la ve, se lo dice y la invita a pasar. Es como decirle también:

- Acabas de llegar, te estaba esperando, pero ya no te espero, porque ya estás aquí.

Pero describo el proceso en el que yo estaba justo, justo en el pasado inmediato, es decir, justo antes de que llegaras; y que da igual cuánto tiempo ha sido el que te he esperado, eso da igual; lo que enfatizo es que te esperaba, o que lo más importante que hacía, era esperarte.

Es como una especie de presente en el pasado, podríamos decir. Es el pasado inmediato el que describo. Pero es pasado. Y ya no lo digo más, porque ya no te espero. Ya has llegado.

Os ponemos también, sobre esto, bastantes..., muchos ejemplos en la guía didáctica, para que podáis, por un lado, generalizar su uso y entenderlo mejor. Y, por el otro, observar alguna diferencia respecto a los ejemplos que habíamos puesto en el episodio 33. Si recordáis, ya habíamos iniciado el tema y ya habíamos explicado uno de los aspectos(II).

 

Alice le contesta que tenía muchas ganas de verla, es decir, que ya hace tiempo que quería verla, que deseaba encontrarse con ella.

No importa cuánto tiempo exactamente, ni desde cuándo, tampoco,  sino que, durante una serie de días,  o durante una serie de semanas, o a lo largo de meses (no podemos saberlo), Alice quería ver a Samantha.

Por eso, no le dice:

- Hola Sam. ¡Qué ganas he tenido de verte, chica! Pero mira, ahora ya no tengo ganas de verte, se me han pasado.

(Imaginaos, qué saludo tan cordial...).

O:

- Hola Sam. Tuve muchas ganas de verte el jueves, pero el resto de la semana no me apeteció nada.

(Un chasco para la pobre Samantha).

O:

- Hola Sam. Que ganas tenía de verte hasta hace unos días. Pero se me han pasado de repente.

 

¿Os habéis fijado en cómo cambiaría radicalmente el sentido de usar uno u otro tiempo del verbo?

Lo que queremos decir es:

- ¡Qué ganas tenía de verte!

Marcando la intencionalidad de nuestro deseo. Haciéndole saber que últimamente, deseaba verte, quería verte, tenía ganas, muchas ganas de verte.

Esta frase, “qué ganas tenía de verte”, es una expresión que solemos usar con gente a la que queremos, o con amigos nuestros a los que queremos mucho y a la que hace tiempo que no vemos.

Os ponemos más ejemplos con el uso de esta frase, con el uso de esta expresión dentro de otras frases, dentro de otros ejemplos(III).

Bien, decíamos que Samantha invita a Alice a tomar un té, y ésta le dice que el té le gusta con limón. Puedes tomar el té solo, con o sin azúcar, o acompañarlo de limón o de leche, a gusto del consumidor.

Samantha empieza la charla con una pregunta muy usual en español, cuando quieres interesarte por las novedades del otro:

- ¿Qué es de tu vida?

Que quiere decir:

- ¿Qué ha pasado en tu vida desde la última vez que nos vimos?

O:

- ¿Qué ha habido de relevante en tu vida, desde la última vez que hablamos?

O:

- ¿Te han pasado cosas importantes últimamente?

Pero esta frase nuestra es más coloquial, más corta y resume con mucha precisión todas esas preguntas:

- Hola, ¿qué es de tu vida?

Samantha se queja, se lamenta de que “antes”, anteriormente, solían  encontrarse a la salida del trabajo y se iban juntas a tomar algo.

Y Sam se queja usando de nuevo el imperfecto de indicativo, el pretérito imperfecto, pero esta vez, en uno de sus usos más claros y más fáciles para vosotros: el que hace referencia a:

 

- Costumbres (en el pasado)

- Hábitos       (en el pasado)

- Acciones que se repiten en el pasado

- Cosas que se hacían frecuentemente, habitualmente, etc.

 

Para ello usamos:

 

- Soler (el verbo “soler”):

“Cuando era pequeña, solía ir con mi familia a la playa, a pasar las vacaciones”.

