La vuelta al curro

 



La vuelta al curro


 


  


In our 60th episode Luis and Montse talk about getting back to job after vacation, after holiday. Montse doesn´t feel well,  she has anxiety and she thinks that it is drag getting back to job. Luis resigns better oneself and he tries to find out the good side to things. In the dialog we´ll can find out all formal and informal expressions link whith work, work atmosphere, resistence in front of work, etc. We explain too in the episode spanish neutral article "lo" that substitues a whole sentence, topic or business.   


En nuestro episodio nº 60, Luis y Montse charlan sobre la vuelta al trabajo, al curro, después de las vacaciones. Montse está molesta, tiene ansiedad y le parece un rollo la vuelta al curro. Luis se conforma mejor y procura buscarle el lado bueno a todas las situaciones. En el diálogo, podremos conocer todas las expresiones formales e informales relacionadas con el trabajo, el ámbito laboral, la resistencia que tenemos a volver al trabajo después de vacaciones, etc. En el episodio también se trabaja el pronombre neutro "lo" sustituyendo frases enteras, temas o asuntos de la conversación.



En otro países, no, pero en el Estado Español, agosto suele ser el mes en el que una buena parte de los ciudadanos de este país toman sus vacaciones. Por lo tanto, septiembre es el mes del duelo, el mes en el que millones de españoles vuelven a la vida laboral, al trabajo.

Montse y Luis hablan de ello. Luis es optimista y tranquilo por naturaleza y mira siempre el lado bueno de las cosas. Montse es realista y algo seca; suele mirar más el lado crítico o negativo de las cosas.



Montse : -No sé cómo voy a soportarlo. Este año se me hace muy cuesta arriba la vuelta al curro.

Luis : -El año pasado dijiste exactamente la misma frase.

Montse : -Sí, ya lo sé, Luis, pero es que me pongo mala sólo de pensarlo.

Luis : -¿Y si pensamos en todo lo bueno que tiene el año laboral?

Montse : -¿Y si pensamos en todo lo que perdemos al volver a la actividad laboral?

Luis : -Tú, como siempre, viendo la botella medio vacía.

Montse : -Y tú, como siempre, viéndola medio llena…¡aunque esté medio vacia!

Luis : -Pero Montse, ayer mismo decías que ya te estabas poniendo las pilas para volver al despacho.

Montse : -Sí, pero lo digo para autoconvencerme de que tengo que hacerlo. Pero la realidad es que la vuelta al curro es un rollo.

Luis : -Vamos a ver, cabecita complicada, tenemos un montón de cosas estupendas por hacer: estar con nuestros amigos, ir al cine, asistir a todas las charlas que nos interesan, querernos, hacer excursiones , viajar muchos fines de semana, querernos y estar juntos, reír,…

Montse : -¿Pero tú…de dónde sacas ese optimismo?, ¿del yoga?

Luis : -De la resignación, Montse, de mirar la realidad tal como es y de quererte.

Montse : -Pues mira, tus palabras son curativas…¡ya me encuentro mejor! ¿Qué haría yo sin ti!





Al presentar el tema del episodio, os decíamos que aquí, en nuestro país, el 1 de septiembre es un día de duelo para los millones de currantes que tienen que reincorporarse al trabajo, al curro, que tienen que volver a la actividad laboral.

Vamos por partes. En el español de España, “currante” es la forma coloquial de referirse a un trabajador, pero ambos términos significan exactamente lo mismo. Se utiliza tanto en masculino como en femenino:


- Un currante

O:

- Una currante


Aunque a veces oirás “curranta” para referirse a una mujer trabajadora, porque, a pesar de no estar en el diccionario -de momento-, se dice muchísimo.

Curro es el apelativo familiar de Francisco y de Paco, pero no en nuestro episodio. En nuestro episodio, “curroes la forma coloquial de “trabajo”, y también ambos (curro y trabajo) significan exactamente lo mismo, trabajo.

Y cómo sólo nos falta el verbo, también lo diremos: “currar”…¿qué será “currar”? Sí, sólo puede ser “trabajar”. Ambos términos con la misma, idéntica significación.

Oiréis también, y mucho, “currela”, que suponemos que se deriva de “currelar”, que también significa trabajar; pero si bien “currelar” sí está en el diccionario como “trabajar”, “currela” no está en el DRAE de momento, pero también lo oímos, lo oímos mucho:


- Es un currela, es un trabajador.


Así:

- Currar ….→ trabajar

- Curro… → trabajo

- Currante→ el trabajador o la trabajadora


¿Sabéis lo más curioso” Que estas tres palabras proceden de la lengua “Caló”, el antiquísimo idioma de la etnia gitana española. Se empezó a popularizar su uso en los años ochenta, se extendió y se extendió, y poco a poco se convirtió en una expresión coloquial común, habitual y usada de forma mayoritaria por mucha gente. 

