Barcelona-Real Madrid/Primer Tiempo

 

                                         Barça-Madrid

                                                 Primer Tiempo

 

En nuestro episodio anterior, nos fuimos a casa de Alejandra, Coral, Montse, Pilar y Luisa, para ver con ellas un partido de fútbol televisado, entre el Barça y el Real Madrid.

También estaba Ricardo, el vecino de abajo de nuestras amigas; Paco, el hermano de Pilar; y Luis, el profesor de yoga y actual novio de Montse.

El encuentro, que así llamamos también al partido, no defraudó nuestras expectativas, fue un partidazo. Así, con ese aumentativo final, indicamos que fue un gran partido:

- Partid(o)   +   azo   =   partidazo    (un gran partido, un partido fenomenal)

Recordad: -azo es un sufijo que añadido a ciertas palabras, aumenta la magnitud de su significado:                                     

*cochecochazo

*golgolazo

*golpe golpazo, etc.

 

Usualmente, se dice que dos equipos “se enfrentan” para decir que juegan el uno contra el otro y que ambos quieren ganar; se enfrentan, luchan el uno contra el otro.

Decíamos también que se enfrentaban los dos eternos rivales: los dos “enemigos” deportivos de toda la vida. Dos equipos entre los que existe una rivalidad eterna, desde siempre, que hace que sus partidos sean especialmente apasionantes.

Estamos hablando de fúltbol, del “deporte rey”, de uno de los deportes más populares y que mayor número de “aficionados” (seguidores) tiene, además de mover cientos y cientos de millones de euros en torno a él.

Nuestras amigas han preparado comida y bebida para ir picando pequeños bocados y bebiendo a lo largo del encuentro: bocatas (bocadillos, sándwiches), palomitas (popcorn), cacahuetes (peanuts), pistachos (pistachio nut), y patatas fritas de churrería (potato chips or crisps).

Las churrerías son locales típicos o puestos en la calle, en los que se venden churros (culin fritter, culler), pestiños, buñuelos (fritter), cortezas de cerdo (pork scratchings or pork rinds) y patatas fritas (crisps) muy ricas (a churrería is a typical spanish shop selling “churros” and handmade potato chips).

Nuestro amigos están divididos en relación a los equipos. Decíamos que:

- Montse

- Coral y

- Ricardo

Son del FC Barcelona, son del Barça.

Con el verbo “ser”, más “de” para indicar pertencia, es como decimos a qué equipo pertenecemos, de qué equipo somos seguidores. Es la forma más sencilla de indicar cuál es nuestro equipo:

- Soy del Barça

- Soy del Real Madrid

 

- Paco

- Pilar y

- Luisa

Son del Real Madrid.

 

- Luis y

- Alejandra

No son de ningún equipo en concreto; tampoco son muy amantes del fútbol, pero decíamos que, por nada de este mundo, se perderían el espectáculo de sus amigos ante un Barça-Madrid.

 

Esta expresión:

- ¡Por nada del mundo!

Es como decir:

- En ningún caso (… se perderían el espectáculo)

- Pase lo que pase (… no se lo perderían)

- Bajo ninguna circunstancia (…se lo perderían)

 

Lo puedo decir así:

- Por nada del mundo me perdería el concierto de Amaral

- Por nada del mundo te haría daño

- Yo no le perdonaría una ofensa así, por nada del mundo

 

Montse llama la atención de todos con un:

- ¡Eh, chicos! ¡Que empieza!

Veis que este “que” en esta frase de:

- ¡Que empieza!

Tiene aquí un valor de refuerzo del aviso de que “el partido empieza”. Es como decir:

- ¡Ya empieza! ¡Ya empieza! O

- ¡Rápido, todos aquí, el partido empieza!

Pero en lugar de esto, se usa mucho este “que” inicial en frases en las que queremos enfatizar un aspecto de urgencia, de aviso, de prevención, etc.

Por ejemplo:

- ¡Corre, corre, que viene! (El toro, en los sanfermines)

- Vamos deprisa, que cierran el súper (supermercado)

- Llámale, llámale, que se va

 

Efectivamente, Montse avisa del inicio real del partido, ya que los dos equipos han saltado al terreno de juego.

Se usa este verbo,”saltar”, para describir que los dos equipos de fútbol hacen su aparición en el terreno de juego, pero que no lo hacen serenos, en estado de “nirvana”…, no, qué va, lo hacen saltando, brincando, exultantes, saludando a sus seguidores,…es decir, saltan al campo, en pleno subidón de adrenalina.

Un subidón, otro aumentativo diferente, acabado en “on” esta vez;  de “subida” “subidón”; quiere decir un aumento rápido y fuerte de algo, de la adrenalina, de la fiebre, de la tensión arterial,… de cosas así.