Expresiones, o marcadores temporales, como:

- Todos los días ( “Para ir al colegio, cogía el autobús todos los días”)

- Todos los meses (“Visitaba a mis abuelos todos los meses”)

- Todos los años (“Todos los años, por las fiestas del pueblo, me compraban un vestido nuevo”)

- A menudo (“A menudo íbamos al río a bañarnos”)

- Con frecuencia (“Aquella maestra, nos reñía con frecuencia”)

- Cada… (“Cada invierno, los prados se cubrían de nieve”)

- Antes… (“Antes, siempre celebrábamos la Navidad en familia”)

- Siempre (“Siempre que venía mi primo, yo me escondía, porque me pegaba”).

Hay más, pero me parece que, por hoy, es más que suficiente.

Samantha dice:

- Antes nos íbamos a menudo a tomar algo después del trabajo.

Es decir, en un periodo anterior, pasado, solíamos ir a tomar algo después del trabajo; no cada día, pero sí a menudo, frecuentemente.

Pero, ahora ya no. Ahora, Alice desaparece como un fantasma. Desaparece quiere decir que se va sin ser vista, sin dejar ni rastro.

Alice le dice una frase que anuncia una explicación para estas ausencias, para explicar el porqué de sus “desapariciones”, para explicar por qué ya no espera a Sam después del trabajo y desaparece rápida y silenciosamente, como un fantasma.

Por el tono de Alice, Samantha se da cuenta de que va a decirle algo especial. Cuando, en español, decimos:

- Tengo que contarte una cosa

O

- Tengo que explicarte algo

Es porque anunciamos al otro que vamos a decirle algo importante, algo que requiere su atención.

Por eso Samantha le dice:

- ¡Huy, huy, huy! ¡Qué misteriosa! ¡Venga, dispara!

“Dispara”  es el imperativo de “disparar” y quiere decir:

- ¡Venga, dilo ya!

- ¡Vamos, háblame de ello! Te escucho.

- ¡Cuéntame qué pasa!

Coloquialmente:

- ¡Dispara!

Y Alice le dice la frase:

- Estoy saliendo con alguien.

En la guía didáctica encontraréis muchos ejemplos con las diversas formas que tenemos de utilizar “salir con”, cuando estamos manteniendo una relación con otra persona (IV).

 

Sam le dice que “eso”, esa noticia, sí que es una sorpresa. Cuando lo decimos así, enfatizamos la sorpresa.

Si decimos:

- Es una sorpresa

Es simplemente una sorpresa.

Pero si decimos:

- Eso sí que es una sorpresa

Es porque esa noticia es una gran sorpresa, una auténtica sorpresa.

Y pregunta:

- ¿Le conozco?

Y Alice dice:

- ¡Y tanto!

Que es como decir:

- ¡Claro que sí!

- ¡Seguro!

- ¡Por supuesto!

- ¡Vaya si le conoces!

- ¡Sí, le conoces muy bien!

Samantha dice que esta información es más que una sorpresa:

- ¡Es una bomba!

Expresión que solemos usar para expresar una extraordinaria sorpresa.

Alice, como si se justificara, dice:

- Hace semanas que quería decírtelo

Que es como decir:

- Hace tiempo que deseaba explicártelo

O:

- Tenía ganas de contártelo desde hace semanas

 

Alice le está diciendo que hace semanas, es decir, que durante una serie de semanas previas, anteriores, pasadas, ella, Alice, quería comunicarle su relación con Toni. No importa cuántas semanas, ni qué semana fue la primera, o la última, pero sí importa que ha habido un proceso en el que Alice..., o durante el cual deseaba informar a su amiga de su nueva relación.

No dice:

-Quise decírtelo, pero no pude.

Ni:

- He querido decírtelo muchas veces… pero no me he atrevido

Esas serían otras formas de pasado y otros significados, otras situaciones.

Ella dice:

- Quería decírtelo (y estoy muy contenta de poder hacerlo ahora)

- Deseaba explicártelo y por fin ha llegado el momento.

 

Amigos, ¡qué susto se lleva Sam al oir “semanas”! Samantha se queda atónita, porque creía que todo esto era muy reciente. Por eso, le pregunta a Alice:

- Pero…., ¿desde cuándo estáis saliendo?

Cuando queremos que el otro nos sitúe en el tiempo, en el principio de algo que aún dura, preguntamos:

- ¿Desde cuándo…?

Y Alice sitúa el inicio de la relación, justo en la fiesta de Sam.