¿Queréis saber qué otra palabra muy, muy conocida, procede tambiél del caló? La palabra “molar” que hemos trabajado en otros episodios y que significa “gustar”. Curioso,¿verdad?

El verbo “currar” se vuelve reflexivo (“me curro algo”) cuando queremos decir que hemos trabajado en algo a conciencia, con mucha dedicación y que nos hemos implicado mucho en ello.


Por ejemplo, yo puedo decir:


- Me he pintado toda la casa, ¿te gusta? Me lo he currado un montón.

O:

- Al final me han dado la beca para estudiar fuera. No creas, llevo currándomela más de un año.

O:

- ¡Qué bien que te hayan dado el trabajo! Realmente, te habías currado el informe a conciencia.



Así, pues, amigos, cuando oigáis:


- ¡Yupiiii! ¡Ya tengo curro!

O:

- No puedo quedarme a la fiesta. Entro al curro a las siete de la mañana.

O:

- No puedo trasnochar. Mañana temprano tengo que currar como todo el mundo.

O:

- Marta, no puedo tomarme más de cinco días de vacaciones en Navidad. Soy un currante normal, sin privilegios.

Pues cuando oigáis todo esto, sabréis perfectamente de qué se habla.


Y así empieza nuestra amiga Montse, diciendo:


- No sé cómo voy a soportarlo


Es decir:

- No sé de qué manera voy a soportarlo


- Soportarlo


Con un pronombre personal neutro que sustituye algo que ya se ha dicho, o que ya conocemos.

¡Claro! Montse y Luis estaban hablando, ya hace rato, de la vuelta al trabajo. Y aquí, este “lo” sustituye toda la frase, todo el tema del que la pareja habla.

Si no existieran estos fantásticos pronombres personales, gastaríamos muchas más energía repitiendo como loros la misma frase durante horas. Afortunadamente no somos loros (no durante todo el día…) y podemos sustituir un tema, una frase, un asunto, con un simple “lo”.


¿Que no lo entendéis? Mirad. Si no pudiéramos hacer sustituciones, diríamos:

- No sé cómo voy a soportar volver al trabajo.

Y sería la enésima vez que Montse dijera:

…Volver al trabajo

…Volver al trabajo

…Volver al trabajo


¡Qué mareo, chicos! Con lo fácil y económico que es decir:


- No podré soportarlo


Y añade:

- Este año se me hace muy cuesta arriba la vuelta al curro.


Estamos en los primeros días de septiembre y se han acabado las vacaciones. Hay que volver al curro, hay que reincorporarse al trabajo.


Pero Montse dice:


- Se me hace muy cuesta arriba (volver, la vuelta)


Cuando usamos esta frase, usamos el reflexivo el verbo “hacer”, porque no podemos decir solamente:

- Me hace muy cuesta arriba volver (¿alguien te hace muy cuesta arriba volver?, preguntaríamos)

O:

- Se hace muy cuesta arriba volver (¡Ah, sí? Preguntaríamos, ¿para quién se hace cuesta arriba?)

Por eso necesitamos decirlo así:


- Se me hace muy cuesta arriba


Una cuesta es un terreno en pendiente. Y una pendiente cuesta trabajo subirla, cuesta un esfuerzo. Si tenemos que subir la pendiente, se nos hará cuesta arriba, tendremos que esforzarnos.

Por eso, cuando decimos que algo “se nos hace cuesta arriba” es porque se parece a subir una pendiente, nos cuesta esfuerzo, nos cuesta trabajo.


Diferenciadlo:

- Cuesta (pendiente)

- Cuesta (3ª pers. del sing. del pres. de ind. del vº “costar”)


Ojo también con este verbo, “costar”, usado como reflexivo, en este contexto: “costar” y usamos:

- lo usamos, por ejemplo, solo…………………… me cuesta levantarme temprano

O:

- lo usamos acompañado de mucho………….. me cuesta mucho irme de viaje y dejarte solo

O:

. lo usamos acompañado de “esfuerzo”……… me cuesta un gran esfuerzo estudiar por las noches

. acompañado de “trabajo” …………………… me cuesta mucho trabajo salir adelante cada mes con este sueldo de miseria

O:

. podemos usarlo acompañado de un dato temporal……… hacer este informe me costará un par de semanas

Etcétera.


Pues…a Montse se le hace muy cuesta arriba (ojo: no “mucho cuesta arriba”) la vuelta al curro.

Usamos mucho “la vuelta a “ para decir que reiniciamos una actividad interrumpida durante un tiempo.


