Veo tu futuro


Veo tu futuro



 Luisa llega a casa a las 2. Es sábado. Nuestras cinco amigas, Alejandra, Pilar, Coral, Montse, y ella misma, Luisa, han quedado para comer juntas. Hace días que no se reúnen y tienen que hablar de algunas cosas del piso.

Luisa ha recogido la correspondencia del buzón, en el portal. Entre las cartas, hay un papel curioso.


Luisa : -Hola chicas.

Alejandra: -Hola, ¿cómo va? ¿Qué lees con tanta atención?

Luisa : -El anuncio de un vidente que había en el buzón.

Montse : -¡Vaya, otro charlatán! ¿Qué promete éste?

Luisa : Pues, mira, dice:

“Ilustre Profesor Vidente Padmapani.

El profesor que te ayudará a conseguir o a realizar todo lo que no has logrado o realizado todavía, hasta ahora.”

Alejandra: -Profesor…¿de qué?

Luisa : -Sólo dice “profesor”, no dice de qué.

Pilar : -Sigue, sigue, nos entretendremos mientras ponemos la mesa.

Luisa : - Pues dice:

“Tu lado negativo te hace sufrir constantemente. El profesor Padmapani te ayudará a convertir tu lado negativo en positivo. 

Ven a consultar al gran gurú de la videncia, el profesor Padmapani.

El profesor puede ver tu futuro. Tiene poderes reales para solucionar tus problemas.

Él actúa decisivamente sobre:

- El amor

- La impotencia sexual

- Los negocios

- El trabajo

- La enfermedad y el dolor

Además, si no tienes aún a la persona que amas, el profesor Padmapani hará que esa persona se enamore de ti.

Eficacia en tiempo limitado.

100% de garantía en todos los trabajos.” 

Y aquí está el teléfono.


Alejandra: -¡Vale! ¿Por qué no vamos todas juntas para que nos arregle todos nuestros problemas de una vez?

Coral : -¡Qué bárbaro, el tío! No deja ni un aspecto por solucionar.

Montse : -¡Pero qué cara tiene esta gente! Nombra las cinco cosas más importantes para cualquier persona: el amor, la salud, el trabajo, el sexo y la economía.

Luisa : -Pues mira, yo no sé si ir o no. No puede hacerte daño. Y no pierdes nada por probar.

Alejandra: -Luisa, por favor, claro que te hacen daño. El hecho de que pienses que puede funcionar, ya te está haciendo daño, porque te estás engañando a ti misma.

Luisa : -Bueno, chica, no te pongas tan dramática.

Montse : -Pero Luisa, tú sabes que estos tíos son unos timadores.

Coral : -Y también sabes que se aprovechan de la debilidad humana, del sufrimiento de la gente. Además, Luisa, ¿para qué necesitas tú consultar a un vidente?

Luisa : -Pues para que me adivine el futuro.

Montse : -Supongo que no hablas en serio.

Luisa : - ¡Ay!, mira, sois muy escépticas. Nunca sabes si puede funcionar.

Montse : -¡Tonta! De eso se aprovechan, del hecho de que mucha gente va por probar…pero, para ellos, es una millonada.


*  *  *



Bien. Ya vemos que el anuncio de un vidente ha revolucionado a nuestras cinco amigas. Un anuncio es un conjunto de palabras o de signos con los que se anuncia algo. Un anuncio puede adoptar varios formatos publicitarios:

- Pueden ser papeles escritos que se reparten por los buzones de las casas

- Pueden ser anuncios publicitarios emitidos por la radio (formato auditivo)

- Pueden ser anuncios emitidos por la televisión o por internet (formato audiovisual)

- Pueden ser anuncios que vemos en las vallas publicitarias, en la calle

- Pueden ser anuncios en los periódicos, o en las revistas

Etcétera.

Por otro lado, hemos empezado nuestro episodio hablando de videntes. Y…¿qué es un vidente? 

Un vidente podría ser una persona dotada de poderes paranormales que le permiten ver cosas extraordinarias. Pero cuando hablamos de videntes, normalmente nos referimos a personas que pretenden saber el pasado de otras personas, pero sobre todo que pretenden adivinar el futuro de otras personas, adivinar lo que está oculto, e influir sobre todo ello, es decir, cambiarlo.

Montse, en cuanto oye la palabra “vidente”, comenta:

- ¡Vaya, otro charlatán!

Charlatán” es un término despectivo. Puede decirse de una persona que habla mucho y sin pensar demasiado. El típico “bocazas” que habla y habla, sin reflexión y sin sentido común.

Pero en este caso tiene otro sentido. Es un sentido muy despectivo. Se aplica este adjetivo a una persona que dice falsedades y mentiras para convencer a otro. En español, a una persona que engaña, que falsea la verdad, que miente para obtener algún beneficio, también se le llama “embaucador”. Parece una palabra difícil, pero es de uso común. Es   una palabra preciosa que significa exactamente eso: el que engaña, el que miente para convencer y sacar provecho de una situación.

