Relaciones ecológicas






Relaciones ecológicas


Hello and welcome to Spanishpodcast. I´m Mercedes speaking to you from Barcelona. In our 70th episode we´ll talk about ecologic sex, the Greenpeace proposal about how to have an ecologic and healthy sexual relation.

Hola amigos y bienvenidos a Españolpodcast. Soy Mercedes y os hablo desde Barcelona. En nuestro episodio número 70 vamos a hablar del sexo ecológico, del decálogo propuesto por Greenpeace para mantener unas relaciones sexuales saludables y ecológicas.


Episodio nº 70. Relaciones ecológicas

Vaaaamos allá.


Pilar está hojeando el periódico, mientras la sopa se hace al fuego. Alejandra y Montse también comen hoy en casa. Alejandra está preparando salsa boloñesa para unos espaguetis y Montse pone el lavaplatos con todos los cacharros sucios de ayer.


Pilar : ¡Qué flipe! ¿Habéis oído hablar del sexo ecológico?

Montse : Pues no, y francamente no sé si quiero. La unión de “sexo” y “ecológico” no acaba de sonarme bien.

Pilar : -Oye, que va en serio. Es un artículo que recoge un decálogo propuesto por Greenpeace para una relación sexual verde.

Alejandra: -Ja ja ja ja ja …¿Y de qué otro color podría ser una relación sexual sino verde? Ja ja ja ja ja ja…

Pilar : -¡Que no, tonta! “Verde” en el sentido de ecológica, no “verde” de “picante” ni de “erótico”.

Montse: -A ver, a ver, a ver,…¿Un decálogo de Greenpeace? ¿Y cuál es el primer punto, no mantener relaciones sexuales para no gastar energía? Ja ja ja…

Pilar : -Los de Greenpeace son ecologistas, no idiotas. Mirad, dicen, por ejemplo, que el vinito que te tomas en la cena previa o la copita de los preliminares, pues que sea un vino de agricultura ecológica…, ¿qué cuesta?

O convertir el postre en un afrodisiaco, poniendo unas fresitas de procedencia orgánica, por ejemplo. O te puedes tomar una infusión de ginseng con canela, como estimulante.

Montse : -¡Uy! Yo no necesito tantos preliminares, ni tanta preparación. Luis me mira, yo lo miro…¡y ya estamos sin ropa! Ja ja ja…

Pilar: -¡Jo! Ya se entiende, ¿no! En caso de tomar una copita, o un postre, o…

Montse : -¡Qué sí, tonta! Que era broma, mujer...

Alejandra: -Sigue, sigue, siento curiosidad por los otros puntos del decálogo.

Pilar : -Pues…el segundo punto no puede ser más ecológico: apagar la luz.

Alejandra: -¡Sí, hombre! Nos hemos pasado medio siglo quitándonos de encima uno de los grandes prejuicios de la pareja: sexo-luz apagada, y ahora…

Pilar : -Espera, no seas impaciente. Aquí dice que, en su lugar, se pongan velas aromáticas, con aromas sensuales, que dan una luz mucho más íntima y sugerente…Pero que sean velas de cera de abeja, sin parafina, que es un derivado del petróleo.

Montse : -Bueeeeno, buscaremos velas de cera de abeja sin parafina y que tengan esencias eróticas, ¿qué más? 

Pilar : -Bajar un poquito la calefacción. El calorcito de las velas y el que sale de nuestro propio cuerpo durante el intercambio sexual, serán suficientes para estar bien.

Alejandra: - ¡Huy, con lo friolera que soy yo! No sé, no sé…Siguiente punto.

Pilar : -La lencería puede ser todo lo sensual y provocativa que quieras, siempre que esté hecha con fibras de origen orgánico. Y mucho mejor si es de algodón, lino, cáñamo,…

Montse : -¿Seguro que encontraré unas braguitas sexy de cáñamo? Ja ja ja….

Pilar : -Seguro, las hay monísimas. Aquí lo dice bien claro : lencería ecosexy. Se trata de mirar las etiquetas de fabricación.

Mirad, también dice que mejor si los muebles y el suelo del dormitorio, o sea, la cama, las mesitas de noche y el parquet, son de madera procedente de explotaciones forestales sostenibles, con el sello FSC o PEFC…, bueno, el sello de garantía.

Alejandra: -¡Por ahí sí que no paso! Mi cama y mi mesilla son intocables. Y…con los tiempos que corren, ¡cualquiera se pone parquet!

Pilar : -Mujer, se refiere a que si tienes que comprar un dormitorio, tengas en cuenta estas cosas.

Montse : -¿Ya está el decálogo?

Pilar : - No, no, ¡qué va! En caso de usar preservativos, mejor que sean biodegradables.