- La vuelta al trabajo 

- La vuelta al colegio

- La vuelta a las sesiones de entrenamiento  

- La vuelta a las clases de la universidad


Y “la vuelta de” o “a la vuelta de” para decir que venimos de algún sitio o que volvemos de de un sitio:


- La vuelta de las vacaciones (el fin de las mismas y el retorno a casa)

O:

- La vuelta del viaje (el viaje se acabó y volvimos a casa)


Muchas veces se usa con “a”:

- A la vuelta de las vacaciones, nos pusimos todos enfermos.


Luis le recuerda que el año pasado, por esas mismas fechas, dijo exactamente lo mismo, la misma frase.

Montse dice:


- Ya lo sé.


¡Vaya! ¡Qué casualidad! Otro oportuno pronombre personal neutro que sustituye todo lo que acaba de decir Luis.

De haber sido una persona de lejaaaaanas épocas, previas a la invención y uso de los pronombres, Montse hubiera dicho:

- Ya sé que el año pasado, por estas fechas, dije lo mismo que estoy diciendo ahora: que no sé cómo voy a soportarlo y que se me hace muy cuesta arriba volver al curro.

Aaaaaaah! Que nos quedamos sin respiración…¡Dios mío, qué verborrea innecesaria! ¡Qué despilfarro de palabras! Si podemos decir:


- Ya lo sé.


El “lo” equivale a todo lo que hay detrás del “que” de la frase “ya sé que…”. Magia potagia, ¿verdad?


Montse añade:


- Pero es que me pongo mala sólo de pensarlo.


“Me pongo” mala, volviendo reflexivo el verbo “poner”. Es como decir:


- Me siento mal

- Me pongo enferma


Mala” es una forma muy sencilla y coloquial de decir “enferma”; se usa mucho. Podemos decir:

- Bebió tanto que se puso malo

-O:

- No podrá  venir a la fiesta, está malita.

O:

- ¡Ay qué mala que me he puesto comiendo tanto marisco!


Por eso ella dice:

- (Me pongo mala)… sólo de pensarlo

El hecho de pensar en todo eso, la pone enferma.


Fijaos. Otra vez nuestro amigo el “economista” de palabras. No hace falta repetir otra vez todo el rollo, no, por favor. “Lo” hace referencia de nuevo al tema central del que la pareja está hablando todo el tiempo: la vuelta al trabajo.


Es suficiente:

- Me pongo mala sólo de pensarlo.


Luis le propone a Montse pensar en las cosas buenas del periodo laboral que viene… ¡ajá! Con una frase como la de Silvia a Jorge en el episodio 58:

- ¿Y si…?

Pero aquí, con indicativo:

Y + si condicional + indicativo


- ¿Y si pensamos en todo lo bueno que tiene el año laboral?


Fijaos en esta palabra: “laboral”. Se denomina “laboral” a todo lo relativo al trabajo, a todos los aspectos que de él se derivan. No tenemos un término que sea: “trabajal”, no existe, no; es “laboral”.

Tenemos:

- “trabajo” 

- “trabajador” para la persona que trabaja

- “trabajoso” para las cosas que cuestan mucho esfuerzo, etc. 


Pero hablamos de :

- Vida laboral (el periodo de tiempo que una persona trabaja)

- Entorno laboral (las circunstancias que rodean tu trabajo)

- Actividad laboral (el trabajo)

- Productividad laboral (cuánto se rinde en el trabajo)

- Convenio laboral (pacto entre trabajadores y empresa)

- Días laborables (días en los que se trabaja, lo no festivos)

- Calendario laboral (días de trabajo en un año)

- Horario laboral (periodo diario trabajado

- Siniestralidad laboral (accidentes en el trabajo)

- Incapacidad laboral (incapacidad para trabajar por enfermedad, accidente,etc.)

Absentismo laboral (faltar al trabajo), conflictividad laboral (conflictos o problemas del colectivo de los trabajadores), sexismo laboral (discriminación en el trabajo a causa del sexo), …la lista sería interminable, pero a partir de ahora podréis conocer el significado con precisión.


Montse le dice a Luis que él puede ver todo lo bueno de volver al curro, pero que ella ve todo lo que pierden, lo que no pueden tener durante el periodo anual de trabajo.


Luis le reprocha que siempre vea la botella medio vacía, socorrida metáfora de la botella que tiene líquido dentro hasta la mitad de su volumen.

Se dice que la gente pesimista siempre la ve medio vacía, siempre ve lo que falta, lo que no está. Y que la gente optimista siempre la ve medio llena porque se fija en lo que hay, en lo que está.

Luis y Montse se definen el uno al otro diciéndose:


Luis a Montse:

- Tú siempre viendo la botella medio vacía

Y Montse a Luis:

- Y tú, como siempre, viéndola medio llena,…


Pero apostilla:

- …Aunque esté medio vacía.