 

Bueno, pues decíamos que los equipos saltan al campo de fútbol, al terreno de juego.

En las graderías del campo de fútbol, es decir, en la zona de asientos destinada al público, hay como dos sectores diferenciados. En cada uno se agrupan los “hinchas” de cada equipo.

 

Los “hinchas” son las personas que adoran a un equipo deportivo, que lo animan en el campo, que lo siguen allá donde su equipo juega. Son los “aficionados”, los “seguidores”. Todos estos términos definen a la gente que es partidaria apasionada de un equipo:

- Hinchas

- Aficionados

- Seguidores

Sin embargo, podemos denominarles a todos juntos, con una palabra en singular:

- La afición

La afición se le llama al conjunto de aficionados, de seguidores de un club de fútbol, o de otro deporte.

De manera más coloquial, decíamos que los individuos que componen la afición, son los “hinchas” y que éstos “aplauden a rabiar”, que es una forma de decir que aplauden sin descanso, con ganas, con mucha energía.

Usábamos además otra expresión; decíamos que los hinchas “jalean enfervorizados a su equipo”. “Jalear” es animar a tu equipo (to cheer) de forma muy visible y muy enfática, con palmas, con gritos, con gestos; es aupar a tu equipo, animarlo con gritos de apoyo y demostrarle enfáticamente tu adhesión.

Seguro que conocéis otra palabra de la misma familia: jaleo (¿Veis? Jalearjaleo). El jaleo es el lío, la jarana, la juerga, el alboroto, (racket)… casi todas las acepciones de esta palabra están relacionadas con el ruido, los gritos, las palmas,…¡el jaleo!

Eso es jalear a tu equipo. Y si lo jaleas enfervorizado, es porque muestras tu “fervor” hacia él, les gritas tu admiración, les muestras tu entusiasmo. No es una palabra fácil, pero la hemos incluido porque la encontraréis constantemente al leer artículos, por ejemplo, de fútbol, o al escuchar un partido retransmitido por radio o por televisión:

 

- Los seguidores estaban enfervorizados.

- Los hinchas jaleaban enfervorizados a su equipo.

 

Nuestros amigos están viendo las dos alineaciones de ambos equipos, es decir, los 11  jugadores que juegan ese día concreto (por favor, no confundir con “alienaciones”, que querría decir las dos “locuras” de ambos equipos, y cosas peores…).

 

El total de jugadores de cada equipo es la plantilla de cada equipo. Es decir, el conjunto de todos los jugadores y técnicos del FC Barcelona, es la plantilla del Barcelona. También se usa en otros ámbitos: por ejemplo, todo el personal o conjunto de empleados de una empresa, es la plantilla de esa empresa.

Ahora bien, los jugadores que salen al campo forman “la alineación” del equipo. En cada partido, una alineación determinada: los 11 jugadores que saltan al terreno de juego, más los jugadores que se mantienen en la “reserva”, sentados en el banquillo, preparados para jugar en cuanto el entrenador se lo diga, a la espera de entrar al terreno de juego en cualquier momento y en sustitución de otro jugador.

 

En cada alineación hay:

- 1 portero, que defiende la portería (goal keeper)

- 3 defensas, que intentan impedir que el balón entre en la portería propia (defender, to play defense)

- 3 centrocampistas, que se mueven en el centro del campo (midfield players)

- 4 delanteros, que se encargan, sobre todo, de intentar meter goles en la portería contraria (center forward)

Esta alineación se denomina de 3-3-4, para indicar qué posición ocupan los jugadores en el campo (el portero no se cuenta, pues siempre es fijo). También hay otras disposiciones muy usuales, como 4-2-4.

 

Bueno, en el piso de nuestras amigas, el ambiente está caldeado. “Caldeado” quiere decir casi caliente, tenso, con las emociones a flor de piel, porque los primeros comentarios no son ya ni calmados ni muy amistosos.

Paco dice:

- Hoy os vamos a dejar a cero. Os vamos a meter cuatro.

Esto es lo que hace un hincha enfervorizado: habla en plural. ¿Y por qué?, os preguntaréis. Fácil: en esos momentos, el equipo y él…¡son uno solo! La identificación es total: yo soy yo + mi equipo. Y le habla a los otros de la misma manera: tú eres tú + tu equipo, o sea, el equipo contrario.

Por eso dice:

- Os vamos a dejar a cero.

Que es como decir: “Os quedaréis a cero, sin marcar ni un gol, pero porque “nosotros” no os dejaremos meter ni una pelota; os dejaremos a cero”.