Alejandra: -Ja ja ja ja ja ja …Me parece...me parece de lo más razonable, pero no puedo evitar troncharme de risa con esa pareja: “condón” y “biodegradable”…ja ja ja ja ja ja…Ay...Aunque la idea me parece genial.

Pilar : -Para las que se autosatisfacen…(ah, ya, mmm) recomienda consoladores y vibradores sin sustancias tóxicas, sin “organoclorados”…¡jolín, qué palabreja! Dice que no tengan Ftalatos, que es una sustancia tóxica y que ya se ha prohibido en los juguetes infantiles.

La alternativa es usar consoladores de otras materias, como por ejemplo madera, silicona o plástico sin PVC.

Montse : -Ay, ay, ay, que si tengo que pensar en tantas cosas, se me van a quitar las ganas…ja ja ja ja ja ja ja …

Pilar : -¡Que no! Que después de un par de veces, ya lo haces automáticamente.

Alejandra: -Vale, ¿queda algo más?

Pilar : -Sí, dice el artículo que si “lo haces” sobre la hierba, que no esté tratada con herbicidas o con pesticidas.

Montse : -Ja ja ja ja….Sí, claro, en mitad del calentón, en el parque público, tú le dices a tu ligue: “¿Me disculpas un momentito? Es que tengo que hacer una llamadita a Parques y Jardines para ver si han tratado este césped con pesticidas….” Ja ja ja ja…

Pilar : -Ja ja ja…Sí, tiene gracia. Bueno, los dos últimos puntos: uno, ducharse en pareja para ahorrar agua, y…

Alejandra: -¡Mira, eso me gusta! Ducharse juntos es una experiencia sumamente placentera.

Montse : -Será si cabes…porque en este tablero de ajedrez que tenemos por ducha, con suerte, cabes tú sola…ja ja ja ja…

Pilar : -Último punto del decálogo: por supuesto, no fumarte un pitillo al final, sino tomarte unos ricos chocolates, eso sí…¡comprados en Comercio Justo! Y…¡Hale, chicas, tenemos un polvo ecológico!

Todas : -Ja ja ja…¿podremos? Venga, a la mesa, que ya está la sopa, nada ecológica por cierto porque es de sobre…Ja ja ja ja …ja ja ja ja...




Divertida situación, sí. Mientras hojeaba el periódico (hojear con hache, de pasar hojas), Pilar ha encontrado una noticia bastante inusual: una propuesta de Greenpeace para tener relaciones sexuales más satisfactorias, con las mejores garantías ecológicas: el sexo ecológico.

Pilar no puede evitar decir:

- ¡Qué flipe!

Al ver lo del sexo ecológico.

¡Qué flipe! Es la forma coloquial y joven de decir:


- ¡Qué noticia tan sorprendente!

O:

- ¡Increíble!

O:

¡No me lo puedo creer!


También se dice:


¡Lo flipo!


En el mismo sentido.


Y les pregunta a Montse y a Alejandra si han oído hablar del sexo ecológico, si conocían el tema previamente, con anterioridad.

Montse, recelosa ante el anuncio, dice que no, que no ha oído hablar de ello, y añade:

- Y, francamente, no sé si quiero

“Francamente” es “sinceramente”, o “para ser honestos”:

- No sé si quiero

O sea: no sé si quiero oír hablar de sexo ecológico, no estoy segura de querer oír hablar de este tema, porque:

- La unión de “sexo” y “ecológico” no acaba de sonarle bien.

Cuando usamos este tipo de perífrasis: algo no acaba + de + infinitivo, la usamos para expresar que falta algo para estar bien, que algo no gusta del todo, le falta algo para que nos guste.

Montse dice eso, que la unión de estas dos palabras: “sexo” y “ecológico”, no acaba de sonarle bien, no le gusta del todo, le inspira una cierta desconfianza.

Pilar “amenaza” con que va en serio, que no está de cachondeo, y les dice que es un artículo del periódico, una reflexión escrita sobre un tema, en este caso, sobre un decálogo propuesto por Greenpeace para una relación sexual verde.

Un decálogo son 10 propuestas sobre un tema, o diez normas, o diez leyes. “Deca” es un prefijo de origen griego que significa “diez”. El decálogo más famoso de la historia es el que se describe en la Biblia, escrito por Dios en el Monte Sinaí para controlar a los golfos que estaban de cachondeo subido adorando ídolos paganos,  y que pasó a la historia como : Los Diez Mandamientos.

Alejandra oye lo del decálogo y lo de una relación sexual verde y empieza a reírse como una posesa, y comenta:

- ¿De qué otro color podría ser una relación sexual sino verde? Ja ja ja…

Porque se refiere a que “verde” se dice de los temas eróticos, sexuales, picantes,etc. : un chiste verde, una revista verde, una película verde, …etc.