Claro uso de “aunque” + subjuntivo, para expresar un desacuerdo con lo que ha dicho la otra persona y establecer una medio hipótesis, medio certeza, sobre el líquido de la botella. 


Luis le dice cariñosamente que ayer mismo (justo ayer) Montse decía que ya se estaba poniendo las pilas para volver al despacho. Frase coloquial que establece un símil con los aparatos que necesitan batería para obtener energía y poder funcionar (una radio pequeña, una linterna, un reloj,…) y que se usa muchísimo con personas para indicar que nuestra actitud cambia, se vuelve positiva, nos ponemos en marcha, nos esforzamos por mirar las cosas con dinamismo, con energía…:


- ¡Nos ponemos las pilas!


Pero Montse dice que no fue sincera, que lo dijo para autoconvencerse, pero que, en realidad, opina que la vuelta al curro es un rollo. ¿Recordáis, verdad?, cuando decimos que algo es un rollo queremos decir que es una lata y una pesadez, que algo es aburrido y fastidioso. 

Luis la llama “cabecita complicada” y le enumera pacientemente todas las cosas que a ambos les encanta hacer durante los meses de trabajo:


- Estar con sus amigos

- Ir al cine

- Ir a las charlas o coloquios que les interesan

- Quererse

- Ir de excursión

- Viajar muchos fines de semana

- Quererse

- Estar juntos

- Reír…


¡Ay, Señor! El arma más poderosa de la Tierra (si nos los permitieran las otras armas…): las palabras.

Montse, sin resistencia alguna a lo que Luis le dice, le pregunta:


- ¿Pero…tú, de dónde sacas ese optimismo?, ¿del yoga?


Recordaréis que Luis, el novio de Montse, es profesor de yoga. Por eso Montse le pregunta si es del yoga de donde Luis extrae su optimismo, su alegría y su buen humor.

Luis, no obstante, le responde que lo saca:


- De la resignación...


La resignación es aceptar lo que no nos entusiasma, conformarse con lo que hay, aunque no nos guste.

Y añade:


-De mirar la realidad tal como es.


De mirarla aceptándola, sin consumirnos por no poder cambiar algo como que hay que trabajar.

Y dice además:


- Y de quererte


¡Vaya, vaya, vaya! ¡Qué hombre, Dios mío! ¿Dónde hay uno así? Ja ja ja ja…

Motse está desarmada. Las palabras de Luis han sido como un bálsamo para su ansiedad. Por eso le dice que sus palabras son curativas, o sea terapéuticas, que le “curan” su ansiedad, su desasosiego.

Y admite:


- Ya me encuentro mejor.


Que es:

- Ya me siento mejor

O:

- Estoy mejor a partir de este momento…


Y Montse, finalmente, abre su, a veces, duro y casi amargo corazoncito para, por una vez, expresarle a Luis su necesidad de él, con una frase que se dice tantas veces como granos de arena hay en la playa, cuando alguien se ha vuelto imprescindible para el otro:


- ¿Qué haría yo sin ti? (Como pregunta)

 O:

- ¡Qué haría yo sin ti! (Como exclamación)


No es exactamente un pregunta, o normalmente no requiere respuesta. Suele ser un rendido y amoroso homenaje a la paciencia y al amor del otro para con nosotros.




Bien amigos, escuchemos de nuevo el diálogo.


Montse : -No sé cómo voy a soportarlo. Este año se me hace muy cuesta arriba la vuelta al curro.

Luis : -El año pasado dijiste exactamente la misma frase.

Montse : -Sí, ya lo sé, Luis, pero es que me pongo mala sólo de pensarlo.

Luis : -¿Y si pensamos en todo lo bueno que tiene el año laboral?

Montse : -¿Y si pensamos en todo lo que perdemos al volver a la actividad laboral?

Luis : -Tú, como siempre, viendo la botella medio vacía.

Montse : -Y tú, como siempre, viéndola medio llena…¡aunque esté medio vacia!

Luis : -Pero Montse, ayer mismo decías que ya te estabas poniendo las pilas para volver al despacho.

Montse : -Sí, pero lo digo para autoconvencerme de que tengo que hacerlo. Pero la realidad es que la vuelta al curro es un rollo.

Luis : -Vamos a ver, cabecita complicada, tenemos un montón de cosas estupendas por hacer: estar con nuestros amigos, ir al cine, asistir a todas las charlas que nos interesan, querernos, hacer excursiones, viajar muchos fines de semana, querernos y estar juntos, reír,…

Montse : -¿Pero tú…de dónde sacas ese optimismo?, ¿del yoga?

Luis : -De la resignación, Montse, de mirar la realidad tal como es y de quererte.

Montse : -Pues mira, tus palabras son curativas…¡ya me encuentro mejor! ¿Qué haría yo sin ti!






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