Y añade:

- Os vamos a meter cuatro.

Nosotros, mi equipo y los de mi equipo, os (a vosotros, vuestro equipo) vamos a “meter” cuatro.

No hace falta decir que son cuatro goles los que van a meterles a los otros. En este contexto, meter es única y exclusivamente “meter goles”.

Ricardo protesta:

- No tan deprisa, chico. En el último, os pusimos calentitos…

Les dice a Paco, a Pilar y a Luisa que no se den tanta prisa en adelantar un resultado, ya que en el último (partido)…:

- …Os pusimos calentitos.

“Poner caliente” a alguien, o “calentar” a alguien, es darle una paliza, en este caso, una paliza a base de goles, por supuesto.

Y Paco se revuelve contra el comentario y dice que, en el último partido:

- …El árbitro pitó una falta que no lo era.

El árbitro es el juez que dice lo que es correcto y lo que no lo es en el terreno de juego. En España, el árbitro va vestido de negro y lleva un silbato (un pito) colgado para pitar sonoramente los avisos a los jugadores.

Una falta es algo incorrecto que hace un jugador, es una transgresión de las reglas de un juego, o de un deporte. En el caso del fútbol, son faltas, por ejemplo:

 

- Si un jugador golpea (to hit)a otro con el pie, con el propio cuerpo, etc., en determinadas circunstancias, y no es peleando por el balón, es falta.

- Si un jugador empuja (to push) con la mano a un contrario, es falta.

- Si un jugador le pone una zancadilla a otro jugador contrario, eso es falta (zancadilla: to trip up someone, to trip somebody).

- Sujetar o querer inmovilizar a un contrario, es falta (to hold).

- Tocar el balón con la mano, es falta.

- Intentar hacer daño a un contrario también lo es.

Si un jugador comete una falta dentro de su propia área, ésta se convierte automáticamente en una falta grave, y se penaliza con la máxima sanción posible: un tiro libre a la propia portería, es decir, un penalti. El idioma español ha importado la palabra “penalti” del inglés (“penalty”). La única diferencia es que en español lo escribimos con “i” latina al final y en inglés lleva una “y” griega al final de la palabra.

Cuando el árbitro hace sonar su silbato, es decir “pita” una falta, es para avisar a los dos equipos de que se ha hecho falta, comunicárselo al jugador que la ha hecho y parar (stop) el juego para tomar las medidas oportunas, medidas que pueden ser:

- Enseñar una tarjeta amarilla

- Amonestar a un jugador

- Pasar la pelota al equipo agredido

Etc.

Bueno, pues…, Coral estaba diciendo que: “¡Qué va!”, que “¡Claro que sí!”, que ”fue una falta como una catedral”, enorme y visible como una catedral.

Alejandra sugiere empezar a ver el partido con “buen rollo”, con buen ambiente, con una atmósfera amistosa. Y Luis añade:

- ¡No estaría de más! ¡Se masca la tensión!

“No estaría de más”, no sobraría esta opción, estaría muy bien. Y añade:

- ¡Se masca la tensión!

Es decir: el ambiente está tan cargado de tensión que se vuelve “sólido”, puede masticarse, “mascarse”. Retened esta frase hecha, es muy usual y es perfecta para definir coloquialmente situaciones muy tensas.

En el mismo sentido se dice que:

- Se corta el aire con un cuchillo

Porque está denso, cargado de tensión, tan denso que puede cortarse como una cosa material sólida.

El árbitro tira una moneda al aire y le toca salir al Barça.

Empieza el duelo. Un partido tan reñido, con aficionados tan entusiastas, es un duelo, un enfrentamiento.

Sabemos que durante la primera media hora, ninguno de los dos equipos ha puesto en peligro la portería contraria, es decir, no ha habido ocasiones importantes de meter gol.

Pero en el minuto 35 de esta primera parte, Ronaldinho se hace” con la pelota, es decir, se la quita a los contrarios y la tiene él.

Montse le grita, como si Ronaldinho la oyera:

- ¡Venga, tío, corre, corre, que la metes, va…!

Y Coral:

- Ronaldinho, venga, venga, ya está, ya está, venga, dispara, dispara tío, dispara, que la metes…

Como si sus palabras ayudaran un poquito a conseguir el gol.

“Disparar” se hace normalmente con un arma; se dispara una pistola, un revólver. Pero en este caso, en un partido de fútbol, disparar es tirar, es chutar directamente a la portería contraria.

Pilar, entonces, intenta neutralizar los gritos de los hinchas (seguidores) culés, que son, en realidad, sus amigos, pero sus amigos partidarios del Barça.