Y Samantha dice:

- Pero si hace…

Y Alice le dice que sí, que hace 3 meses exactamente, es decir, que la relación lleva tres meses funcionando.

Ante la mirada atónita de Samantha, Alice se siente (¡pobre!)un tanto incómoda. Por eso, le dice:

— ¡Eh, no me mires así! Pasó sin planificarlo.

“No me mires así”, de nuevo el imperativo en su forma negativa, forma que siempre usa el presente de subjuntivo para expresarse.

Afirmativo:

- Mira

- Mírame

Negativo:

 Es:

- No mires

- No me mires

- No me mires así

 

No decimos:

No es “No mira”, o “Mira no”, o “No miras”. Claro que no. Nos servimos del subjuntivo para dar un consejo, un mandato, etc. con el imperativo negativo.

 

Otros ejemplos:

 - Venga, Juanito, cómete toda la verdura

- No te comas ese yogur, está caducado

O:

- Duérmete ya, es tarde

- No te duermas aún, espera a que llegue mamá

O:

- Oye, trátame bien, que yo no tengo la culpa

- No me trates así, que no es para ponerse como una fiera

O:

- Mira, mira, qué divertido

- No mires, es horrible

O:

- Bébete la leche

- No bebas tanto alcohol

O:

- Vete de una vez

- No te vayas, por favor

O:

- Ven, te espero

- No vengas, no quiero verte

 

Bueno, pues Alice le estaba diciendo a Samantha que no la mirase de esa forma, con tanta sorpresa, y añade:

- Pasó sin planificarlo

Cuando algo pasa, sucede, sin planificarlo es porque pasa espontáneamente. Toni y Alice no habían planificado, ligar, pero se vieron…¡y ocurrió!:

- Pasó sin planificarlo

- Sucedió de forma espontánea

- Ocurrió casi sin darnos cuenta

 

Smantha se da cuenta de que Alice se siente un poco molesta por su mirada fija, atónita,… y rectifica, diciéndole:

- No, pero…, pero  si estoy encantada. Es sólo que estoy muy sorprendida.

De hecho, Samantha está contenta de que dos de sus mejores amigos, tengan una nueva relación, pero le sorprende que se hayan juntado Toni y Alice, precisamente.

Alice quiere que Samantha le ponga palabras a su sorpresa, quiere que se explique, y por eso le pregunta directamente:

- ¿Por qué?

Nada más empezar, Samantha intenta explicar su sorpresa diciendo sólo:

- Bueno, es que Toni…

Alice la corta, como para demostrarle que ya sabe lo que va a decir:

- Ya sé, ya sé. Hace mucho tiempo que no tenía una relación estable.

¿Recordáis? Una “relación estable” es lo contrario de una relación esporádica, de un ligue puntual. Estable significa duradera en el tiempo, continuada, y que puede implicar planes de futuro.

Sam intenta decir algo más:

- Sí, y que…

Pero Alice vuelve a cortarla para demostrarle de nuevo que cualquier cosa desagradable que Samantha pudiera decir sobre Toni, ella (Alice) ya la sabe, ya conoce los pros y los contras, las cosas a favor y las cosas en contra, de Toni.

Y describe lo que todos ya sabían de Toni: que no quería comprometerse.

Alice añade:

 - Tendrías que verle ahora.

Le dice a Sam que ella no ha visto a Toni desde que salen juntos, pero que, cuando lo vea, sabrá que Toni ha cambiado.

Y Alice, intentando explicarse con más detalle, precisa su opinión:

- Soy yo la que tengo que frenarle, la que quiere ir más despacio.

El principio de esta frase remarca y enfatiza que no es Toni el que tiene dudas, o el que imprime un ritmo lento a la relación, sino que es ella misma.

Cuando enfatizamos lo que hace alguien, por oposición a otra persona, usamos esta fórmula:

- Soy yo la que tengo que frenarle

- Soy yo la que quiere ir más despacio

Y añade:

- Es como si lo tuviera todo planificado y como si nada le diera miedo

“Es como si…”, “parece…”, o “da la sensación de que….” Toni lo tiene planificado, todo previsto, y que además no le tiene miedo a nada: ni al compromiso, ni a que la relación pueda fracasar (salir mal). Alice dice que Toni es:

- Como un ciclón

Como un huracán, como algo que arrastra todo a su paso, cuya energía y decisión pueden con todo.