Y añade:

- ¿Qué promete éste?

¿Qué cosas promete este charlatán?, pregunta Montse. Pregunta con este verbo, “prometer”, porque es el que mejor define lo que hace:


- un charlatán 

- un embaucador 


Lo que hacen es:


- Prometer lo que otros quieren oír

- Hacer promesas falsas

- Garantizar que algo será como él dice que será

 

Luisa empieza por el título del anuncio, que está en letras enormes:

- EL ILUSTRE PROFESOR  VIDENTE PADMAPANI

Ahora seguimos, pero dejadme que os interprete un momentín este inicio. Un presunto vidente empieza su publicidad, anunciándose como “El ilustre profesor Padmapani”.

Ilustre” se dice de alguien que tiene un origen distinguido, de alguien célebre, brillante, culto, alguien que tiene una respetada formación académica, alguien conocido por su sabiduría.

Si a esta palabra sobrecargada de dignidad, haces que le siga la palabra “profesor”, puede ser que a mucha gente no le importe saber de qué materia es profesor este vidente, porque “ilustre” + “profesor” ya han hecho el efecto que se pretendía: otorgar dignidad, saber, reconocimiento social, al vidente. 

Si alguien es ilustre y es profesor, inspira confianza. Mucha gente pensará: “¡qué hombre tan sabio!” y le otorgará inmediatamente un plus de confianza.

Ilustre + profesor es un cóctel de dignidad y respeto, al que después ya puede añadirse tranquilamente lo de “vidente” o lo de “padmapani”: márquetin en estado puro. Pocas, pero precisas y potentes palabras para convencer y movilizar.

Si decimos “ilustre, profesor, vidente”, hemos puesto una alfombra de dignidad y respeto, a la que luego añadir un nombre hindú como cuarta palabra, y se habrá logrado el efecto de gurú respetable, sabio, fidedigno y con poderes sobrenaturales.

Luisa continúa leyendo:

“El profesor (que tú ya sabes que es vidente) que te ayudará a conseguir o a realizar todo lo que no has conseguido o realizado todavía”.

Casi nada…

Promesa: te ayudará a conseguir (a tener, a lograr) o a realizar (hacer) TODO

Una promesa total, sin límites. Te ayudará a conseguir TODO y a hacer TODO…


- …TODO lo que todavía no has conseguido o realizado hasta ahora.

-… TODO lo que no has tenido o no has hecho hasta este momento, hasta la actualidad.


“Todo” (todas las cosas) lo que aún no has hecho

“Todo” lo que todavía no has hecho


Cuando decimos este tipo de frases: “todo lo que todavía no he hecho”, estamos usando una estructura habitual de frases negativas, del pretérito perfecto de indicativo, tiempo que se formula muchas veces con “todavía” y con “aún”.


Por ejemplo, podemos decir:

- ¿Has visto la última película de Ang Lee?

- No, aún no he podido ir al cine. El sábado iré.

O:

- ¿Te has cambiado de piso?

- No, todavía no me he cambiado de piso. Aún no he encontrado uno que me guste y que no sea muy caro.

O:

- Todavía no le he dicho a nadie que estoy embarazada. Tú eres la primera en saberlo.


Alejandra interviene preguntando que de qué es profesor:

- ¿Profesor?, ¿de qué?

Pero Luisa le dice que no lo dice en el anuncio. Y nosotros pensamos que cómo va a decirlo…

Pilar la anima a continuar, para así poder entretenerse, distraerse, mientras ponen la mesa para comer

.

Luisa continúa:


“Tu lado negativo te hace sufrir constantemente. El profesor Padmapani te ayudará a convertir tu lado negativo en positivo. 

Ven a consultar al gran gurú de la videncia, el ilustre profesor Padmapani.

El profesor puede ver tu futuro. Tiene poderes reales para solucionar tus problemas.

Él actúa decisivamente sobre:

- El amor

- La impotencia sexual

- Los negocios

- El trabajo

- La enfermedad y el dolor

Además, si no tienes aún a la persona que amas, el profesor Padmapani hará que esa persona se enamore de ti. Y:

- Eficacia en tiempo limitado.

- 100% de garantía en todos los trabajos.”


En quince lineas, el “ilustre profesor vidente de nombre hindú” nombra todos los grandes ejes que rigen nuestras vidas. Se nombra:

- El amor

- La salud

- El trabajo

- El sexo

- Los negocios / la economía



¿Alguien da más? No, es que no hay más. Ahí está la mejor y más magistral selección de los grandes temas en torno a los que giran nuestras pobres vidas.