Los “culés” son los fans del Barça, los ardientes seguidores del FC Barcelona. Este término, “culé”, proviene de la palabra catalana “culer” que significa “culero” en español. “Culero” es la parte desgastada del pantalón, la parte que cubre el…en fin, el lugar donde la espalda pierde su nombre (el culo). Parece ser que, hace bastantes años ya, cuando el Barça jugaba en el antiguo campo, los trabajadores de una fábrica de la calle Industria, veían sólo la parte trasera del público que asistía al partido, es decir, veían todos los “traseros” de los espectadores, bien ordenaditos todos, bien juntitos, mirando el juego. Los obreros empezaron a decirle a los espectadores, los “culés”, y esa palabra es la que quedó como definición de los seguidores de este equipo.

Los “merengues”, sin embargo, son los seguidores del Real Madrid. En España, hay unos pasteles muy ricos llamados “merengues”, totalmente blancos. Y el color del equipo madrileño es el blanco, así que, lo de “merengues” quizás les viene por el color del pastel, blanco, igual que el de su conjunto de juego.

Pilar neutraliza con un:

- ¡De eso nada! Iker Casillas se come a cien Ronaldinhos, con patatas, si hace falta.

Es lo que tiene el fútbol: la exageración en el comentario, palabras que achiquen al contrario, chulería (cockiness), eso: que el portero pueda comerse cien jugadores como ése, con patatas, si hace falta…,¡madre mía!…el arte de exagerar…

 

Ronaldinho está regateando. Regatear es intentar mantener el balón, sorteando a los otros jugadores, esquivándolos y engañándolos con movimientos que parecen una cosa y luego son otra, haciendo juegos malabares con los pies (dribble, in english).

Es el verbo regatear (el mismo que usábamos para negociar un precio) y de él se derivan:

- Regates: estrategias (con los pies) que hace un futbolista para mantener la pelota, o para quitársela a un contrario (dribbling).

- Regateo: técnica del futbolista parar tener el balón o arrebatárselo al otro, consistente en hacer regates, técnicas con los pies.

- Un regate: una de esas técnicas.

Ronaldinho hace un último regate imposible (o que a nosotros nos parece imposible), mágico; esquiva a los jugadores contrarios (los evita, se los quita de encima), y le pasa la pelota a Messi, se la envía. Por eso Luisa, ahora, grita:

- ¡Messi! ¡Messi! ¡Ahora! ¡Va, chuta! ¡Chuta ya!

Messi chuta y:

- Gol, gol, gol, gol, gol, gol, gooooooooooooooooool, golgolgolgolgolgolgol. Messi ha marcado un gol, señores, gol de Messi. La afición azulgrana es un puro clamor de gol.

Azulgrana, azul y granate, son los colores de la camiseta barcelonista (“blaugrana”, en catalán).

Montse, Coral y Ricardo dan un brinco (se ponen de pie, de un salto), se abrazn y gritan:

- ¡Barça! ¡Barça! Gol, gol, gol, gol.

Paco y Luisa guardan un tenso silencio. Pilar empieza a renegar entre dientes:

- ¡Serán capullos!

“Capullo”, el inocente nombre de una flor antes de abrirse del todo, era un taco de una cierto peso, en otros tiempos. Pero, como ya hemos visto en otras ocasiones y con otras palabras, su uso se ha ido haciendo más y más coloquial con el paso del tiempo, hasta llegar a ser, en la actualidad, una palabra de uso masivo cuando se quiere decir que alguien es tonto, estúpido, fastidioso, mezquino o sinvergüenza. Los significados de “capullo” pueden ser múltiples, depende de la situación, pero nunca dicen nada bueno del destinatario.

 

El término “capullo” se usa así:

- Ser un capullo (ser un idiota, ser un necio)

- Hacer el capullo (hacer el tonto, hacer el ridículo)

- ¡Qué capullo! (¡Qué imbécil!, ¡qué burro!, ¡qué estúpido!)

 

Aquí, Pilar dice:

- ¡Serán capullos!

 

¿Recordáis? Ese futuro de uso enfático que ya hemos repasado otras veces.

Pilar protesta contra los suyos, contra los defensas “blancos”. Dice que el gol…

-Se lo han puesto en bandeja al Barça

Que quiere decir que se lo han puesto fácil, que no han sabido defender su portería. Se dice que te ponen algo en bandeja cuando te facilitan el poder hacerlo, cuando no te ponen ningún obstáculo.

 

 

                                               *   *   *

Bien, amigos, es todo por hoy. Os esperamos en el segundo tiempo, para acabar de conocer el resto de expresiones relativas al fútbol. Nos veremos prontito. Saludos muy cariñosos. Adiós.

 

 

 

 

 


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