Sam le dice:

- ¡Me dejas de piedra! ¡Cuenta, cuenta…!

“Me dejas de piedra” quiere decir que lo que me dices me sorprende enormemente. Y podríamos decirlo de todas estas maneras:

 

- ¡Me dejas de piedra!

- ¡Me dejas helado!

- ¡No puedo creerlo!

- ¡Me he quedado pasmado!

- ¡Me he quedado sin palabras!

- ¡Me dejas atónito!

- ¡No doy crédito!

- ¡Me he quedado estupefacto!

- ¡Estoy alucinando!

- ¡Me he quedado sin habla!

 

¿Os habéis dado cuenta, amigos, de lo que está pasando aquí?

Pues…lo que está pasando es que Alice conoce lo que Toni le muestra, lo que comparte con ella: su amor, su deseo de estar con ella, su ansia por no separarse de ella, su ansiedad cuando no la ve…, pero no sabe nada de sus temores más íntimos, ni de su temor a comprometerse, a abandonar su actual vida, ni su miedo al fracaso de la relación, ni su miedo a sufrir con una ruptura sentimental, miedo que le ha llevado a requerir ayuda terapeútica para poder superarlo.

Lo que se ve y lo que no se ve. Lo que se enseña y lo que se guarda celosamente. Lo que parece y lo que es realmente. Lo que se comunica a los otros y lo que se oculta, a veces, durante toda una vida. La definición misma de la naturaleza humana, de las relaciones interpersonales, del amor también.

 

 

                            *     *     *     *

 

 

Vámonos a la salita de estar del piso de Samantha. Vamos a sentarnos juntos a ellas dos, sin que nos vean, por supuesto, y vamos a escuchar de nuevo su diálogo, esta vez, tal y como se ha producido en realidad entre ellas, con el ritmo, la entonación y la velocidad natural con los que se ha producido.

 

Samantha: - Pasa Alice, te estaba esperando.

Alice       : - Hola Samantha, ¡qué ganas tenía de verte!

Samantha: - Acabo de hacer té, ¿te apetece una taza?

Alice       : - Sí, con limón, por favor.

Samantha: - Bueeno, ¿qué es de tu vida? Ahora apenas te veo. Antes nos íbamos a menudo  a tomar algo después del trabajo, pero ahora desapareces como un fantasma.

Alice: - Es que… tengo que contarte una cosa.

Samantha: - ¡Huy, huy, huy…! ¡Qué misteriosa! Venga, dispara.

Alice       : - Estoy saliendo con alguien.

Samantha: - ¡Vaya! Eso sí que es un sorpresa. ¿Le conozco?

Alice       : - ¡Y tanto! Es Toni.

Samantha: - ¡No me digas! Esto es más que una sorpresa…¡Es una bomba!

Alice       : - Hace semanas que quería decírtelo.

Samantha: - ¿Semanas? ¿Pero desde cuándo estáis saliendo?

Alice       : - Desde tu fiesta.

Samantha: - ¿Desde mi fiesta? Pero si ya hace…

Alice       : - Sí, tres meses exactamente. ¡Eh, no me mires así! ¿Qué quieres? Simplemente, pasó. Sin planificarlo.

Samantha: - No, pero… pero si estoy encantada. Es sólo que estoy muy sorprendida.

Alice       : ¿Por qué?

Samantha       : - Bueno, es que Toni…

Alice       : - Ya sé, ya sé. Hace mucho tiempo que no tenía una relación estable.

Samantha: - Sí, y que…

Alice       : - Ya sé, Sam, ya sé. Que no quería comprometerse. Pero tendrías que verle ahora. Soy yo la que tengo que frenarle, la que quiere ir más despacio. Es como si lo tuviera todo planificado y como si nada le diera miedo: ni el compromiso, ni que esto pudiera salir mal…; no sé, es como un ciclón.

Samantha: - ¡Me dejas de piedra! Pero…¡cuenta, cuenta!

 

                                      *     *     *     *     *

 

I.

Prácticamente lo mismo pasaría, en este caso concreto, si cambiamos el tiempo del verbo en estas tres frases y ponemos el pretérito perfecto. Pasa lo mismo: damos una información precisa de la duración de la acción de esperar y empieza y acaba en el pasado de forma precisa y con anterioridad a tu llegada a mi casa, no simultánea a ella,¿entendéis?