Pero claro, en este caso, el “verde picaruelo” de la Lengua Española coincide con el color universalmente asignado a los temas ecológicos: el verde también, por supuesto. Y de ahí el “chiste” de Alejandra, jugando, en este caso, con el doble sentido de “verde”: sexyverde frente a ecoverde, podríamos decir.


Pilar dice:

 - ¡Que no, tonta!

Fijaos, este: ¡Que no! …, ¿de dónde sale?

 Pues de una frase en la que la primera parte está elidida y sobrentendida, que sería:

- Te digo que no es así

Pero podemos decir solamente:

- ¡Que no! 

Y se entiende perfectamente que Pilar le está contestando a lo que ha dicho Alejandra y como repitiéndole, enfatizándole, que no bromea.

Aparte, le dice:

- ¡Que no, tonta!

Si decimos a alguien “tonto”  (tonto o tonta) con una frase así, con una entonación así, y en un contexto como éste, es una forma muy suave de decirle que no se ría de esto, que va en serio.

Diferente sería decir:

- ¡Tú eres tonto!

- ¡Qué tonto!

Con otro tono y en otra situación; sería entonces más ofensivo, más negativo. Y Pilar especifica que el verde de la relación sexual se refiere al color ecológico, y no al picante, al erótico.


Montse interviene, escéptica:

- A ver, a ver, a ver, ….¿Un decálogo? ¿Y cuál es el primer punto, no mantener relaciones sexuales para no gastar energía? Ja ja ja….

Esta expresión, tener relaciones sexuales, es la más usada, es la que se usa habitualmente para designar la relación íntima y carnal entre dos personas, para designar lo que traduciríamos de la expresión anglosajona como “tener sexo”.

Vamos a meternos un poquito con este apasionante lenguaje, a juzgar por vuestras consultas sobre lo que es correcto y lo que no, en el lenguaje de las relaciones íntimas.

 Las expresiones más habituales y mayormente aceptadas para describir el acto sexual, serían:


- Tener relaciones sexuales

O:

- Mantener relaciones sexuales

O:

- Realizar el acto sexual

O:

- Hacer el amor


Las dos primeras son las más habituales y las que les suenan mejor a casi todo el mundo. 

“Hacer el amor” tiene tintes más románticos, suena un poco..., incluso suena un poco cursi en algunos ambientes, y se usa mucho cuando el hablante quiere separar, o desligar la práctica del sexo por el sexo, de las prácticas sexuales en las que existe amor entre los participantes.

También es cierto que hay otras expresiones, no por más vulgares, menos usadas, como son:


- Follar

O:

- Echar un polvo


Follar es una palabra bastante fuerte, que no suena demasiado bien, la verdad, pero -insistimos- masivamente usada para designar la relación sexual. Probablemente se usa más en contextos en los que hay mucha confianza entre los que hablan, o contextos en los que está hablando gente joven, bueno...o gente no tan joven pero que está usando un determinado tono relajado entre amigos. Para algunos hablantes, es una palabra malsonante, grosera.

“Echar un polvo” parece ser un poco menos ruda que “follar”, aunque tampoco es aceptable para muchas personas. Suena menos fuerte y es menos grosera, aunque tampoco la dirías en un ambiente en el que no estuvieras con gente muy conocida y en una atmósfera de mucha confianza. Esta expresión es omnipresente en la jerga de los jóvenes, en el argot juvenil…, bueno, las dos lo son.

Hay otras expresiones como:


- Fornicar

- Copular

O:

- Practicar el coito


Pero estas tres últimas son muy trasnochadas, son como de otros tiempos o pertenecen a formas un tanto rígidas de referirse al sexo.


Fornicar” suena un poco a maldición divina. Parece una de esas escenas de las películas bíblicas en las que Jesús coge el látigo y pone a caldo a los pecadores de la plaza pública, al grito de: “¡Viles fornicadores, seréis castigados por vuestra lascivia!”, o cosas así. Eso de “fornicar” no se dice mucho, y cuando lo encuentras en un escrito o se lo oyes decir a alguien, suele pertenecer a formas de hablar un tanto encorsetadas, incluso en tiempos en los que una de las series de televisión que arrasan audiencias se llame Californication…


Copular” suena a documental de los canales de National Geographic, cuando el león y la leona se van a un apartadito y copulan. Parece estar más ligado al concepto de la procreación y, de cualquier forma, suena raro en nuestros días. No sé... yo lo veo... un tanto en desuso. No me imagino a ningún chaval jovencito diciéndole a su chica: “¿Copulamos?”, porque la chica saldría corriendo despavorida y luego se se troncharía de risa al acordarse, ¿no?