Pero aún hay más. Un componente esencial sin el que este  tipo de negocios no funciona: la culpa, sí, la culpa. Se culpa a “tu lado negativo” de todo lo que no has conseguido, de tus frustraciones, de tus fracasos, de tus desamores, de tus miserias humanas.

¿Qué te creías, que el mundo no te había dado oportunidades?, ¿que habías tenido mala suerte? ¡Pobre idiota! Ha sido tu lado negativo, desgraciada, tus malas vibraciones y tu mal fario los que te han impedido triunfar, ser rica, admirada, tener una vida amorosa de cine y obtener todo lo que tienen los que no son como tú.

Pero, no hay que preocuparse. No tienes por qué. El profesor, perdón, el ilustre profesor tiene poderes, que para eso es vidente, pero no cualquier vidente, sino ilustre, y con nombre hindú. El vidente tiene poderes y puede cambiar tu lado negativo en positivo. Suerte tienes, tú, despreciable sujeto negativo, de haber encontrado a alguien con poderes que puede cambiarte la carga eléctrica negativo-positivo, en un plis-plas.

Y… a todo esto, ¿qué son “poderes”? En un contexto como éste, de videntes, adivinadores, o similares, se dice “tener poderes”. 

Tener poderes significaría tener la capacidad de hacer cosas fuera de lo normal, como ver situaciones pasadas, o futuras, decir que puede influirse sobre ellas, decir que puede cambiarse la realidad,… es decir, tener la capacidad y la potencia de hacer algo que el resto de la gente, llamada normal, no puede hacer.


En el anuncio, están todas las palabras necesarias para convencerte, para persuadirte, para hacerte creer que lo que dice es así, y no de otra forma.


Habla de :

- Solución de problemas

- Actuar decisivamente sobre el amor, el trabajo, el dolor, la economía, los negocios, el sexo o la impotencia sexual.

- Eficacia 

- Tiempo limitado en la resolución de los problemas 

Y:

- Garantía del 100% en todos los trabajos


La mercadotecnia (el márquetin), amigos, no está en el mundo de los creativos, de los publicistas, sino en el mundo de los gurús, de los videntes.


Alejandra se lo toma a broma y propone que vayan todas al vidente para que les arreglen todos sus problemas de una vez y todos juntos.

Este es uno de los usos habituales del verbo de una oración subordinada en subjuntivo.

Fijaos en lo que dice Alejandra:


- ¿Por qué no vamos todas juntas para que nos arregle todos nuestros problemas de una vez?


Podría usar sólo la oración principal:

- ¿Por qué no vamos todas juntas al vidente?


Pero añade una oración subordinada, de las que llamamos adverbiales:


-…Para que nos arregle los problemas


Hay una finalidad expresada por: “para que…”


Siempre que usamos una segunda oración (la subordinada) con un nexo de finalidad, usamos subjuntivo. 

Se usan indistintamente los siguientes nexos:

- Para que…

- A fin de que…

- Con la finalidad de que…

- Con la intención de que…


Coral continúa diciendo:

- No deja ni un aspecto por solucionar.

 Ni uno, ninguno. Promete solucionarlos todos.


Montse explota:

- ¡Pero qué cara tiene esta gente!

“Qué cara tiene” es como decir: ¡qué cara tan dura!, ¡qué morro!, ¡qué poca vergüenza! 

O:

- ¡Es un caradura!

- ¡Es un sinvergüenza!

- ¡Tiene un morro que se lo pisa!

- ¡Tiene mucha cara!

O:

- ¡Tiene mucha cara!

- ¡Qué cara tan dura!


Montse añade que el vidente publicita los aspectos que preocupan a cualquier persona, los aspectos esenciales en la vida de todo el mundo. Y que además usa dos conceptos clave para que no desconfíes:

- Eficacia (efectividad, competencia, capacidad de realizar lo que se promete)

Y

- Garantía en el 100% de los trabajos (aval, seguridad total en que todo será tal y como se ha prometido)


Pero Luisa que es más crédula, dice:

- Pues, mira, yo no sé si ir o no. No puede hacerte daño. Y no pierdes nada por probar.

“No pierdes nada por probar”, es decir, no pasa nada por ir a ver qué tal. 

  Alejandra se irrita y le dice que “eso” (consultarlo) es ya, en sí mismo, un daño previo: el hecho de creer que alguien vendrá -con sus poderes- a solucionarte la vida.

Luisa le dice que no se ponga tan dramática, tan seria. Y Alejandra dice:

- Pero tú sabes que estos tíos son unos timadores. 

Un “timador” es un embaucador, un estafador, alguien que obtiene beneficio de otras personas mediante el engaño, el timo, la estafa.

También Coral intenta convencer a Luisa de que está equivocada, diciéndole:

- Y también sabes que se aprovechan de la debilidad humana, del sufrimiento de la gente. Además, Luisa, ¿para qué necesitas tú consultar un vidente?