- Hola Alice. Te he esperado (o: te he estado esperando) durante una hora, pero como no has venido, me he ido al cine.

O:

- Te he esperado (o: te he estado esperando) toda la tarde, pero no has aparecido. Podrías haberme telefoneado.

O:

- Esta tarde, te he esperado (o: te he estado esperando) entre las cinco y las seis. Sólo disponía de una hora.

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II.

Otros ejemplos serían:

- Hola, cariño. ¿No me has oído llamar al timbre?

- No, me estaba duchando. ¿Qué tal el día?

(Es decir: Me estaba duchando cuando has llamado)

O:

- ¿Has ido de rebajas, finalmente?

- No, qué va, llovía a cántaros y me he venido a casa.

(Es decir: Estaba lloviendo mucho cuando salí del trabajo y no me apetecía ir de compras).

O:

- ¡Hooola! ¡Qué sorpresa! En este momento salía de casa… Oye, pero vente conmigo y charlamos.

¿Veis? Es verdad que es uno de los usos del imperfecto que cuesta más de entender por parte de los estudiantes de español; sin embargo, se usa mucho, ya lo veis. Este pasado tan “poco perfecto” que es casi presente, a veces, o que está limitado por el presente del hablante, en algunas ocasiones.

Hemos puesto este ejemplo para que veáis la diferencia con los ejemplos del anterior episodio. En él, Toni decía:

- El otro día le comenté que estaba en crisis.

Y decíamos que Toni estaba en crisis ya tiempo antes de decírselo al analista, también mientras se lo decía y, en este caso, después de decírselo también.

También en el anterior episodio, un amigo nuestro, al mirar su saldo en el Banco, el mes pasado, se daba cuenta de que estaba en números rojo, de que no tenía dinero en el Banco. Estaba en un apuro y no podía ingresar metálico en el Banco, y por eso, aún estaba sin dinero cuando lo explicaba.

Otra de nuestras amigas explicó a sus amigos que salía con Álvaro, ¿recordáis? : también en este caso, situación continuada desde hacía ya un tiempo y duradera aún en el presente. Por eso, también valdría:

- Les expliqué que estoy saliendo con Álvaro.

- Les expliqué que estaba saliendo con Álvaro.

- Les expliqué que salía con Álvaro.

 

Si esa relación se hubiera acabado, habría que decir:

- Les expliqué que salí con Álvaro durante un tiempo (pero ya no).

- Les expliqué que Álvaro y yo estuvimos saliendo seis meses (pero ya no).

- Les expliqué que Álvaro y yo salíamos cuando estábamos en la Universidad (pero no en la actualidad).

 

Bueno, tranquilos, poco a poco, volveremos sobre ello, pero vamos paso a paso y a pequeñas dosis, si no, la confusión y el lío serían inevitables.

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III.

Puede decirse también con estas otras expresiones:

- Hola Clara, hace mucho que no nos vemos, ¿como estás?

- Bien, hola Ruth. Es verdad, chica, hace tiempo. Yo ya tenía ganas de verte. 

O:

- Félix, ¿quedamos? Tengo muchas ganas de verte y explicarte novedades.

- Claro, quedemos. Yo también tengo muchísimas ganas de verte y charlar un rato.

O:

- ¡Hoooola!¡Qué ganas tenía de verte! Desde el verano que no quedábamos.

- ¡Y que lo digas! Demasiado tiempo.

 

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IV.

Fijaos. Recordad que no es “salir” de algún sitio en el que estábamos, como salir de casa, salir del cine, etc. Sino “salir con”, expresión que hemos revisado en varios episodios anteriores y que adopta diversas formas para expresar una relación afectiva entre dos personas:

-Estoy saliendo con alguien

- Pedro y yo salimos juntos

- Tatiana y Félix están saliendo

- Carlos me ha pedido que salga con él

- Isabel y yo llevamos dos años saliendo

- Iker y Rosa ya no salen juntos

- Iker y Rosa dejaron de salir hace seis meses

- Vale, nos vamos conociendo…, a propósito, ¿sales con alguien?

- No, no , sólo somos amigos, no salimos juntos.

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