Y “practicar el coito”, pues…también parece más de la generación de los abuelitos que de las actuales. Pero hay que saber a qué se refiere si se oye en una conversación o se lee en un texto. Es una expresión un tanto artificiosa e inusual. Por eso nos hace tanta gracia a los españoles cuando vamos de turistas a San Francisco y nos enseñan la Coit Tower…No sé, no sé qué pensamos, pero, pensamos mal...ja ja ja...

Ah…que no se nos olvide…en Latinoamérica el término más común en una gran mayoría de países, para designar la relación sexual, es:


Coger


Un inocente y santo verbo en el español de España, pero...¡es así!

Bueno, en Latinoamérica también se usan las expresiones que hemos comentado en primer término:


Tener relaciones sexuales


que es una de las más comunes para referirse a la práctica del sexo entre dos personas, y:


- Hacer el amor


en el sentido que hemos comentado más arriba.


Decíamos que Montse había intervenido para preguntar si el primer punto del decálogo  era “no mantener relaciones sexuales” o “no tener relaciones sexuales” porque así no se gasta energía…


Pilar le dice, muy seria, que los de Greenpeace, que los activistas de Greenpeace son ecologistas, no idiotas, y jamás propondrían una idiotez como la abstinencia.

Y Pilar les lee las primeras propuestas:  el vinito, diminutivo afectivo del “vino”, de la cena romántica previa o de los preliminares (los rituales previos al acto sexual), pues que sea un vino de agricultura ecológica, agricultura sostenible, sin pesticidas, lo más natural posible. O que, en lugar de tomar un postre sin más, prepares uno con cositas afrodisiacas, como unas exquisitas fresas de procedencia orgánica. ¡Ahí es nada...!

O que, en lugar de café, te tomes una infusión, una bebida caliente en la que han dejado su quintaesencia estimulantes como el ginseng o la canela. Mmmmm....


A Montse todo esto le parece complicado y declara no necesitar tanta preparación ni tantos preliminares para hacer el amor con su novio.

De hecho, expresa de forma muy fráfica la agilidad de ambos para pasar a la acción:


Luis me mira, yo le miro…¡Y ya estamos sin ropa! Ja ja ja…


A Pilar le parece superinteresante lo que está leyendo y no acaba de entender el cachondeo de Montse y Alejandra. Por eso protesta, diciendo:


¡Jo! ¡Ya se entiende, no? En caso de tomar una copita, o un postre, o…


Y Montse le dice cariñosamente:


¡Qué sí, tonta! 

Que es:

Pero claro que lo entiendo, mujer,…

- Que era broma…


Alejandra anima a Pilar a seguir con el artículo para conocer los otros puntos del decálogo del ecosexo.

Y Pilar dice que el segundo punto significa un gran ahorro energético, porque nada hay más ecológico que : apagar la luz, hacer sexo a oscuras.


Ahí sí que le han tocado la fibra sensible a Alejandra, que protesta enérgicamente:


- ¡Sí, hombre!


Que aquí, dicho así, es como:

- ¡Ni hablar!

O:

- ¡De eso, nada!

O:

- Sólo faltaría


Y  añade:


 - Nos hemos pasado medio siglo quitándonos de encima uno de los grandes prejuicios de la pareja, como es sexo-luz apagada, y ahora…


Alejandra recuerda cuando el sexo estaba bajo la mirada represiva de una sociedad puritana y cerrada, y también bajo la mirada condenatoria de la Iglesia, y había que hacerlo a oscuras y casi con culpas.


La sociedad española evolucionó, maduró y encendió la luz durante la relación sexual para disfrutarla mejor. Y ahora…


Pilar la interrumpe, le dice que no sea impaciente, que hay una propuesta alternativa a la oscuridad:

- Velas

- Velas aromáticas

- Velas con aromas sensuales

- Velas de íntima y sugerente luz

Pero:

- Velas ecológicas sin parafina, que es un derivado del petróleo


Las románticas velas dan luz y un poquito de calor, todo ecológico, eso sí.



Bien amigos, a pesar de estar pasándolo bomba con nuestras amigas y con su conversación sobre las diez premisas necesarias para tener un mejor y más ecológico sexo, tenemos que dejarlo aquí para no hacer un episodio tan largo.

Pero volvemos la semana próxima con lo que queda del episodio: nada más y nada menos que bajar la calefacción mientras practicamos sexo, usar lencería ecosexy, muebles de dormitorio de madera certificada, artículos ecológicos de sexshop, preservativos biodegradables, salvaje hierba sin pesticidas, ducha ahorradora y chocolate de ONG

Todo nos encanta, pero todo también nos da mucha risa, porque encantarnos y reírnos es una de las más saludables formas que se conocen de acercarnos…al sexo.

Aquí estaremos dentro de una semana para compartir con vosotros lo que aún nos falta del decálogo de Greenpeace sobre el sexo ecológico.

Un abrazo.

Adiós.




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