Y Luisa responde:

- Para que me adivine el futuro.


La oración entera:

- Quiero consultar a un vidente para que me adivine el futuro.


¿Lo veis? Otro ejemplo de oración subordinada con subjuntivo porque explica la finalidad de querer visitar al vidente.


No puede decir:

- Para que me adivina el futuro.

Imposible. Luisa no sabe si se lo va a adivinar, o no. Sólo es una posibilidad, una hipótesis. De ahí que la finalidad se exprese, aquí, en subjuntivo.


Luisa dice:

- Sois muy escépticas.

Escéptico quiere dice descreído, desconfiado, que no crees en cosas en las que podrías creer.

Y añade:

- Nunca sabes si puede funcionar o no.

 

Y Montse le dice:

- ¡Tonta! De eso se aprovechan, del hecho de que mucha gente va por probar…pero, para ellos, es una millonada.

En este caso, llamarla “tonta” es como decirle que es muy crédula, que es confiada, que se lo cree todo.

Por eso Montse le especifica que mucha gente, al pensar como ella, como Luisa, hace una primera consulta. Y eso es lo que le proporciona al vidente una millonada, un montón de millones, porque muchas primeras consultas…son mucho dinero. Y ése es su objetivo.



*        *         *

Bien, amigos, si os parece, ayudamos a nuestras amigas a poner la mesa y mientras las escuchamos hablar del gurú, cerquita, cerquita, y tal y como lo están hablando en la realidad, escuchamos de nuevo el diálogo:

 


Luisa : -Hola chicas.

Alejandra:- Hola, ¿cómo va? ¿Qué lees con tanta atención?

Luisa : -El anuncio de un vidente que había en el buzón.

Montse : -¡Vaya, otro charlatán! ¿Qué promete éste?

Luisa : Pues, mira, dice:

“Ilustre Profesor Vidente Padmapani.

El profesor que te ayudará a conseguir o a realizar todo lo que no has logrado o realizado todavía, hasta ahora.”

Alejandra: -Profesor…¿de qué?

Luisa : -Sólo dice “profesor”, no dice de qué.

Pilar : -Sigue, sigue, nos entretendremos mientras ponemos la mesa.

Luisa :

“Tu lado negativo te hace sufrir constantemente. El profesor Padmapani te ayudará a convertir tu lado negativo en positivo. 

Ven a consultar al gran gurú de la videncia, el profesor Padmapani.

El profesor puede ver tu futuro. Tiene poderes reales para solucionar tus problemas.

Él actúa decisivamente sobre:

- El amor

- La impotencia sexual

- Los negocios

- El trabajo

- La enfermedad y el dolor

Además, si no tienes aún a la persona que amas, el profesor Padmapani hará que esa persona se enamore de ti.

Eficacia en tiempo limitado.

100% de garantía en todos los trabajos.

Teléfono: xxxxxxxxxxx.” 


Alejandra: -¡Vale! ¿Por qué no vamos todas juntas para que nos arregle todos nuestros problemas de una vez!

Coral : -¡Qué bárbaro, el tío! No deja ni un aspecto por solucionar.

Montse : -¡Pero qué cara tiene esta gente! Nombra las cinco cosas más importantes para cualquier persona: el amor, la salud, el trabajo, el sexo y la economía.

Luisa : -Pues mira, yo no sé si ir o no. No puede hacerte daño. Y no pierdes nada por probar.

Alejandra: -Luisa, por favor, claro que te hacen daño. El hecho de que pienses que puede funcionar, ya te está haciendo daño, porque te estás engañando a ti misma.

Luisa : -Bueno, chica, no te pongas tan dramática.

Montse : -Pero Luisa, tú sabes que estos tíos son unos timadores.

Coral : -Y también sabes que se aprovechan de la debilidad humana, del sufrimiento de la gente. Además, Luisa, ¿para qué necesitas tú consultar un vidente?

Luisa : -Pues para que me adivine el futuro.

Montse : -Supongo que no hablas en serio.

Luisa : -Sois muy escépticas. Nunca sabes si puede funcionar.

Montse : -¡Tonta! De eso se aprovechan, del hecho de que mucha gente va por probar…pero, para ellos, es una millonada.



*   *   *

Bien, amigos, aquí nos vemos, dentro de muy poquito, con nuevos episodios, nuevas explicaciones gramaticales y nuevos diálogos en los que se produzcan situaciones comunicativas que os ayuden a hablar cada día mejor el español común. Con nuestros mejores deseos desde Barcelona, saludos muy cariñosos: bye, zaí jián, ciao, au revoir, “adiositos”.







 

http://www.spanishpodcast.org

info@spanishpodcast.org




 © Spanishpodcast, 2007-2017